El año 2020 no ha sido nada fácil para los ejecutivos comerciales de la industria del salmón de Chile. La pandemia del Covid-19 ha causado estragos en varios mercados y hoy, más que nunca, la habilidad y experiencia de quienes se dedican a comercializar el producto está siendo altamente relevante.

Un ejecutivo de larga trayectoria en este ámbito es Ricardo Grunwald, quien desde 1982 está ligado al sector y que desde 1992 está vinculado a Multiexport Foods, desempeñándose por varios años como gerente comercial. Para el ejecutivo, ejercer en este ámbito ha sido muy positivo. “Me incorporé a la empresa más exitosa de la industria acuícola chilena, que se ha mantenido durante más de 30 años como referente mundial en la producción de salmón”, dice.  Además, le ha tocado trabajar “con un producto maravilloso, como es el salmón, reconocido no solo por ser un alimento delicioso, nutritivo y saludable para los consumidores, sino que también porque es parte de la solución para enfrentar sustentablemente las necesidades de consumo de alimento de cara al 2050, año que se proyecta una demanda el doble de la actual”.

Respecto de la situación del sector este año 2020, el ejecutivo reconoce que este será un ejercicio complicado, tanto para la industria como para el mundo. No obstante, si se logra revertir el actual escenario de pandemia, dice estar convencido de que “2021 será un muy buen año”, según comentó en entrevista con Revista AQUA.

¿Cómo ve la situación actual de la industria chilena del salmón en cuanto a mercados? ¿Cuán fuertes han sido los efectos de la pandemia del Covid-19?

El salmón chileno, a diferencia del noruego, está menos diversificado en cuanto a mercados. En Chile tenemos una gran dependencia de Estados Unidos y Brasil, países que han sido fuertemente golpeados por el Coronavirus y, por ello, se ha visto una disminución en el consumo de salmón en el segmento de hoteles, restaurantes y catering (HoReCa), que es muy relevante para nosotros.

En cuanto a Estados Unidos, hemos apreciado que este mercado ha tenido altos y bajos respecto de la pandemia. ¿Cuáles son sus perspectivas acerca de este destino?

Hay que distinguir los temas en Estados Unidos. Lo más relevante es que es uno de los mayores mercados con potencial de expansión, donde el consumo actual llega a casi 450.000 toneladas WFE en el salmón de cultivo. Europa en cambio, es un mercado maduro que no crecerá significativamente en consumo.

Por otra parte, Estados Unidos está recién descubriendo los productos de valor agregado de salmón, lo que podría significar un aumento potencial muy importante. Lo anterior va ligado al retail, segmento que ha aumentado su participación en relación con el HoReCa. En ese sentido, nuestra marca de productos ahumados en dicho mercado, “Latitude 45°”, ha visto un explosivo aumento en los retailers de Estados Unidos. Sin embargo, el share del food service también es importante en el mercado americano y no será fácil recuperar la normalidad a costa del retail durante este año.

De todas maneras, con las mayores ventas que se han dado en el retail, ¿se abre con esto un nuevo segmento donde el salmón chileno puede seguir aumentando su presencia a futuro?

En esta nueva situación, se ha visto en el mundo y, en particular en Estados Unidos, una expansión del consumo de salmón a través del retail tanto on como off line, focalizado en formatos convenientes y atractivos para el consumidor, junto con la mayor penetración de marcas. Chile es el mayor proveedor de salmón en Estados Unidos, por lo que estamos esperanzados de que terminada la pandemia tendremos grandes oportunidades para la industria y, en especial, para los productos de valor agregado de nuestra compañía.

Respecto de China, entendemos que los salmonicultores chilenos están trabajando en una campaña para recuperar la confianza. ¿De qué se trataría dicha campaña? ¿Han pensado aliarse con los productores noruegos en esta cruzada?

Es lamentable lo que pasó en China, porque el consumo estaba creciendo en forma importante y esperábamos que la tasa de crecimiento anual de 15% a 20% volvería para quedarse. En este escenario, hemos definido, junto con otras empresas chilenas, lanzar entre agosto y noviembre una campaña comunicacional en China con el objetivo de recuperar la imagen del salmón destacando las bondades del origen de Chile. La estamos trabajando a nivel de medios digitales y pensamos ir directamente al consumidor. Estamos convencidos de que será una campaña exitosa. Respecto de hacer algo en conjunto con noruega, no fue posible en esta oportunidad, pero siempre la colaboración para aumentar el consumo de salmón en el mundo debiera ser positiva.

En estos tiempos de pandemia, en que varios de los destinos del salmón chileno se han visto afectados, ¿cuán relevante es buscar nuevos mercados?

A nuestro juicio, la diversificación no es materia de la pandemia, sino que siempre debiera ser parte de la estrategia de la industria. En ese sentido, otros países diferentes a Estados Unidos y Canadá en América, y a Japón y China en Asia, representan grandes oportunidades. Para lograr lo anterior, se necesita no solo los esfuerzos individuales de los productores chilenos, sino que también de una organización de marketing del salmón chileno, similar al Norwegian Seafood Council (NSC) o al Alaska Seafood Marketing Institute (ASMI), cuyo objetivo sea promover a Chile como origen premium en lo que se refiere a productos de salmón en todo el mundo. Algo así está realizando el Chilean Salmon Marketing Council (CSMC) en Estados Unidos.

Por último, ¿cuáles son sus proyecciones para la industria chilena del salmón al cierre del 2020? ¿El 2021 se ve como un año más normal?

Será un año complicado para el mundo; para nosotros no tanto en relación con el volumen de producción, sino que más bien por el bajo precio. Pero estamos convencidos de que 2021 será un muy buen año si se logran revertir las complicaciones producto de la pandemia.