El último Boletín de Pesca del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revela que la región de Los Lagos descargó 86.302 t en febrero de 2025, un 0,2 % más que el mismo mes del año anterior.
El indicador agregado muestra apenas 167 t adicionales respecto de febrero de 2024, pero marca una inflexión tras cuatro meses de descensos. El crecimiento se debe principalmente a las cosechas, que elevaron su participación histórica y compensaron la caída de 4,3% del desembarque artesanal, que totalizó 10.350 t.
La acuicultura entregó 75.951 t -0,8% más que hace un año-, con un protagonismo indiscutido de los moluscos (60,4% del total) y un crecimiento de 7,8% que sumó 3.333 t adicionales. El chorito lideró las cosechas con 45.705 t, mientras el salmón del Atlántico aportó 15.645 t, lo que representa un alza interanual de 13,6% y confirma la recuperación de esta especie tras los ajustes sanitarios de 2024.
El repunte de moluscos coincide con la reapertura de mercados clave en la Unión Europea y Estados Unidos, donde el chorito chileno mantiene una demanda estable en formato congelado y en conserva. Por su parte, el mayor volumen de salmón Atlántico se alinea con las proyecciones de los productores, que anticipan un segundo semestre con precios firmes, pese al arancel base de 10% que rige en EE. UU. desde abril.
Artesanales: Algas a la baja, peces al alza
Las 6.356 t de algas extraídas -lideradas por luga negra o crespa- cayeron 12,9% interanual y arrastraron a la baja el resultado artesanal. En contraste, los peces subieron 35,5% hasta 2.432 t gracias al buen desempeño de merluza austral y sardina austral. La categoría moluscos descendió 13,9%, con 1.135 t, reflejando una menor recolección de almeja y choro en la franja costera interior.
El informe consigna que cinco Agrupaciones de Concesiones de Salmonídeos (ACS) estaban en descanso sanitario en febrero, frente a solo dos en igual mes de 2024, un aumento de 150%. La intensificación de los períodos de descanso busca contener la prevalencia de patógenos y reducir los tratamientos farmacológicos en los ciclos productivos.
Durante febrero persistieron vedas biológicas para erizo, ostra chilena, pulpo del sur, raya espinosa y raya volantín, junto con las vedas extractivas de loco y macha. Estas medidas apuntan a resguardar los procesos reproductivos y conservar las poblaciones comerciales de la región.
Fotografía referencial: UCN