Durante los últimos años, la conversación sobre innovación ha dejado de centrarse exclusivamente en la tecnología o el financiamiento para incorporar un elemento cada vez más determinante: el desarrollo de las personas. Bajo esa premisa nació Hack Ur Mindset (HUM), que se llevará a cabo entre el 25 y 26 de agosto en Puerto Varas, una iniciativa impulsada por Singulares que busca reunir en un mismo espacio a emprendedores, empresas, representantes del sector público, la academia y organizaciones sociales para reflexionar sobre los cambios de mentalidad que demanda un desarrollo más sostenible y colaborativo. En su segunda versión, el encuentro volverá a realizarse en Puerto Varas con una propuesta que amplía su alcance territorial y profundiza en metodologías internacionales como los Inner Development Goals (IDG).
En esta primera parte de una extensa conversación con Medios AQUA, el director ejecutivo de Singulares, Sebastián Allendes, explica cómo surgió esta iniciativa, cuáles son las principales novedades de la edición 2026 y por qué considera que descentralizar las conversaciones sobre innovación resulta clave para fortalecer el ecosistema emprendedor del sur de Chile. Asimismo, aborda el rol que pueden desempeñar la colaboración, el propósito y el desarrollo de capacidades humanas para enfrentar los desafíos económicos, sociales y ambientales que hoy enfrentan las organizaciones.
¿Cómo nació la idea de crear Hack Ur Mindset (HUM) y qué necesidad identificaron en el ecosistema para impulsarlo?
La idea nace hace el año 2023, pero recién se concretó como evento en 2025, y este 2026 vamos por nuestra segunda versión. En Singulares BCorp llevamos años desarrollando empresas, organizaciones y personas en procesos de transformación: generamos su estrategia, gestión de negocios y de personas, con un mix interesante entre mentoring, coaching, consultoría y propósito. Asimismo, como empresa B la sostenibilidad es parte central de como entendemos el crecimiento con impacto en un territorio. No es un sello que ponemos al final: es la forma en que decidimos relacionarnos con el mundo, operar y medir lo que hacemos generando valor económico y social.
HUM surge de preguntas bien concretas: ¿qué pasaría si pudiéramos escalar esta conversación? ¿si pudiésemos mostrar cómo se generan cambios de mindset?, ¿cómo ponemos a disposición un espacio para que se integre la sostenibilidad en un modelo de negocio?, ¿cómo acercamos este cambio de mindset a los líderes?, ¿cómo hacemos clic en muchos cerebros para conectar el propósito?
Si sabemos qué funciona cuando transformamos una organización a la vez, ¿por qué no llevar esa misma reflexión a un espacio mucho más grande? Un seminario nos permite justamente eso: escalar conversaciones necesarias, y hacerlo en un formato donde emprendedores, empresas, sector público, academia y comunidades puedan aprender, compartir y relacionarse en un mismo lugar.
La necesidad que identificamos era esa, que el ecosistema completo tuviera un espacio para encontrarse alrededor de estas reflexiones, no que cada organización las trabajara por separado. HUM es esa apuesta: inspirar y abrir nuevas formas de pensar y de actuar, a una escala que el trabajo uno a uno nunca podría alcanzar por sí solo.
El concepto de «hackear la mente» puede interpretarse de muchas formas. ¿Qué significa realmente para Singulares y qué transformación esperan generar en las personas?
Para nosotros «hackear la mente» no es una frase bonita para vender un evento. Nace de algo que vimos una y otra vez acompañando a organizaciones: los cambios verdaderamente transformadores no ocurren solo cuando diseñamos una nueva estrategia o incorporamos una nueva tecnología. Ocurren cuando se produce un cambio en la forma de pensar, de percibir y de habitar el mundo. Ese es el «clic«, y ese clic es el que después ordena todo lo demás: cómo tomamos decisiones, cómo nos relacionamos, cómo lideramos, cómo entendemos el propósito de lo que hacemos. Lo que no se ve, permanece.
Parte de esa mirada es integrar al ser y al quehacer empresarial, que no estamos separados de la naturaleza, de la educación, de la sociedad, del medio ambiente, de la desigualdad, de todo lo que está pasando alrededor nuestro, una empresa es parte de ese todo. Un modelo de negocio sostenible habla justamente de eso: de ser sostenibles desde el capital privado y también desde el capital social. Las grandes transformaciones humanas requieren capital social. Sin ambos, no hay sostenibilidad real. Singulares es un ejemplo de esa forma de operar, como empresa B no vemos la rentabilidad y el impacto como cosas en tensión, sino como parte de la misma ecuación.
Detenerse a observar cómo pensamos hoy no es un lujo, es una necesidad. Estamos en un momento donde la sostenibilidad ya no puede tratarse como un área aislada dentro de una empresa, un departamento, un reporte anual, un check, o una certificación, sino como un enfoque transversal que atraviesa la forma completa de emprender, de hacer empresa y de vincularse con el territorio. Lo que esperamos generar en HUM 2026 no es que la gente salga con más información. Esperamos que salga viendo su propio rol y el de su organización, de una manera distinta a como entró.
Respecto de la versión anterior, ¿cuáles son las principales novedades que nos trae la versión 2026?
Para entender el 2026 hay que partir por lo que vivimos en 2025. En esa primera versión reunimos a más de 380 asistentes únicos y a más de 20 expositores de Chile, Colombia y Argentina. Y lo que más valoró la audiencia, además del contenido en sí, fue la tremenda experiencia. HUM fue una experiencia inmersiva, donde la gente conectó, sintió y compartió con una diversidad de organizaciones, empresas y personas que habitan un mismo territorio con la necesidad de abrir nuevas conversaciones. Eso se reflejó en un 70% de satisfacción entre los participantes, y en algo que para nosotros importa incluso más, más de 200 organizaciones que estaban en procesos reales de transición hacia prácticas más sostenibles.
Fue justamente en esa versión 2025 donde conocimos a fondo los Inner Development Goals. Donna Barrera, que es parte de IDG Patagonia Natural Network, presentó el marco en ese encuentro y nos contó de dónde venía y qué proponía. Ahí vimos un valor agregado enorme en poder ahondar mucho más en esto, y por eso, para esta versión 2026, invitamos a Rafaela Rolim, representante latinoamericana del marco IDG, para que nos presente el viaje inicial que vamos a vivir durante los dos días de seminario, y para conducir un taller práctico con personas de distintos actores del ecosistema, donde vamos a construir una verdadera radiografía de cómo vemos y proyectamos la sostenibilidad en la región.
Los IDG nacen de una constatación bastante honesta. En 2015 la ONU estableció los Objetivos de Desarrollo Sostenible: un plan integral para resolver, antes de 2030, los grandes problemas del planeta, la crisis climática, la pobreza, la salud pública, la desigualdad. Sabíamos qué había que lograr. El problema es que, años después, el avance ha sido decepcionante, y quienes empezaron a estudiar por qué llegaron a una misma conclusión: las soluciones técnicas y las políticas públicas, que son la mayoría de los enfoques que se usan hoy, no bastan por sí solas. Nunca se abordó en serio una pregunta previa: qué capacidades, cualidades o habilidades necesitan desarrollar las personas, los equipos y las organizaciones que están a cargo de ejecutar esos objetivos. Esa es exactamente la misma constatación que nos llevó a nosotros a crear HUM, mucho antes de conocer el marco: veíamos organizaciones con excelentes estrategias de sostenibilidad escritas, pero sin las personas preparadas para ejecutarlas.
De esa pregunta nació la iniciativa IDG, presentada públicamente por primera vez en Estocolmo, en abril de 2020, y formalizada como marco abierto en mayo de 2021, construido de manera colaborativa por más de mil científicos, expertos y profesionales de sostenibilidad y recursos humanos de distintas partes del mundo. Es una iniciativa sin fines de lucro y de código abierto, cualquier organización en el mundo puede usarlo, y eso es parte de por qué nos hizo sentido a nosotros: no es una metodología propietaria de nadie, es un lenguaje común que cualquiera puede adoptar.
El marco propone cinco dimensiones, Ser, Pensar, Relacionarse, Colaborar y Actuar, bajo una premisa que para nosotros es central: como es adentro, es afuera. La forma en que una persona piensa, decide y se relaciona termina reflejada en el impacto real que genera su organización en el territorio. Y esto no llegó de afuera: ya estaba sembrado acá, gracias al trabajo que hace IDG Patagonia Natural Network, una red de mujeres dedicada a cultivar los IDG en el territorio, buscando espacios de colaboración para difundirlos e implementarlos desde la Patagonia, conectando ese marco con lo natural del entorno en el que operamos.
Con ese impulso, llevamos el marco a un nivel de mayor profundidad y práctica dentro de HUM 2026: no solo la charla de Rafaela Rolim presentando el viaje de las cinco dimensiones, sino un taller vivencial de tres horas donde la gente no solo escucha estas ideas, sino que las ejercita en el momento, porque esa capacidad no se aprende leyendo, se desarrolla cuando ocurre el clic, cuando se abren otras formas y posibilidades de pensar estratégicamente y de actuar.
A partir de ahí, este año también profundizamos en dos frentes más. El primero tiene que ver con las nuevas generaciones: estamos gestionando charlas en colegios municipales y particulares con nuestros speakers, y trabajando junto a Duoc y su Ruta de la Innovación para que estudiantes presenten un proyecto de innovación escalable. Es la primera vez que llevamos esta conversación de forma tan directa a ese público.
Las activaciones territoriales, en cambio, son parte de HUM desde siempre, no una novedad de esta versión, sino algo que nos define. El año pasado estuvimos en Osorno, Futaleufú, Quellón y Calbuco, y de ahí salió un hito concreto: junto a otras empresas B y la Municipalidad de Puerto Varas, contribuimos a restaurar la Plaza Huerto, un espacio público que tenía un invernadero destruido, y hoy está operativo de nuevo para la comunidad. Ese tipo de resultado es la prueba de que esto no se queda solo en la reflexión.
Y hay algo más que tampoco cambia: seguimos fieles a que esto no es un evento vertical donde la gente se sienta a escuchar. Es una experiencia horizontal, pensada para abrir conversaciones y contrastar miradas. Este año contamos con el apoyo de CORFO por segundo año consecutivo, lo que también dice algo sobre cómo ha ido tomando forma y credibilidad esta propuesta en la región.
Fotografía: Singulares