A más de 30 años desde su aparición, la Piscirickettsiosis (también conocida como SRS), infección provocada por la bacteria intracelular Piscirickettsia salmonis, sigue siendo un reto para la producción de salmónidos en Chile. Junto con el piojo de mar (Caligus rogercresseyi) son los principales desafíos sanitarios del sector y es por eso que ha sido foco, en los últimos años, de importantes recursos destinados a su investigación.

De hecho, desde 2015 y hasta 2019, se estuvo ejecutando el Programa para la Gestión Sanitaria de la Acuicultura (PGSA), iniciativa liderada por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) – con financiamiento del Ministerio de Economía, SalmonChile y otras empresas salmonicultoras- que estuvo enfocada en indagar, justamente, brechas existentes en el conocimiento de SRS y el piojo de mar. Contó con un presupuesto total de $12.342 millones, donde $9.232 millones fueron aportados por fondos públicos, mientras que $3.110 millones correspondieron a la industria del salmón, dejando a disposición del sector importantes conocimientos en torno a las patologías estudiadas.

En cuanto a SRS, se obtuvieron importantes avances. Por ejemplo, se pudo secuenciar un número importante de cepas de P. salmonis; se propusieron las bases para el desarrollo de nuevos tratamientos, como fagoterapia y quelantes de hierro; se generaron directrices para mejorar las prácticas en el uso de antimicrobianos; se profundizó en los factores que afectan el ciclo de vida de la bacteria; se obtuvieron conocimientos sobre reservorios y vectores relacionados con la enfermedad; y se consiguieron avances en los factores de riesgo asociados a patologías como Piscirickettsiosis.

Co-ocurrencia y sucesión temporal

Dentro del marco del PGSA, un proyecto destacado fue el FIE 2015-V2014 denominado “Identificación de patrones de co-ocurrencia y sucesión temporal de enfermedades infecciosas prevalentes en salmónidos en fase marina de cultivo con Piscirickettsiosis”, ejecutado por ADL Diagnostic Chile, con la colaboración de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile (UACh).

Según lo informado hace unos meses, cuando se difundieron los resultados, el objetivo general de la iniciativa fue identificar patrones de co-ocurrencia y sucesión temporal de distintas enfermedades infecciosas prevalentes en presencia de Piscirickettsiosis. Entre los objetivos específicos se contemplaba describir epidemiológicamente las co-ocurrencias infecciosas en centros con diagnóstico de P. Salmonis; caracterizar patrones y sucesión temporal de enfermedades infecciosas prevalentes con SRS; analizar molecular, clínica e histopatológicamente la co-ocurrencia entre SRS con los patógenos causantes de BKD, IPN, PRV/HSMI; y evaluar el efecto y respuesta de una población que estaba naturalmente positiva a PRV-1 de manera masiva, a la cual se le realizó una infección experimental con P. salmonis mediante cohabitación.

De acuerdo con lo explicado por el gerente general de ADL Chile, Patricio Bustos, a partir de este proyecto se obtuvieron interesantes hallazgos que permiten entender mejor la relación entre SRS y otros agentes patógenos que pueden estar co-ocurriendo de manera simultánea. Detalló que luego de haber estudiado la sucesión temporal de las enfermedades, haciendo una relación entre los agentes más relevantes en la salmonicultura local, se pudo apreciar que enfermedades tales como IPN, Tenacibaculosis, HSMI y BKD no generan predisposición de SRS, pero sí concomitancia. “Este resultado es importante y robusto, puesto que estamos hablando de una alta representatividad. Se trata de 121 centros de cultivo, con información de seis años”, manifestó.

“De igual forma, cuando hicimos una evaluación de la coocurrencia (co-infecciones, co-morbilidad, infecciones mixtas), advertimos que la condición co-ocurrente más detectada fue SRS con lesiones branquiales (trastornos proliferativos y vasculares), lo cual es consistente con lo observado en los últimos años”, precisó el ejecutivo.

Adicionalmente, se pudo constatar que “el actual sistema de clasificación y registro de enfermedades imperante no permite, la mayor parte del tiempo, incorporar condiciones patológicas co-ocurrentes, sino que sólo registrar una sola enfermedad, aquella cuya signología prevalece, aun cuando suelen ocurrir muchas veces infecciones mixtas o coocurrentes”, indicó el ejecutivo.

Según lo explicado, se pudo apreciar que en más del 78% de los centros analizados se presentaban entre tres a cinco patógenos juntos, donde uno predominaba, siendo éste el que se terminaba informando. Otro dato que se entregó es que los factores que determinan la presentación de mortalidades/brotes son propios de cada barrio y del ambiente o centros que lo componen, existiendo un endemismo de SRS en las agrupaciones de concesiones, representado por tres grupos claros identificados: los de mortalidad alta, mortalidad baja y los de persistencia.

En cuanto a la co-infección entre PRV-1 y SRS, la Dra. Isabel Aguirre, de la UACh, explicó que se hizo un estudio donde se tomó una población positiva a PRV1, con una alta carga de infección y bastante pareja, y se la sometió a un desafío por cohabitación con SRS.  Lo que se esperaba es que SRS mostrara una rápida evolución, o que PRV aumente su intensidad. Sin embargo, estudiando mortalidades y marcadores de inmunidad, se pudo ver que no había una tendencia en la expresión de genes asociados a la inmunidad para una enfermedad infecciosa viral o bacteriana. En rigor, los peces no se enfermaron de SRS y ninguna patología predispuso a la otra. Se espera, a partir de estos resultados, poder hacer más pruebas en el futuro, con el fin de comprobar, por ejemplo, si PRV-1 pudiera ser protector contra SRS.

Factores de riesgo y protección

En el marco del PGSA también se realizó una publicación (en la revista científica Aquaculture) denominada “Juicio de expertos para estimar factores de riesgo y protección para Piscirickettsiosis en el cultivo de salmón chileno”, de los autores Rodrigo Estévez, Fernando Mardones, Felipe Álamos, Gabriel Arriagada, Jan Carey, Christian Correa, Joaquín Escobar-Dodero, Álvaro Gaete, Alicia Gallardo, Rolando Ibarra, Cristhian Ortiz, Marco Rozas-Serri, Osvaldo Sandoval, Jaime Santana y Stefan Gelcich.

Aquí se aplicó un proceso estructurado para identificar los factores de riesgo y de protección asociados a los brotes graves de SRS durante un ciclo productivo. “Utilizamos un enfoque cualitativo basado en expertos para calcular los estimadores para diez factores de riesgo y siete factores de protección. En el proceso de obtención, cada experto estimó de forma independiente los factores en dos rondas. Entre la primera y la segunda ronda, facilitamos un taller entre los participantes para discutir los resultados preliminares”, expusieron los investigadores. “Nuestros resultados concuerdan con los estudios preliminares sobre los factores de riesgo para SRS. Es importante destacar que identificamos factores novedosos que pueden estar asociados con un mayor riesgo de brotes graves de SRS, como el fouling presente en las jaulas, la densidad de los centros en los barrios, la presencia de lobos marinos y salmones madurados tempranamente”, añadieron.

Entre las conclusiones destaca que los “factores novedosos” que parecen reducir el riesgo de brotes graves de SRS fueron los períodos de descanso en los barrios, el diagnóstico oportuno y la capacitación en necropsia. “Usando estos resultados, proponemos un modelo de intervención para proporcionar mejor información para la toma de decisiones estratégicas”, subrayaron los autores.

Relación entre tratamientos

Este año también se conoció un estudio -publicado de igual forma en Aquaculture- denominado “Cuantificación de los efectos de la carga y tratamientos de baño contra el piojo de mar sobre SRS en los cultivos comerciales de salmones y truchas en Chile”, de los autores Anne Meyer, Amy Burroughs, Rohan Sadler, Jonathan Happold, Brendan Cowled, Catriona Mackenzie, Alicia Gallardo Lagno y Angus Cameron. Aquí se midió el efecto de la carga de piojos, los tratamientos de baño y la interacción entre estos dos factores sobre la gravedad del SRS en las instalaciones de cultivo.

Según se detalló, los datos de salud y gestión de nueve empresas comerciales se combinaron con información normativa para realizar un estudio de cohorte retrospectivo a nivel de jaula. Se definieron e investigaron ocho hipótesis biológicamente plausibles, utilizando un enfoque teórico de la información. El enfoque de modelado se basó en modelos binomiales negativos de efecto mixto de recuentos de mortalidad atribuidos a SRS. Se incluyeron un total de 6.638 ciclos de producción válidos en el estudio, desde el 1 de enero de 2012 hasta el 28 de septiembre de 2018. También se definieron un total de 35.864 observaciones a nivel de jaula en dos especies: 28.529 en salmón Atlántico (Salmo salar) y 7335 en trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss).

Según lo que se pudo observar, “la carga de piojos y la tasa de tratamientos de baño se encontraron individualmente como factores de riesgo para una mayor mortalidad atribuida a SRS en ambas especies. Para el salmón Atlántico, también hubo una interacción significativa entre los niveles de carga de piojos y la tasa de tratamientos de baño, de modo que el aumento de los niveles de un factor de riesgo da como resultado una disminución del efecto del otro factor. Si bien se encontró que estos dos factores aumentan la mortalidad por SRS, gran parte de la variabilidad en la mortalidad permaneció sin explicación. En base a estos hallazgos, se discuten las implicaciones para el manejo de los piojos”, puntualizaron los autores en el resumen de la investigación.

Añadieron que el desarrollo de recomendaciones sobre programas óptimos de control de piojos debería considerar los hallazgos de este estudio junto con el análisis económico. “Este estudio contribuye a una mejor comprensión de la compleja epidemiología de SRS en el sistema de producción de salmónidos de Chile”, concluyeron los investigadores.