Revista Aqua Nº231

enero de 2020

Caicai-Vilu vs la salmonicultura: El impacto de la industria del salmón en la identidad chilota

El estudio, de un total de 71 páginas, fue elaborado por Mara Cox, para su tesis de maestría en estudios latinoamericanos de la Universidad de Leiden (Holanda). Fue publicado en agosto de 2019. A continuación, un extracto del documento.

La presente investigación analiza el impacto de la expansión, desde 1980, de la industria salmonera en la identidad chilota y el papel del Estado en dicho proceso. El archipiélago de Chiloé, un día una región aislada, marginada y subdesarrollada, con bajos niveles de urbanización y orientada hacia la pesca artesanal y la agricultura campesina, es hoy en día uno de los mayores productores de salmón del mundo y uno de los motores más importantes de la economía chilena.

El proceso de incorporación al mundo global contemporáneo se ve fuertemente acelerado a partir de la rápida y violenta expansión de la salmonicultura en un contexto neoliberal desde los años 1980, lo que trajo consigo un proceso de modernización que ha generado importantes cambios medioambientales, socioeconómicos, territoriales y políticos. La salmonicultura no es el primer articulador de modernidad en Chiloé, sin embargo, la escala y la velocidad de su inserción en el archipiélago fueron significativamente diferentes. Ha causado un conflicto entre la cultura chilota tradicional y la modernidad. Chiloé posee una identidad única con manifestaciones materiales y espirituales distintas, debido a su aislamiento y su origen indígena. Por lo tanto, Chiloé constituye un interesante caso para analizar en qué medida la pesca industrial de gran escala ha impactado la identidad local.

El objeto de investigación es relevante, debido a la creciente población mundial que se necesita alimentar y su estilo de vida más sano. La industria del salmón ha sido una de las agroindustrias de más rápido crecimiento en Chile. Además, si bien esta industria ya está instalada en el archipiélago y está arraigada en su cultura, el caso de Chiloé puede servir de ejemplo para otras áreas donde la salmonicultura quiere establecerse, como por ejemplo en Puerto Williams en estos momentos o las otras industrias como las hidroeléctricas que se está instalando en Chiloé y está generando hoy nuevos conflictos. El papel de la acuicultura en la transformación de Chiloé y su espacialidad es relevante en el contexto de las nuevas geografías económicas y culturales de la globalización.

El objetivo principal de esta investigación es evaluar en qué medida la salmonicultura ha tenido un impacto en la identidad chilota y el papel del Estado en ello. Los objetivos secundarios son: a) analizar las características identitarias más importantes de Chiloé; b) evaluar los cambios medioambientales, socioeconómicos y culturales más significativos desde la expansión de la salmonicultura en Chiloé, y c) analizar el contexto histórico y político que dio lugar a estos impactos y en qué medida esto ha llevado a un desarrollo sostenible de la salmonicultura.

La investigación busca alcanzar estos objetivos mediante la siguiente pregunta central: ¿En qué medida la salmonicultura ha tenido un impacto en la identidad chilota y qué papel ha desempeñado el Estado en esto? En coherencia con los objetivos específicos, la investigación se ha orientado por las siguientes preguntas específicas: a) ¿Cuáles son las características identitarias más importantes de Chiloé?; b) ¿Cuáles han sido los cambios medioambientales, socioeconómicos y culturales más significativos desde la expansión de la salmonicultura en Chiloé?, y c) ¿Qué fue el contexto histórico y político que hizo que se desarrollara la industria salmonera tal como es el caso y qué faltaría para hacer la industria más sostenible? Se ha partido, como principal hipótesis, de la idea de que la industria del salmón, desde la implementación del modelo neoliberal en Chile, ha generado un crecimiento económico, pero no de una manera inclusiva ni sostenible, que ha hecho que la identidad chilota tradicional, en términos medioambientales, socioeconómicos y culturales, haya desaparecido en gran parte, al alterar su relación con el mar y la tierra. La metodología utilizada en la presente investigación ha consistido en análisis de fuentes bibliográficas primarias y secundarias y entrevistas semiestructuradas a expertos, funcionarios gubernamentales, investigadores y actores de la sociedad civil. Múltiples visitas al archipiélago de Chiloé fueron parte del trabajo de campo.

Conclusión

La industria del salmón, en un contexto neoliberal desde la década 1980, fue un agente globalizador, que llegó a una región aislada y en cierta medida socioeconómicamente deprimida, pero con una identidad única. Esta investigación trató de revelar la trayectoria de lo que se concibió como una actividad de exportación no tradicional con ventajas comparativas significativas, hacia un sector que se ha convertido en objeto de debate sobre sostenibilidad y desarrollo.

Contemplando las particularidades histórico-políticas de Chiloé, se puede abordar de mejor forma tanto el presente como el pasado de la industria salmonicultora y sus impactos, no solamente a nivel ecológico, sino también a nivel social e identitario. El neoliberalismo, según la teoría de Wallerstein, promueve la construcción de territorios bajo los intereses de los capitales vinculados con las actividades globalizadas y que de esta manera genera tensiones y conflictos por los recursos, como también es el caso de la salmonicultura en Chiloé. Existe una forma de neocolonialismo desde el Estado chileno hacia el archipiélago que no solamente se ha impuesto en la época de la anexión del territorio insular a la naciente República (1810 y 1826), sino que también con la llegada de la salmonicultura a mediados de la década de 1980 a través de la sobreexplotación económico-extractiva. Siguiendo la perspectiva de Calvano (2008), las salmoneras multinacionales y las políticas neoliberales del Estado chileno que las protege pueden atribuir al desarrollo económico, pero al mismo tiempo amenazan la identidad y la independencia de una sociedad única. Si la identidad es un proceso constructivo que cambia junto al entorno, los impactos de la salmonicultura, como la migración, la urbanización, la contaminación y la mercantilización de la naturaleza, han transformado la identidad chilota.

Particularmente, los grupos desfavorecidos tienen valores propios que les dan identidad: el chilote se caracteriza por su relación con el mar, con la pesca como la segunda actividad laboral predominante, y por la cooperación comunitaria. Y justamente en estas prácticas productivas de las sociedades tradicionales se ve reflejada la sostenibilidad: la simbolización cultural de los chilotes, sus creencias religiosas y significados sociales están basados en el mar y de esta manera la cultura asigna valores y significado a la naturaleza. De ahí se desarrollaron las ideologías agrícolas tradicionales: la cultura tradicional chilota regula el uso de recursos para satisfacer las necesidades de los miembros de la comunidad, no para exportarlos, y regulan el ritmo de la extracción de estos recursos. Entonces su cultura, a través de sus reglas y prácticas, favorece el uso sustentable de los recursos naturales, incluso las relaciones de parentesco, de género y edad, las formas de reciprocidad, la división del trabajo y los derechos territoriales. Estas reglas y prácticas soportan el uso múltiple y el manejo sustentable de los recursos naturales. El neoliberalismo tradicional, enfocado en el mercado, al generar estas tensiones culturales, obstaculiza el desarrollo sostenible (Kliksberg, 2000).

En el sistema neoliberal chileno el 56 desarrollo sostenible se aborda desde un punto de vista económico que capitaliza la naturaleza y no distingue entre las diferentes necesidades humanas culturalmente determinadas, mientras que la sostenibilidad está entretejida en el medioambiente y en las identidades culturales. Debido a la privatización de los bienes y recursos naturales, la naturaleza es reducida a capital natural y la conservación de esta naturaleza se convierte en solo un negocio que ignora las relaciones de poder y las identidades culturales. La globalización y el neoliberalismo han desterritorializado la identidad, pero al mismo tiempo pueden llevar a una revalorización de esta.

Hoy, las identidades culturales muchas veces forman la base de organización social y movilización política y de esta manera refuerzan las identidades (Castells, 1999; Velasco Páez, 2003), como fue el caso en Chiloé cuando la crisis de la marea roja traspasó las fronteras y movilizó a la gente tanto a nivel local como nacional e incluso internacional. Se esperaba que la industria del salmón, a través de su implementación en el modelo neoliberal, generase un crecimiento económico, pero no de una manera inclusiva ni sostenible, y que la identidad chilota tradicional, en términos medioambientales, económicos, sociales y culturales, desapareciese en gran parte, al alterar su relación con el mar y la tierra. Esta investigación confirma en cierta medida esta hipótesis. Al contaminar el medio ambiente, la salmonicultura ha generado importantes transformaciones en la identidad chilota, dada su esencial relación con el territorio: Chiloé se constituye identitariamente en términos de esta relación que existe entre la actividad que ellos realizan en el mar y las actividades que realizan en la tierra. Esta identidad territorial cambió por la privatización de los mares, los cuales siempre habían sido sus territorios ancestrales. La imagen del archipiélago de Chiloé ya no es visto como una región aislada, marginada ni subdesarrollada.

Otro impacto en la identidad local es el causado por la migración, ya que se han ido los representantes de la cultura chilota tradicional y los huilliches se ven distanciados de sus vidas tradicionales, o han llegado trabajadores de otras culturas con otras costumbres. La llegada de inmigrantes profesionales ha creado una brecha entre estos y la población local. Además, los horarios laborales de la industria impiden a los chilotes realizar sus costumbres idiosincrásicas. También existe una disminución y mercantilización de la mitología chilota y el surgimiento de una cultura más basada en el consumo y la acumulación de capital y la propiedad industrial en vez de lo familiar o lo comunitario, un estilo de vida más competitivo e individualista.

Por último, existe una disminución de la diversidad cultural y actividades alternativas aparte del trabajo en el sector de salmón. El papel que ha desempeñado el Estado en un desarrollo no sostenible de esta industria tiene que ver con el centralismo y su carácter neoliberal. Debido a su incentivo económico, el Estado prioriza los intereses de las empresas. Existe una falta de regulación ambiental o, quizás más bien, una pseudorregulación: existe una normativa, pero es de baja calidad y no hay una fiscalización eficaz. Las regulaciones apuntan más bien a limpiar la imagen de una industria que no cuenta con suficiente involucramiento de las comunidades. Tanto por parte del Estado como de la industria existe un doble estándar.

Sin embargo, no todas las transformaciones generadas por la expansión de la salmonicultura han sido negativas para la comunidad chilota. Otras transformaciones con 57 impactos más positivos han sido el desarrollo de servicios comerciales, financieros y profesionales; el fuerte ingreso de capitales chilenos y transnacionales; el aumento de oportunidades laborales más estables, lo que hizo que mejoraran los niveles de bienestar en la región. Además, la expansión de la salmonicultura estimuló la inserción de la mujer en el mundo laboral y, junto a ello, el aumento del grado de sindicalización. El desarrollo de vías de transporte también puede constituir un beneficio para los chilotes.

La expansión de la salmonicultura demuestra que las condiciones de aislamiento pueden cambiar e incluso generar beneficios mediante la incorporación en el mundo moderno; pero, por otro lado, la modernidad, a través de la salmonicultura, ha generado transformaciones que están en conflicto con la identidad tradicional del archipiélago.

Es muy probable que el proceso de asimilación de la identidad continuará, y quizás incluso es inevitable en el modelo neoliberal, que otorga más valor al desarrollo económico y que concibe la ‘pérdida’ de la identidad cultural de un grupo o una región como un costo necesario de este desarrollo económico. Si el Estado no se hace directamente responsable del mantenimiento de la calidad ambiental, social y económica, se puede argumentar que la sostenibilidad a largo plazo de la industria del salmón puede verse amenazada. Las autoridades chilenas deberían adoptar una postura proactiva con respecto a la salud de la industria y sus entornos amenazados. Particularmente porque en Chile la salmonicultura está directamente ligada a los pueblos originarios y sus identidades diferenciadas.

La globalización de las redes de la sociedad civil que han atraído las diferentes dinámicas de producción y consumo a la atención mundial ahora presenta un desafío a los regímenes de gobernanza existentes, cuestionando su orientación de desarrollo económico neoliberal, en particular su sostenibilidad, y utilizando los mismos recursos generados por el proceso inicial de globalización económica: mercados, información y alianzas estratégicas. La salmonicultura, o más bien la acuicultura en general, ha dado lugar a su globalización en términos de inversión y exportaciones, así como a una posterior globalización de temas y actividades relacionadas con la ecología y la economía políticas radical local. Si bien las dos fases, relacionadas con el silencio socioecológico y el imperativo económico, se realizaron con poca apreciación crítica, la última se ha convertido en un nuevo desafío para el sector. Fue precisamente la globalización del sector a través de la inversión y las exportaciones, y su éxito relativo, lo que condujo a una globalización de la crítica de éste en términos de su desempeño de sostenibilidad más amplio –más allá de su línea de fondo económico– y específicamente los impactos que ha generado a nivel local y regional. No solamente es la salmonicultura la culpable, sino la acuicultura o el modelo extractivista en general; de allí que se requiere cambios más profundos en las políticas públicas para prevenir impactos similares en otras industrias u otras regiones.

Gran parte del crecimiento del sector tuvo lugar dentro de un entorno regulatorio débil y en un contexto espacial de bajos niveles de desarrollo económico y humano. En el proceso de desarrollo los conceptos de cooperación, confianza, etnicidad, identidad, comunidad y amistad deben ser incorporados, ya que estos elementos forman la base del tejido social, la política y la economía, cuyas áreas están inherentemente ligadas (Kliksberg, 2000). 58 Entonces, es necesaria una visión desde la política pública que se haga cargo del desarrollo que deben tener las zonas costeras de manera sostenible, no solamente desde el punto de vista ambiental, sino también social y económico para las comunidades que viven hoy día del mar, tanto en términos de sustento diario como en cuanto a su cultura basada en el mar. No necesariamente significa implementar más normativa, sino regulaciones no verticales, de mayor calidad, que otorguen una visión integral.

En general, el Estado debería haber apoyado más las iniciativas de conservación orientadas a las personas y no solamente las enfocadas en el medio ambiente. El desafío es que esa memoria e identidad no solamente sean una remembranza folclórica, sino que se la ocupe en las políticas públicas para el desarrollo sustentable. La identidad, las prácticas identitarias con respecto a lo económico, lo cultural y a lo comunitario, pueden ser traducidas en políticas públicas descentralizadas. Si bien la salmonicultura ya está instalada en el archipiélago y está arraigada en su cultura, el caso de Chiloé puede servir de ejemplo para otras áreas donde esta u otras industrias quieran establecerse, para evitar nuevos conflictos socioambientales.

Es importante enfatizar dos elementos. Primero, no es necesariamente la modernidad la que ha afectado la sostenibilidad del archipiélago, sino la manera específica en que se enfocaba en la acumulación de capital, sin tomar en cuenta la sostenibilidad, y las decisiones específicas que se toman en términos de política pública para sustentar este proceso modernizador con infraestructura o regulaciones. Segundo, el proceso de transformación de la identidad chilota tampoco necesariamente es negativo, ya que, como se ha señalado, la identidad siempre está en proceso de cambio. Solamente se señala que en el archipiélago de Chiloé las transformaciones medioambientales, económicas, sociales y culturales –dimensiones intrínsecas de la identidad– se han modificado rápida y violentamente desde la llegada de la industria salmonicultora en el modelo neoliberal. La experiencia moderna revela que el final del aislamiento genera riesgos a nivel local.

En este estudio se analizó el tema desde diversas perspectivas, con visiones tanto desde el Estado como desde las ONGs y la sociedad civil. Habría sido deseable contar con la opinión de un espectro más amplio de miembros la sociedad civil local, con tal de conocer más detalladamente las transformaciones en sus vivencias personales y sociales. Este trabajo ha buscado analizar el tema de investigación de una manera amplia, pero también es necesario seguir estudiando los impactos de la salmonicultura en Chiloé y el papel del Estado en ello y enfocarse detalladamente en los diferentes aspectos, para así poder llegar a sugerencias más concretas para el sector.