Según la jefe del área de Producción e Inocuidad del Instituto Tecnológico del Salmón, Carolina San Martín, "este taller es parte del plan de capacitación en el área que Intesal tiene para sus asociados durante este año, ya que buscamos los temas de mayor relevancia para este sector de la industria, con el fin de seguir generando actividades periódicas que les permitan mantenerlos al día sobre inocuidad". Agregó que en este caso, "Food Defense es sin duda, un tema muy relevante y cobrará cada día más fuerza, por lo que estamos dando un paso adelante en este punto".
Durante el encuentro se explicó que la defensa alimentaria es un concepto que adquirió mayor relevancia luego de los atentados del 2011 en Estados Unidos, y aborda la prevención de la contaminación intencional por agentes que a menudo no son propios de una cadena de producción. A partir de esa fecha se han llevado a cabo diversas iniciativas para instalar y desarrollar este concepto tanto a nivel gubernamental, académico como en la industria de los alimentos, en diversos países de la Apec.
El plan de food defense registra las actividades implementadas para controlar y/o reducir el potencial de ocurrencia de un evento de contaminación intencional. Incluye controles de personal, instalaciones, materiales, procesos, almacenamiento, transportes y sistemas. Se documentan los análisis de vulnerabilidad, identifican los puntos críticos, estrategias de mitigación, reevaluaciones y auditorias.
Ned Mitenius graficó la importancia de este tema mediante ejemplos que, en algunos casos, han significado el cierre de compañías y millonarias pérdidas para determinadas industrias.
Para el experto, las razones económicas y de comercio son las principales a la hora de poner atención a la defensa alimentaria. "Un incidente no solo afecta a una compañía en particular sino que a toda una industria y a la economía de un país", manifestó Mitenius.
Posteriormente comenzó la parte práctica de la actividad a través de la utilización del software Food Defense Plan Builder.