Revista Aqua Nº239

septiembre de 2020

Recuperación de fondos marinos: La propuesta que tarde o temprano se convertirá en ley

Actualmente, se sigue tramitando en el Congreso el proyecto de ley que busca que las salmonicultoras se hagan cargo de la recuperación de los fondos marinos. Si bien no existe urgencia para esta iniciativa, se espera que pronto se reanude su discusión, de modo que lo mejor es estar preparados.

A mediados de 2018, un grupo de congresistas presentó ante la Cámara de Diputados el proyecto de ley que “Modifica la Ley N°18.892, General de Pesca y Acuicultura, con el objeto de exigir la remoción de sedimentos a los titulares de concesiones de acuicultura para el cultivo de especies exóticas” (Boletín 12050-21). En su texto original, la iniciativa proponía que los “titulares de concesiones, o quien tenga un derecho sobre dicha concesión de acuicultura, cuyo objeto sea el cultivo de especies exóticas, deberán remover el material sedimentado que se acumula en el sustrato de su concesión”. De igual manera, especificaba que dicha remoción se realizaría durante el período de descanso que establece el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).

A poco tiempo de conocerse la iniciativa, comenzaron a aparecer algunas críticas. Por ejemplo, la investigadora de la Universidad Austral de Chile (UACh), Sandra Marín, sostuvo, en la oportunidad, que “no es apropiada una medida como esa”, enfatizando que “en ninguna parte del mundo está considerada la remoción de sedimentos bajo las balsas-jaula de salmones ni ningún tipo de cultivo”. Esto debido a las repercusiones que podría traer, las que –según dijo– son “bastante inciertas, porque no se han hecho estudios al respecto”.

Luego de diversas discusiones en el Congreso, el proyecto de ley cambió en su contenido. Fue así como en diciembre de 2019 la propuesta quedó en condiciones de pasar al Senado, estableciendo ahora la idea central de mantener “una conservación y el uso de los recursos hidrobiológicos mediante la aplicación del enfoque precautorio en la regulación acuícola-pesquera y la salvaguarda de los ecosistemas marinos en que existan esos recursos”.

En ese contexto, establece que los titulares de concesiones de acuicultura, o quien tenga un derecho sobre dicha concesión para el ejercicio de la actividad en ella, deberán adoptar las medidas para evitar el depósito de desechos inorgánicos en el fondo de la concesión. Agrega que, constatada la existencia de desechos inorgánicos, se deberán realizar inmediatamente los trabajos de limpieza en el plazo que fije el reglamento, sin perjuicio de las sanciones que sean procedentes.

Además, entre otros puntos, el proyecto establece que se deberá presentar un plan de “recuperación” y de investigación del fondo marino en el área de la concesión ante el Sernapesca, el que deberá cumplir con lo establecido en el referido reglamento. Este documento tendrá por objeto establecer el uso de mecanismos físicos, químicos o biológicos tendientes a mejorar las condiciones del área de sedimentación, permitiendo que se acelere la degradación de la materia orgánica en el ambiente sedimentario.

Segundo trámite constitucional

Hoy, el mencionado proyecto de ley se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado. “Está disponible para ser revisado por la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, una vez se concluya el tratamiento en particular de la ley que regula la extracción de recursos bentónicos”, informa a AQUA el senador Rabindranath Quinteros.

De acuerdo con el senador, “aún no hemos comenzado su revisión en particular. Sin embargo, algunos puntos que tendré en consideración tienen que ver con que, en primer lugar, las empresas deben asumir la responsabilidad ambiental por los efectos de sus actividades. No es posible que la irresponsabilidad de algunos afecte a las comunidades de nuestra región, como hemos visto en el caso de los escapes de peces.  En segundo lugar, que la regulación tenga una mirada integral, incorporando la experiencia de los actores privados, las comunidades y el conocimiento científico en la materia”.

La autoridad añade que en la tramitación en la Cámara “hubo muchos aportes técnicos que vamos a volver a analizar. Además, queremos dotar al sector público de reales competencias de fiscalización. Hemos visto la compleja tarea de control del Sernapesca respecto a los problemas ambientales de la acuicultura y acá se requiere pensar en un modelo de fiscalización y sanción que promueva el cumplimiento”.

Diferentes propuestas

Como se puede apreciar, más pronto que tarde esta iniciativa legal verá la luz y los salmonicultores deberán estar preparados para poder responder a esta nueva normativa. Ante este panorama, ya existen algunas empresas proveedoras que están abordando el asunto y que vienen, desde hace un tiempo, desarrollando propuestas para abordar una óptima “recuperación” de los fondos marinos.

Un ejemplo es DVS Tecnología, que ofrece su “Servicio de Recuperación de Fondos” (SRF), técnica mediante la cual se realiza una irrigación estacionaria hacia el sedimento (sin dispersión) con agua superficial rica en oxígeno disuelto y con una gran cantidad de plancton y bacterias naturales de ese medio que se llevan hacia el fondo marino para irrigarlo y colonizarlo nuevamente con bacterias, vegetales microscópicos y animales de pequeño tamaño naturales, restableciendo de esta forma el equilibrio ecológico de la macrofauna.

“Nosotros recuperamos las condiciones originales del fondo cuándo éste se ha visto contaminado o bien cuando se encuentra en condiciones anaeróbicas. En el proyecto legislativo se busca extender la responsabilidad del productor hacia el fondo marino, más allá de la columna de agua, por lo que, sin lugar a duda, este es un gran avance en materia medioambiental para la actividad salmonicultora”, dice el gerente general de DVS Tecnología, Daniel Vega.

De acuerdo con el ejecutivo, esta compañía es pionera en el desarrollo de este tipo de técnicas. “Hemos realizado más de una decena de recuperaciones de fondos marinos, con resultados altamente satisfactorios. Cabe destacar que nuestra tecnología se encuentra patentada en todo el mundo y constantemente estamos buscando mejorarla desde el punto de vista tecnológico”, adiciona.

Soluciones Austral, en tanto, dispone de un sistema diseñado y patentado en Estados Unidos, el cual, mediante el bombeo de aire a través de una manguera diseñada especialmente para lograr la máxima eficiencia en la transferencia de oxígeno, permite incorporar oxígeno a través de micro-burbujas a la columna de agua y, por tanto, a los fondos marinos.

“El sistema se sustenta en el uso de una manguera de PVC o PE, la cual posee cortes de 25 micras que permiten, además de la creación e incorporación de burbujas al fondo marino, un movimiento de agua, posibilitando así una transferencia efectiva de oxígeno al medio. La manguera es altamente eficiente, ya que necesita un bajo caudal de aire y tiene baja pérdida”, cuenta la directora Soluciones Austral, Mónica Encina.

Esta propuesta, dicen desde la compañía, está en línea con la reglamentación que se está discutiendo, la cual no permite agregar compuestos o sustancias al lecho marino o lacustre y no permite modificar el fondo o remover los sedimentos, lo que podría causar un desequilibrio ambiental por liberación de medio anóxico, bacterias, microalgas u otro componente no considerado.

“Todavía no hay empresas en Chile que usen esta tecnología, ya que aún está pendiente la tramitación de la ley y reglamento pertinentes y no se ha hecho hasta ahora obligatoria la intervención de fondos marinos o lacustres. Sin embargo, esta tecnología se podría utilizar para prevenir una escalada de contaminación de los fondos y además cumplir con la RCA de cada centro de cultivo, mejorando las condiciones aeróbicas de dichos fondos”, expone la ejecutiva.

Otra propuesta es la de Bioaltus, empresa que, junto con la firma francesa que representa (HTS Bio), desarrolló un tratamiento biotecnológico capaz de biodegradar los lodos orgánicos acumulados bajo las concesiones acuícolas. “Nos basamos en una experiencia marina realizada en Francia y los principales beneficios tienen que ver con la disminución en hasta un 60% de la materia orgánica a través de la utilización de bacterias naturales totalmente inocuas para la flora, fauna, seres humanos y medio ambiente”, de acuerdo con el socio de la empresa, Nicolás Uriarte.

Conforme con el ejecutivo, esta propuesta también responde a la normativa que podría instaurarse en el sector, puesto que, hasta el momento, se habla de que la recuperación de los fondos se podrá realizar con métodos físicos, químicos o biológicos. “Dentro de estas tres opciones, la que tiene menor riesgo es la biológica, dado que los métodos físicos pueden remover el fondo y reflotar metales pesados y la opción química conlleva un riesgo ambiental”, expresa el representante de Bioaltus.

“Desde que desarrollamos el tratamiento, hemos conversado con diversas empresas interesadas en nuestra solución, no sólo como una forma curativa para disminuir la materia orgánica acumulada por años, sino que también como una medida preventiva a los problemas que se pueden provocar. Hay conversaciones más o menos avanzadas, pero aún no hemos comenzado el proceso formal de solicitud de permisos”, sostiene.

Avanzando en sustentabilidad

Como se puede apreciar, es un hecho que la salmonicultura, en el corto o mediano plazo, deberá velar por la salud de los fondos marinos. De acuerdo con los expertos, esto conducirá a una industria más sustentable y competitiva, aunque sin duda se requerirá seguir avanzando también en otros aspectos relevantes. “La acuicultura necesita avanzar cada vez más en sus deudas ambientales, sociales y comunitarias. Y eso requiere de una industria más abierta y transparente. En 2019, la industria del salmón exportó US$5.135 millones, ocupando uno de los tres primeros lugares a nivel nacional. Sin embargo, este éxito y crecimiento económico debe transformarse en desarrollo para las regiones y no sólo para algunos. Sólo podremos hablar de actividad sustentable cuando hayamos resuelto todas las brechas ambientales, sociales y económicas. Esta es sólo una, falta mucho aún por avanzar”, cierra el senador Quinteros.