Atando Cabos: El proyecto que busca limpiar las playas de la Patagonia

Atando Cabos: El proyecto que busca limpiar las playas de la Patagonia

La iniciativa que promueve el reciclaje y los modelos de economía circular, se está expandiendo a la fabricación de otros tipos de productos plásticos. Uno de sus principales objetivos sería la industria automotriz.

Todo comenzó con un viaje de familiar de Michel Compagnon a la Patagonia chilena, en el que iban en búsqueda de naturaleza y paisajes vírgenes. Pese a que encontraron lo que buscaban, también apreciaron una desagradable sorpresa: mucha contaminación en las playas y en los fiordos del sur del país.

Fue así que Michel Compagnon propuso a la empresa Comberplast –de la cual es gerente comercial– la idea de limpiar la Patagonia. La compañía se sumó rápidamente a la iniciativa y mediante metodologías de ensayo y error lograron generar un sistema de reciclaje de cabos plásticos. Luego vino la unión con Recollect, una reconocida empresa de gestión de residuos, y fue así como nació el proyecto “Atando Cabos”.

Esta iniciativa se ha propuesto el objetivo de restaurar las costas y el ecosistema de la Patagonia mediante la recolección y reciclaje de plásticos. Desde sus inicios, ya ha recuperado más de 2.000 toneladas de plástico proveniente de las diferentes actividades que se realizan en las zonas costeras de la Patagonia chilena.

Según lo informado, Atando Cabos “busca desarrollar soluciones de economía circular para descartes masivos de plástico”, según lo explicado por Francisco Cruz, gerente general del proyecto. Para lograrlo, se propone un trabajo en conjunto entre la industria y las comunidades locales, con la idea de construir soluciones reales en cuanto a la gestión de los residuos.

En la actualidad, Atando Cabos comercializa productos que tienen requerimientos mecánicos bastante altos. Fabrican desde basureros convencionales, hasta pallets y sistemas de drenaje.

Colaboración local

Pero, ¿cómo funciona el proyecto Atando Cabos? De acuerdo con lo relatado a revista AQUA, el éxito de esta iniciativa depende en gran parte de la relación que se ha ido forjando con las comunidades locales. Esto debido a que son los pescadores artesanales los que recolectan los residuos plásticos, para, posteriormente, entregárselos a las empresas recolectoras.

“Una característica importante de la economía circular es que es colaborativa, todos son relevantes dentro de la cadena”, comenta Francisco Cruz.

Un pescador que ha estado apoyando este proyecto es Honorino Angulo. Según sus palabras, “nos sentimos muy gratos de estar en este trabajo, siendo los principales denunciantes de esta contaminación. Hoy, estamos trabajando en conjunto con la industria, ideando estrategias para limpiar la contaminación existente, la cual no proviene solamente de la salmonicultura, sino que también de la mitilicultura, de los hogares y de todos aquellos que tomaron el mar como un basurero”.

Agrega que “denunciar no es todo, hay que actuar y ayudar a limpiar, porque esto no se va a hacer solo. La industria va a seguir estando acá, ya sea en mar o en tierra, por lo tanto esto no puede quedar solamente en un proyecto, tiene que continuar a futuro y dejar las playas limpias, como eran cuando llegamos aquí en la década de 1980”.

Proyección a futuro

Una de las inquietudes que surgen respecto de este proyecto tiene que ver con la posible baja que se podría producir en cuanto al material para recolectar, lo cual se traduciría en la escasez de materia prima para la fábrica. Sin embargo, desde la gerencia sostienen que “la variación es positiva. Al ver que existe una solución real, la industria se ha alineado muy bien, lo que ha permitido recuperar más de lo esperado”.

Pese a que la mayoría de los residuos de la industria son plásticos, Francisco Cruz comenta que “queremos desarrollar proyectos de economía circular para todos los residuos de la industria”. Es por esto que actualmente se encuentran generando alianzas con otro tipo de empresas, tanto del retail, como de logística y consumo masivo.

Respecto de los nuevos horizontes de producción, desde Atando Cabos comentan que más que productos puntuales, buscan generar material que sea útil para industrias con alto consumo de plástico.

La mirada estaría puesta en la industria automotriz, por ejemplo, la cual “utiliza bastante plástico, pero de alto nivel. Si logramos generar demanda por este material, será más fácil lograr el objetivo de limpiar la Patagonia”, agrega Francisco Cruz.

“El proyecto Atando Cabos ha logrado recuperar más de 2.000 toneladas y transformarlas en productos de alta calidad. Estamos construyendo soluciones reales para la gestión de residuos plásticos, creando materia prima de alta calidad y productos de larga vida”, cierra el ejecutivo.

Proyecto destacado y premiado

Atando Cabos fue reconocido el año pasado dentro de uno de los premios de innovación más grandes del país, recibiendo el galardón en la categoría de “Innovación Social” en el “PwC Chile Innovación”. En 2019 también formaron parte de uno de los eventos más relevantes de su industria: la “Feria K”, la más importante del mundo en términos de plástico y caucho. Asimismo, recibió el Premio Latinoamérica Verde, considerado el “Oscar del Medio Ambiente”.