La Sala del Senado deberá pronunciarse sobre un proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que busca que el olor sea expresamente considerado como un agente contaminante en la Ley N° 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, con el objetivo de mejorar la regulación y la protección ambiental.
La iniciativa surge a partir de diversas experiencias de molestias por malos olores en distintas regiones del país, particularmente asociadas a actividades industriales y agropecuarias, según se desprende de los antecedentes del proyecto.
Trabajo legislativo
La moción fue analizada y aprobada en general y en particular por la Comisión de Medio Ambiente, Cambio Climático y Bienes Nacionales del Senado, instancia en la que se incorporaron definiciones y consideraciones sobre los impactos de los olores en la salud y la calidad de vida de las personas.
Entre los aspectos técnicos y normativos, el proyecto plantea que las regulaciones asociadas a olores sean objetivas y basadas en parámetros definidos por la autoridad competente. Asimismo, propone que las municipalidades puedan regular esta materia mediante ordenanzas, bajo estándares claros y coordinados.
La iniciativa también considera que todos los proyectos que puedan generar olores molestos ingresen al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), junto con otorgar mayores facultades a los municipios para abordar esta problemática, considerando su conocimiento directo de las realidades locales.
Durante su tramitación, la comisión especializada realizó diversas sesiones que incluyeron audiencias con autoridades, expertos y representantes de organizaciones, quienes coincidieron en que los olores pueden afectar la calidad de vida y la salud, y que su regulación requiere ser oportuna y efectiva.
Contexto
Actualmente, la legislación contempla la regulación de olores en ciertos sectores mediante normas de emisión y ordenanzas municipales, pero no de manera expresa ni integral. En ese sentido, se reconoció que la regulación sectorial puede tardar varios años en implementarse.
Asimismo, se dejó constancia de que se han desarrollado estrategias y anteproyectos, especialmente en el sector porcino, que consideran normas de emisión y planes de gestión voluntarios para abordar esta problemática.
Fotografía: Senado