Mercado chino: Tiempos de turbulencia en el gigante asiático

Mercado chino: Tiempos de turbulencia en el gigante asiático

El ultimo evento, en el cual se vinculó al salmón importado con la posible propagación de Covid-19 en China, caló hondo en la industria acuícola tanto chilena, como noruega. Hoy, se espera que la situación se vaya calmando y que pronto este mercado pueda volver a la normalidad.

En no más de diez años China se ha ido consolidando como un importante mercado para el salmón chileno. Según datos de la Dirección de Promoción de Exportaciones de Chile (ProChile), en 2019 los envíos totalizaron US$274 millones, situándose como el quinto destino más relevante para el sector, luego de Estados Unidos, Japón, Brasil y Rusia.

Si bien por mucho tiempo todo caminó sobre ruedas, desde el año pasado comenzaron a ocurrir una serie de hechos que han estado complicando los envíos de salmón nacional a China. Y es que, después de un segundo semestre de 2019 bastante bueno y con una recuperación en precios, vinieron los problemas logísticos asociados al conflicto social en Chile (octubre y noviembre). Luego, se apreció un periodo de alta demanda por el Año Nuevo Chino (primera semana de enero), pero que se vio empañado por la irrupción del Covid-19 en China, lo que provocó el cierre de Wuhan y luego de otras ciudades del gigante asiático. Fue entonces cuando se tuvo que detener varios despachos y buscar opciones como congelar producto. Más tarde, la pandemia comenzó a afectar a Chile, de modo que aparecieron dificultades asociadas esta vez a la logística interna y la adopción de nuevas medidas sanitarias.

Los salmonicultores chilenos se adaptaron a este nuevo panorama y todo parecía ir bien. No obstante, vino el último golpe del cual ha costado recuperarse. “Hace unas tres semanas (principios de junio) sentimos que nos estábamos levantando. China estaba abriendo los restaurantes y supermercados. Íbamos como avión, pero vino la noticia de que se encontraron trazas de Covid en una tabla donde se cortó salmón, lo cual provocó una especie de pánico y las autoridades decidieron clausurar todo. Hubo supermercados que retiraron el producto de las vitrinas y góndolas y es así como ahora tenemos una crisis de temor del consumidor”, sostuvo Eduardo Goycoolea, director ejecutivo de New World Currents, en una reciente conferencia online organizada por Editec.

Efectivamente, fue el fin de semana del 13 y 14 de junio cuando circuló alrededor del mundo la noticia de que en el mercado de Xinfadi, de Beijing, se habrían encontrado trazas de Covid en tablas de cortar que fueron utilizadas para salmón. Ese domingo (14 de junio), Zeng Guang, experto principal de la Comisión Nacional de Salud de China, habría recomendado no consumir mariscos ni salmón crudo importados por unos días. Este evento coincidió con un aumento de casos de coronavirus en la capital de dicho país, situación que mantenía a las autoridades y comunidad bastante preocupadas por la situación. El hallazgo en el mercado de Xinfadi vino a incrementar el ambiente ya tensionado, sembrando dudas en los consumidores respecto de la posibilidad de que los alimentos en general puedan ser vectores del virus.

Chile y Noruega, que son los principales países que exportan salmón a China, no tardaron en reaccionar. La Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) declaró tempranamente que la información disponible “permite afirmar que el virus no se multiplica en peces, lo que, sumado a las medidas de bioseguridad e inocuidad en la producción, hacen altamente improbable que el virus Covid-19 se transmita vía peces de cultivo. El gremio también destacó que “los estándares sanitarios de nuestras plantas son muy elevados y los productos siguen una cadena de resguardo sanitario hasta su destino, en donde quedan sometidos a las condiciones higiénicas y epidemiológicas del mercado local”.

El Consejo Noruego de Productos del Mar (NSC, por su sigla en inglés) también respondió a lo que estaba sucediendo en China, con el objetivo de “tranquilizar a los consumidores y comercializadores sobre la seguridad de los alimentos acuícolas-pesqueros a la luz de varios rumores sin fundamento sobre la fuente de infección”. La entidad aclaró que “el Covid-19 no afecta la seguridad de los productos del mar. No se conocen casos de infección por alimentos contaminados o agua importados, y las autoridades noruegas de seguridad alimentaria afirman que los productos acuícolas-pesqueros del país son seguros“.

Inspección virtual

El 18 de junio, al menos en Chile, la situación se comenzó a calmar luego de que la directora nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Alicia Gallardo, se reuniera virtualmente con las autoridades de la Administración General Aduanera de la República de China, las que confirmaron que no existe ninguna restricción para el ingreso de salmón chileno al gigante asiático.

El anuncio fue hecho en el contexto de una inédita inspección conjunta que realizaron vía online las autoridades chinas y nacionales, supervisando de manera remota los controles de inocuidad y bioseguridad que se realizan en las plantas de proceso de salmónidos. Para el ejercicio, se seleccionaron tres plantas de las regiones del Biobío y Los Lagos. Las autoridades aduaneras chinas siguieron la transmisión en directo, mientras en cada establecimiento los operarios realizaban los procedimientos de control de inocuidad y bioseguridad implementados por las empresas.

Alicia Gallardo valoró tanto la disposición de la autoridad china para esta experiencia, como la ratificación de que no existen impedimentos para el ingreso de salmón chileno, lo cual es consistente con los hallazgos que la propia autoridad china ha hecho en las importaciones de salmón de Chile y del resto de los proveedores, donde los diversos análisis realizados han dado todos negativos a Covid-19.

No bajar los brazos

Si bien el panorama hoy está más claro y este hecho puntual ocurrido en China no ha tenido mayores repercusiones en otros mercados alrededor del mundo, Eduardo Goycoolea considera que es necesario ejecutar acciones, ojalá conjuntas entre Chile y Noruega, que permitan recuperar la confianza de los consumidores chinos que, se quiera o no, resultó afectada.

Según sus palabras, el consumidor chino ciertamente se asustó. Recibió información inválida acerca de que el salmón puede ser un vector. Además, también ha circulado información similar respecto del hallazgo del virus en tablas de cortar cordero y otras carnes, lo que también ha ayudado a aumentar la sensación de duda. “Por eso, es importante que los países productores podamos llevar la ciencia y la verdad a los mercados. Decirles que se generó una confusión, pero que el producto está disponible, está súper testeado y que los estándares de cultivo de Chile y Noruega son de los más altos en el mundo”, expresó el ejecutivo. Añadió que “es importante hacerlo juntos porque China es un mercado muy grande. Además, es urgente hacerlo porque, si no logramos demostrar que el producto no tiene problemas, esto puede empezar a afectar a otros mercados. Hay que pararlo antes de que crezca aún más”, cerró el experto.