Escape de peces: Los eventos que han afectado este año a la salmonicultura nacional

Escape de peces: Los eventos que han afectado este año a la salmonicultura nacional

En medio de la pandemia, Sernapesca ha tenido que fiscalizar y atender dos contingencias relacionadas con escapes de peces en los últimos meses. Uno de ellos ocurrió en un centro de mar, mientras que el otro sucedió en un centro de smoltificación, ambos en la región de Los Lagos.

urante la madrugada del sábado 27 de junio, y en medio de un temporal que afectó al área norte de la provincia de Palena (región de Los Lagos), los 13 trabajadores del centro de cultivo de salmónidos (CES) “Caicura” de la empresa Blumar S.A., emplazado en el seno de Reloncaví, específicamente en el área marítima de la comuna de Hualaihué, vieron cómo se hundieron 16 de las 18 jaulas del módulo de cultivo. Si bien las personas que se encontraban en el pontón fueron rescatadas y evacuadas por vía marítima hasta Puerto Montt, los peces (de la especie salmón Atlántico, Salmo salar) de las dos jaulas que no se hundieron, escaparon.

Ese mismo día, el gerente general de la compañía, Gerardo Balbontín, informó que la situación se produjo debido a “los fuertes vientos del Este y corriente vaciante, lo que generó el hundimiento del módulo que contenía un total de 875.144 peces en etapa de engorda, con un peso promedio de 3,828 kg, desconociéndose por el momento la magnitud exacta del escape”.

Con el correr de los días, la cifra se fue actualizando, hasta llegar al reporte del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) del 3 de agosto en que el cálculo total del organismo fiscalizador fue de 103.720 peces fugados, correspondientes al 12% del total de salmones presentes en el centro (875.125).

“Esta información se basó en estudios de prospección y análisis de imágenes tomadas con dos robots submarinos ROV (acrónimo del inglés Remote Operated Vehicle; en español, Vehículo Operado Remotamente) y con sonares Hammerhead de alta tecnología, realizados por la empresa según lo solicitado por las autoridades sectoriales competentes”, puntualizó la directora nacional de Sernapesca, Alicia Gallardo.

En el mismo informe, se confirma que el escape afectó a dos de las 18 jaulas del centro. Las 16 restantes, en tanto, se hundieron a 295 metros de profundidad, arrastrando consigo un total de 771.405 ejemplares, equivalentes al 88% de los peces del centro. Por lo anterior, la mortalidad presente en el fondo marino se estima en 2.900 toneladas, dado que el peso promedio de los salmones al momento de la contingencia era de 3,8 kg.

A su vez, Alicia Gallardo aseguró que el Servicio verificó, mediante inspecciones, la recaptura de 28.276 peces, lo que corresponde a un 27,26% del total fugado. En esta línea, cabe recordar que, conforme con el artículo 118 quater de la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA), el titular debe recapturar más del 10 % de los ejemplares escapados en un plazo de 30 días contados desde el momento del evento (pudiendo extenderse por un mes más), para que no se presuma daño ambiental. De ese modo, Blumar habría cumplido con dicho objetivo.

Hecho delictual en Playa Maqui

Cuando aún estaba fresca la información respecto a lo sucedido en el centro Caicura de Blumar, Salmones Camanchaca informó a principios de julio que presentó una denuncia ante la Policía de Investigaciones (PDI) por el delito de daños y otras infracciones a la Ley de Pesca a su centro de cultivo, de smoltificación, ubicado en la Playa Maqui, comuna de Frutillar (región de Los Lagos).

De acuerdo con la información aportada por Salmones Camanchaca, en la madrugada del domingo 5 de julio se constató la manipulación y posterior rotura de tres de las siete jaulas del centro, lo que produjo la liberación de 90.000 peces (salmón coho, de peso promedio de 500 gr). “La existencia de cortes lineales en las redes de nylon no deja dudas sobre la acción deliberada de terceros”, manifestaron desde la compañía. Una vez conocidos los hechos, la empresa informó sobre esto a las autoridades sectoriales y locales, quienes se hicieron presentes en el lugar. De igual forma, se activaron todos los protocolos de emergencia para recapturar los peces liberados intencionalmente. En pocas horas, ya había recuperado unos 8.000 ejemplares.

Al 15 de julio, Salmones Camanchaca había logrado la recaptura de 17.932 ejemplares, lo que equivale al 19,3% del total escapado. De acuerdo con la normativa vigente, la empresa debía continuar con la recaptura de los peces escapados hasta que se cumplan 30 días desde la activación del plan de contingencia. “Hasta ahora, han dado pleno cumplimiento a lo que establece la ley”, aseguró Eduardo Aguilera, director regional de Sernapesca Los Lagos.

La compañía anunció también la interposición de una querella criminal conforme a lo prescrito por el artículo 137 Bis de la Ley General de Pesca y Acuicultura y el artículo 487 del Código Penal, con el objeto de que las autoridades judiciales impongan las sanciones que contempla el ordenamiento en contra de los responsables de estos ilícitos.

Llamado a revisar criterios

Estos dos hechos, que se produjeron solo con días de diferencia, nuevamente provocaron inquietud en los distintos actores del borde costero, principalmente, en la pesca artesanal y algunas ONG, quienes no tardaron en manifestar su preocupación y solicitar que se tomen mayores medidas tendientes a evitar la ocurrencia de estos episodios.

La encargada de Acuicultura de WWF Chile, María Jesús Gálvez, expresó que la evidencia muestra que, por impacto del cambio climático, cada vez serán más recurrentes fenómenos meteorológicos extremos. “Por tanto, es necesario que se revisen los criterios actuales que rigen la construcción y operación de los centros de cultivo de salmones. Esto, sobre todo, considerando que los temporales de por sí son eventos recurrentes en la zona en que se desarrolla la industria salmonicultora”.

En tanto, en un reciente policy brief elaborado por el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (Incar) y el Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores (Invasal), cuyo título es “Recomendaciones mínimas para la recaptura y seguimiento de un escape de salmonídeos de cultivo”, se puntualiza que “todo centro de cultivo debe estar preparado para enfrentar una contingencia por escapes. Y es el Estado el que debe proveer un marco legislativo y normativo, así como procedimientos y mecanismos institucionales eficientes para minimizar su ocurrencia e impactos, si ello ocurre”.