El gobierno de Japón distinguió al especialista japonés Kiyotaka Kani, funcionario de Fundación Chinquihue, por su destacada trayectoria en el desarrollo de la acuicultura de pequeña escala y la pesca artesanal en Chile, así como por su contribución a la cooperación internacional entre ambos países.
La ceremonia de reconocimiento se realizó en dependencias de la Embajada de Japón en Chile y fue encabezada por el embajador extraordinario y plenipotenciario del Japón en Chile, Sone Kenko, contando además con la presencia de familiares cercanos del galardonado.
La distinción, firmada por el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Takeshi Iwaya, destaca que Kiyotaka Kani ha dedicado su carrera a promover la cooperación internacional, fortaleciendo la amistad entre Japón y otros países, con logros considerados altamente relevantes en el ámbito acuícola.
Aporte clave al desarrollo de la acuicultura y el cultivo de moluscos en Chile
El reconocimiento pone especial énfasis en el trabajo desarrollado por Kiyotaka Kani en Chile, particularmente en la difusión de tecnologías para el cultivo de moluscos y en el fortalecimiento de la industria acuícola nacional.
Gracias a su aporte técnico y científico, prácticas como el cultivo de ostiones y ostras se han consolidado a lo largo del país, generando nuevas oportunidades productivas para comunidades locales, pescadores artesanales y acuicultores de pequeña escala, y convirtiéndose en un símbolo concreto de la cooperación entre Japón y Chile.
Trayectoria profesional de Kiyotaka Kani
Kiyotaka Kani es biólogo marino de la National Fisheries University de Shimonoseki, donde cursó sus estudios entre 1978 y 1982, para posteriormente obtener un postítulo en acuicultura en la misma institución.
Su vínculo con Chile comenzó entre 1983 y 1985, cuando trabajó en la producción del ostión del norte en Tongoy, región de Coquimbo. Posteriormente, en 1986, se trasladó a Chiloé, donde se desempeñó durante tres años como experto en acuicultura, enfocándose en el cultivo de ostra chilena y erizo.
Durante la década de 1990 desarrolló labores técnicas en Japón y Marruecos, para luego regresar a Chile en el año 2000, liderando un proyecto financiado por JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón), orientado a sentar las bases de la acuicultura de recursos bentónicos en el país.
En este contexto, participó activamente en la producción de semillas de ostra japonesa, ostión del norte, erizo y abalón, junto a otros especialistas japoneses.
Rol en Fundación Chinquihue y transferencia tecnológica
Desde 2004, Kiyotaka Kani forma parte del equipo de Fundación Chinquihue, con base en Puerto Montt, desempeñándose inicialmente en el Departamento de Producción Marina.
Posteriormente, desarrolló labores en El Salvador, donde contribuyó al desarrollo de tecnologías para el cultivo de ostra japonesa y almejas locales.
En 2016, se integró al área de Innovación y Desarrollo de Fundación Chinquihue, liderando procesos de transferencia tecnológica dirigidos a productores de mejillones en la región de Los Lagos. Más tarde, participó en iniciativas de producción de agar-agar orgánico junto a comunidades de algueros en Chiloé, así como en proyectos de agregación de valor para pescadores artesanales y acuicultores de pequeña escala.
Trabajo actual y proyección del cultivo de ostra japonesa
Actualmente, Kiyotaka Kani continúa colaborando con Fundación Chinquihue en la producción de semillas de ostra japonesa, en el marco del “Programa tecnológico para el desarrollo y escalamiento sustentable del cultivo del recurso ostra japonesa (Crassostrea gigas)”.
Este programa es financiado por Corfo y liderado por la Universidad Católica del Norte, y tiene como objetivo consolidar el escalamiento productivo y comercial de este recurso bentónico de alto valor en Chile, fortaleciendo la sostenibilidad y competitividad de la acuicultura nacional.
Fotografías: Fundación Chinquihue.