En Chile: Médicos veterinarios avanzan a un nuevo estatus

En Chile: Médicos veterinarios avanzan a un nuevo estatus

En el Congreso está avanzando el proyecto de ley que reconoce a los médicos veterinarios como profesionales de la salud. El nuevo estatus plantea oportunidades en términos de especialización acuícola.

La industria del salmón chilena y mundial ha podido crecer hasta los niveles actuales, en buena medida, gracias al aporte que han realizado los médicos veterinarios desde sus orígenes. En estos profesionales han recaído labores relacionadas con la identificación de patologías, sus tratamientos, nutrición de los ejemplares y respeto por el bienestar animal, entre otras actividades.

Sin embargo, y a diferencia de lo que sucede con los médicos para humanos, este tipo de profesionales no tenían especialidades que, al menos, fueran reconocidas formalmente. “Cuando se pone un cartel como especialista de una clínica menor, eso no tiene ningún tipo de reconocimiento por parte del Estado”, dice el decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Ricardo Enríquez, quien, además, es presidente de la Asociación de Facultades y Escuelas de Medicina Veterinaria de Chile, entidad que agrupa a las universidades del Cruch, las privadas sin fines de lucro y las privadas acreditadas.

Con el objetivo de darle un marco legal a las especialidades en medicina veterinaria, tanto para los que llevan años dedicados a una actividad o como para quienes están cursando la carrera, desde hace unos 25 años que diferentes entidades y organizaciones están conversando con autoridades y parlamentarios para alcanzar una impronta “que desde hace muchos años es reconocida en diferentes partes del mundo”, asevera el director de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Católica de Temuco (UCT), Carlos Lüders.

Profesionales de la salud

La historia calificada por el mismo Lüders como “un acto de justicia”, se comenzó a escribir más firmemente el pasado 11 de julio, cuando la Cámara de Diputados aprobó en sala un proyecto de ley que busca modificar el Código Sanitario para considerar a los médicos veterinarios (y nutricionistas) como profesionales de la salud.

En tanto, a principios de septiembre, la misma Cámara de Diputados despachó al Senado el proyecto para su análisis y/o posterior aprobación. Específicamente, el proyecto, junto con hacer una precisión en materia de medicina, también define que son “actividades propias de la medicina veterinaria los procesos de diagnóstico, pronóstico, tratamiento e intervención clínica o quirúrgica, realizados sobre el cuerpo, comportamiento o muestras de uno o más animales”.

El documento legislativo determina que el objeto de las anteriores acciones es “reestablecer la salud animal y/o proteger la salud poblacional y velar por la salud y bienestar animal en las cadenas productivas, bioterios y espacios que mantengan y gestionen animales”.

Asimismo, les corresponderá la inspección sanitaria de productos y subproductos de origen animal, actuando en la prevención, control o erradicación de enfermedades con posibles consecuencias directas o indirectas en la salud pública”.

A su vez, es destacable que los médicos veterinarios podrán “delegar tareas auxiliares o complementarias en técnicos veterinarios o agropecuarios, bajo la supervigilancia y responsabilidad de un médico veterinario”.

Especialidades

De aprobarse finalmente el proyecto de ley, posteriormente vendrá el siguiente paso, que es definir las especialidades que tendrán los médicos veterinarios. Al respecto, Ricardo Enríquez reconoce “no es fácil pero ya se está en conversaciones con diferentes organizaciones”, como la Afevet, Colmevet y Conacevet.

No obstante, el mismo Enríquez adelantó que algunas de las propuestas que se están manejando en términos de especialidades son: radiología, dermatología, anestesiología, oncología, animales exóticos, traumatología, patología clínica y etiología clínica.

Sobre las discusiones que se llevan adelante para reconocer las especialidades de los actuales médicos veterinarios, el académico de la UACh asevera que se está analizando si basta “con la trayectoria o si tienen un magister o un grado de doctorado”.

En tanto, para aquellos que actualmente están cursando la profesión, las organizaciones están analizando si tendrán que tomar una especialización una vez que terminen su malla curricular general, tal como sucede con los médicos de humanos, o si será parte de la misma carrera. Lo importante, afirma Enríquez, “es que el fin último de la especialidad es que la ciudadanía confíe en ese profesional que dice que es especialista y que está avalado administrativamente por el Estado”.

Por todo lo anterior, el académico de la UACh resaltó la importancia en el potenciamiento del gremio denominado en un principio Médicos Veterinarios Especialistas en Acuicultura, pero que hoy se denomina Médicos Veterinarios Vinculados a la Acuicultura (Mevea Chile), y cuyo presidente es Juan Carlos López.

Medicina veterinaria actual

Para el mismo López, “la acuicultura es una tremenda oportunidad para los médicos veterinarios. Hoy nos percatamos que las escuelas están incorporando aspectos de los cultivos de especies hidrobiológicas dentro de sus currículum, tanto en ramos transversales que son comunes para todas las especies animales, como en especialidades asociadas a la actividad”.

Por ello, desde Mevea Chile, organización reconocida por el Estado desde agosto del presente año, buscarán aportar “desde un punto técnico y de consenso” a las diferentes entidades que están analizando las futuras especialidades para los médicos veterinarios.

Sin embargo, más allá del nuevo estatus que podría alcanzar los profesionales y su posterior especialización, bien vale la pena revisar cómo están siendo formados actualmente los médicos veterinarios y la importancia que tiene la actividad acuícola en sus mallas curriculares.

En este sentido, una visión la entrega Carlos Lüders, quien comienza diciendo que “el médico veterinario es un sanitarista”, dado que estos profesionales previenen las enfermedades en animales de compañía, aplicando medicina netamente; y los de producción, “a través de buenas prácticas productivas, manejo del estado sanitario y velando por el bienestar animal. Todo esto conlleva a la calidad e inocuidad de los productos que salen de estos sistemas y, por lo mismo, a un resguardo de la salud pública”.

Específicamente en el caso de la UCT, buscan formar a los estudiantes “acorde a los criterios nacionales e internacionales de la formación de un médico veterinario generalista, donde el alumno, dentro de su carrera, puede profundizar los temas que sean de su interés. Por esto, y dada las características propias de la región, la acuicultura es parte de la formación”.

Para Juan Carlos López, quien en su trayectoria también cuenta la academia, reconoce que la acuicultura “necesita de los fundamentos teóricos y de formación del profesional veterinario. Dentro de ellas se encuentra la farmacología, la epidemiología, el uso de antibióticos y vacunas y también la inmunología. Todos estos aspectos son relevantes para la formación del veterinario y que tienen gran aplicabilidad en nuestra industria”.

Mirada de futuro

Como se sabe, las tecnologías están haciendo cambiar o reformularse todos los tipos de trabajos y, en este sentido, los veterinarios que se desempeñan en la acuicultura no están exentos. “Desde el punto de vista práctico, ya estamos aplicando las tecnologías hoy. Por ejemplo, en un caso clínico, de una enfermedad o un caso extraño, los veterinarios pueden subir a Internet sus muestras para contactarse con un laboratorio o especialista de otro país con el objetivo de conseguir ayuda experta que lo pueda ayudar a resolver su consulta”, comenta el presidente del Mevea Chile.

Por su parte, el director de la Escuela de Medicina Veterinaria de la UCT va un poco más allá, reconociendo que el veterinario del futuro “deberá tener competencias adicionales, dado que manejará muchos datos, información y tecnologías que le permitan adoptar decisiones mejores de forma rápida”.

Pero eso no es todo. En su labor diaria, el médico veterinario también tendrá que considerar factores como la producción de animales en el marco de un mundo globalizado y que está afecto al cambio climático. En definitiva, se le tendrán que entregar nuevas herramientas “para que se pueda adaptar a nuevos escenarios”.

Con todo, se espera que pronto se concretice el reconocimiento de los médicos veterinarios como profesionales para la salud. Desde ahí, se avanzará hacia la especialización donde, seguramente, la acuicultura tendrá mucho que decir.