Primer pulso eruptivo del volcán Calbuco en abril de 2015 (Fuente: Editec)

En cifras: Los impactos del Calbuco

La destrucción total de cuatro pisciculturas, más su correspondiente biomasa, son parte de las pérdidas que se cuentan a la fecha por efecto de la erupción del volcán Calbuco.

Tras 43 años de inactividad, y pasadas las 18:00 hrs. del miércoles 22 de abril, el volcán Calbuco entró en proceso eruptivo obligando a la autoridad a decretar alerta roja y fijar una zona de exclusión en un perímetro de 20 kilómetros a la redonda del cráter.

Precisamente en este radio se encuentran ocho de las aproximadamente 200 pisciculturas con que cuenta la industria del salmón en Chile. De estas, cuatro resultaron con daños graves o totales y dos parciales.

Las más afectadas fueron Río Blanco de Marine Harvest, Hornohuinco de Cermaq Chile y Río Petrohué de Camanchaca; además de la piscicultura Río Sur de AquaGen Chile, que registró el agravio completo de su stock de reproductores de salmón coho.

En la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) estiman que en la fase total de agua dulce se registró una pérdida cercana al 10% del cultivo de smolts y alevines de salmón Atlántico y un 3% de la producción de smolts y alevines de truchas, sumando alrededor de 21 millones de peces de un total de 257 millones que existen en esta etapa productiva en nuestro país.

De igual manera, el gremio anotó una pérdida de 3.800 peces reproductores de salmón Atlántico, lo que equivale a un 0,4% de los reproductores de esta especie. Mientras que en coho, existe una reducción aproximada de 11.000 reproductores, equivalente al 5% de los reproductores de esta variedad salmonídea.

Por empresa

Específicamente a nivel de empresas, Camanchaca detalló que antes de que ocurriera la erupción mantenía en su piscicultura Río Petrohué un total de 14.424.620 individuos en diferentes etapas de desarrollo y crecimiento, distribuidos en 9.590.707 especímenes en fase de ovas hasta alevines de distinto gramaje y 4.833.913 peces en proceso de smoltificación, sobre 15 gramos de peso, incluidos algunos preparados para su traslado a centros de engorda en el mar.

Por su parte, Cermaq Chile confirmó “severos daños” en su piscicultura de Hornohuinco, la que albergaba la generación completa de la producción de salmón coho para 2015. No obstante, la firma de propiedad del gigante japonés Mitsubishi detalló que mantiene réplicas del programa genético en otras instalaciones de agua dulce, aunque consideró la próxima generación de coho como perdida.

En tanto, Marine Harvest ha detallado que en Río Blanco y en su centro de reproductores Copihue –también ubicado en la zona de exclusión de 20 kilómetros– el material volcánico y deslizamientos de tierra afectaron las operaciones con la consiguiente pérdida de 6,8 millones de alevines, 2,4 millones de ovas ojo y alrededor de 3.700 reproductores.

Otra de las compañías que entregó detalles del efecto de la erupción sobre sus instalaciones fue Invermar. Su gerente general, Heinrich Strelow, precisó que la biomasa perdida en la piscicultura Lago Verde alcanza a 2.680.484 peces en distintos estado de desarrollo y su costo a valor libro al 31 de marzo pasado era de US$2.386.948. En las instalaciones se encontraban además, cerca de 4.100.000 ovas, las cuales se han trasladado aproximadamente 2.800.000 a las pisciculturas de Melipeuco (Región de La Araucanía) y Río Claro (ubicada en Dalcahue, isla de Chiloé, Región de Los Lagos) de propiedad de Invermar que se encuentran fuera de la zona afectada.

Las ovas restantes se mantienen en Lago Verde, estimándose que un 20% se perdió y el resto no se puede trasladar por estar eclosionando.

Cosechas futuras

A pesar de los impactos productivos, y en línea con lo declarado individualmente por las distintas salmonicultoras afectadas, el gerente de SalmonChile, Felipe Manterola, aduce que en “la primera fase de producción de la industria del salmón es una etapa de crecimiento que puede ser reemplazada”, y precisa que la cosecha de estos peces no estaba considerada para el presente ni el próximo año, sino que se realizaría durante 2017.

“Esa producción es recuperable. No tiene efecto alguno en las cosechas futuras”, ha reiterado el ejecutivo.

Mitilicultura

Por el lado de la mitilicultura, los cambios ambientales abruptos, con la consiguiente caída de cenizas, han generado efectos en los procesos productivos de zonas como Cochamó y Hornopirén, en la Región de Los Lagos.

La gerente de la Asociación Gremial de Mitilicultores de Chile A.G. (AmiChile), Yohana González, ha comentado que aún “no se evidencia un efecto significativo en los centros semilleros y de engorda, pero es imprescindible que se mantengan expeditas las carreteras para permitir que las empresas continúen retirando los colectores con semilla desde Cochamó y Hornopirén, y así evitar efectos mayores en términos económicos, y sobre todo, tratar de disuadir que la industria se resienta nuevamente por falta de abastecimiento de semillas obtenidas desde esta zona geográfica”.

Por estos días, tanto los productores de mejillón como los de salmónidos se encuentran en situación de alerta permanente ante la evolución asociada al macizo. Sin ir más lejos, la autoridad ha enfatizado que el Calbuco puede presentar comportamientos similares al del volcán Chaitén, es decir, mantener sus procesos eruptivos por un largo tiempo.