[LA + LEÍDA EL LUNES] Nutrición funcional y vacunación: claves para fortalecer respuesta inmune de los peces

Prebióticos, probióticos, nucleótidos y aditivos inmunoestimulantes emergen como herramientas complementarias para potenciar los programas de vacunación, mejorar la salud de los peces y avanzar hacia una acuicultura más sostenible.

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La nutrición funcional se está consolidando como un componente estratégico dentro de los programas modernos de sanidad acuícola. A través de ingredientes específicos capaces de modular la respuesta inmune, mejorar la resiliencia frente al estrés y favorecer el bienestar animal, esta herramienta complementa los programas de vacunación tradicionales y fortalece la preparación fisiológica de los peces frente a desafíos sanitarios y ambientales.

En conversación con Revista AQUA, la presidenta de la Comisión de Estándares Sanitarios para Animales Acuáticos de la World Organisation for Animal Health (OMSA), Dra. Alicia Gallardo Lagno, explicó cómo ingredientes como prebióticos, probióticos, nucleótidos y aditivos inmunoestimulantes pueden contribuir a aumentar la eficacia de las vacunas y reducir la dependencia de tratamientos terapéuticos.

“Una nutrición funcional diseñada para potenciar la respuesta vacunal permite prevenir enfermedades antes de que aparezcan, disminuyendo la presión de uso de antimicrobianos y contribuyendo a mitigar el desarrollo de resistencia antimicrobiana (RAM)”, enfatiza la presidenta de la Comisión de Estándares Sanitarios para Animales Acuáticos de la OMSA, Dra. Alicia Gallardo Lagno.

La especialista agrega que estas estrategias se alinean con los principios promovidos por organismos internacionales para avanzar hacia sistemas productivos más preventivos y sostenibles.

“Los ingredientes funcionales de la dieta pueden transformarse en una herramienta complementaria muy potente para aumentar la eficacia de los programas de vacunación en peces, especialmente cuando el objetivo es mejorar la resiliencia sanitaria y disminuir la dependencia de antimicrobianos. Desde una perspectiva de prevención de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), esto se alinea directamente con el enfoque de alternativas a los antimicrobianos (ATAs) promovido por la OMSA y la FAO dentro del enfoque Una Salud”, afirma la Dra. Alicia Gallardo Lagno.

Nutrición y bioseguridad: un enfoque integrado

La experta recuerda que los programas modernos de bioseguridad reconocidos internacionalmente promueven una visión integral de la sanidad acuícola, donde la vacunación forma parte de una estrategia más amplia de prevención y gestión del riesgo.

Según explica, tanto el Código Sanitario para los Animales Acuáticos de la OMSA como la Ruta de Gestión Progresiva para la Bioseguridad en la Acuicultura (PMP/AB) de la FAO impulsan enfoques preventivos que combinan vigilancia, buenas prácticas productivas, control de movimientos, monitoreo sanitario y nutrición.

“Dentro de este marco, los planes de vacunación forman parte de las medidas de gestión sanitaria cuando están disponibles y son apropiados para la especie y enfermedad objetivo, complementando otras acciones como vigilancia, manejo del riesgo, control de movimientos, buenas prácticas de cultivo, nutrición y monitoreo de resultados del plan. La vacunación no reemplaza la bioseguridad, sino que constituye una herramienta adicional para fortalecer la prevención y reducir el impacto de las enfermedades”, enfatiza la presidenta de la Comisión de Estándares Sanitarios para Animales Acuáticos de la OMSA, Dra. Alicia Gallardo Lagno.

Resiliencia, bienestar y menor necesidad de tratamientos

Respecto de la evidencia disponible sobre el impacto de una alimentación diseñada para fortalecer el sistema inmunológico, la también consultora en Pesca de la FAO para América Latina y el Caribe sostiene que la nutrición cumple un rol fundamental en la capacidad de respuesta de los peces frente a enfermedades y factores de estrés.

“La nutrición no solo sostiene el crecimiento; es una herramienta sanitaria que modula la respuesta al estrés, la función inmune y, en consecuencia, la resiliencia frente a enfermedades y el bienestar de los peces”, afirma la consultora en Pesca de la FAO para América Latina y el Caribe, Dra. Alicia Gallardo Lagno.

En ese contexto, destaca que una adecuada estrategia nutricional puede contribuir a disminuir la necesidad de tratamientos terapéuticos, favoreciendo sistemas productivos más eficientes y sostenibles.

“Invertir en nutrición permite desplazar el enfoque desde tratar enfermedades hacia prevenirlas, reduciendo estrés, mejorando bienestar y disminuyendo potencialmente la necesidad de tratamientos terapéuticos”, añade.

El futuro de la sanidad acuícola

Para la especialista, el desarrollo de sistemas integrados de salud animal será uno de los principales ejes de la acuicultura del futuro, donde la prevención y la preparación fisiológica de los peces tendrán un papel cada vez más relevante.

“El futuro de la sanidad acuícola no está en una sola intervención, sino en sistemas integrados que preparen al pez para resistir mejor, más que tratarlo cuando ya enfermó”, complementa la presidenta de la Comisión de Estándares Sanitarios para Animales Acuáticos de la OMSA, Dra. Alicia Gallardo Lagno.

De esta manera, la combinación de nutrición funcional, vacunación, bioseguridad y bienestar animal aparece como una de las principales estrategias para fortalecer la sostenibilidad de la acuicultura moderna y avanzar hacia una menor dependencia de antimicrobianos.

Fotografía: ASC.

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