Dr. Eleuterio Yáñez: “La situación de las principales pesquerías chilenas es preocupante”

Pesquerías: La fuerte recuperación del recurso jurel

Los informes sectoriales que entrega la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura muestran un significativo aumento en el desembarque de este emblemático recurso que, años atrás, se vio amenazado por el exceso de pesca.

El pasado 21 de febrero, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) de Chile anunció la ratificación de la cuota de pesca de jurel (Trachurus murphyi) para Chile, dictaminada por la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP-PS) para el año 2020, dejándola en 439.000 toneladas.

La noticia venía directamente desde Vanuatu, país en el cual se realizó la cita de la ORP-PS, una organización multilateral que administra la actividad pesquera en el área del Pacífico Sur, en la cual opera nuestro país y otros estados de distintos continentes. En la instancia, Chile fue representado por la Subpesca, junto con representantes del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Cancillería y la Armada.

La cuota impuesta para Chile fue una buena noticia para el sector, ya que representa un aumento de un 15% con respecto de la del año pasado. De igual forma, responde a lo que se había adelantado en la reunión previa a este último encuentro de la ORP-PS, realizada en Cuba.

Un recurso emblemático

Lo ocurrido en Vanuatu es un reflejo de lo que está sucediendo con la pesquería del jurel en Chile. Se trata de un recurso emblemático para el país, pero que ha tenido una historia bastante difícil, que recién los últimos años está volviendo a ver la luz.

El jurel es un pez que se mueve por las costas del pacífico, desde el Ecuador hasta Chile. Desde este a oeste, alcanzar una distancia aproximada de 5.000 km mar adentro. El recurso siempre ha sido relevante para la industria pesquera nacional, sobre todo en la década de 1990, cuando solo en la región del Biobío se pescaba entre 3 y 4 millones de toneladas anuales. Pero esto no duró para siempre. Hacia el año 1997, el recurso ya mostraba graves signos de disminución, que solo se fueron acentuando con el tiempo.

A partir de ese momento, comenzó una preocupación por las autoridades pesqueras locales, por reformar la actividad pesquera nacional. Al mismo tiempo, Chile empezó a involucrarse con los demás países que participaban en la pesquería, en reuniones internacionales que partieron con mayor fuerza en 2006 y donde se fue recogiendo también la experiencia y recomendaciones de los científicos. Esto fue justamente en inicio de lo que se convirtió en la ORP-PS.

Fue así como en 2011 en Chile se hizo por primera vez una rebaja significativa en las cuotas de captura de jurel, pasando de 1.300.000 toneladas en 2010, a 280.000 toneladas para el año 2011. De allí en adelante, las cuotas se mantuvieron bastante bajas, siguiendo las recomendaciones, sobre todo a partir de 2013, de la ORP-PS. Según las cifras entregadas por la Subpesca, los desembarques por varios años se mantuvieron por debajo de las 300.000 toneladas.

Un mejor panorama

Hoy, la pesquería del jurel sigue siendo de las más relevantes para la pesca nacional. El año 2019 se extrajeron unas 444.300 toneladas, esperándose para este año 2020 una cifra similar, dada la cuota de 439.000 toneladas impuesta por la ORP-PS.

Desde la industria califican la situación actual como positiva, valorando la actual administración del recurso que lleva a cabo la ORP-PS, junto con la autoridad sectorial. “La administración ha demostrado que, respetando las medidas de conservación en forma irrestricta, es posible recuperar las pesquerías”, comenta la presidenta de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), Macarena Cepeda.

Líneas de elaboración

Junto con reglas más estrictas en términos de extracción, quienes se dedican a esta actividad también dieron un vuelco en las líneas de elaboración relacionadas con el jurel. Antiguamente, el grueso de las capturas era utilizado para fabricar harina y aceite de pescado, productos que eran utilizados, principalmente, para la fabricación de alimento para peces de cultivo. Sin embargo, esa es una situación que ha cambiado, pues hoy la mayor parte del recurso se destina al consumo humano directo.

“Las empresas socias de Asipes, desde hace varios años que están destinando un 80% del jurel al consumo humano, es decir, a la elaboración de congelados y conservas”, explica Macarena Cepeda.

Un ejemplo de la evolución es que en 2015, las empresas socias de Asipes elaboraron aproximadamente 75.000 toneladas de productos para ese tipo de consumo (humado directo), mientras que en el año 2019 se logró la fabricación de más de 190.000 toneladas para el mismo fin.

Pese a que en un principio las empresas del rubro se vieron muy afectadas por la considerable baja en las cuotas de pesca vinculadas al recurso jurel, hoy en día se han visto beneficiadas por la recuperación de la biomasa de la pesquería.

“Para Asipes es muy gratificante lo que está ocurriendo. Luego de ocho años de trabajo, donde se han fortalecido las medidas de conservación, se ha aceptado la orientación científica en la toma de decisiones y se ha dado un alto respeto por la institucionalidad, estamos viendo resultados concretos; una pesquería recuperada y certificada internacionalmente”, cierra Macarena Cepeda.