La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) ha estado impulsando el último tiempo varios programas destinados a dar un nuevo impulso a la industria acuícola nacional. De hecho, recientemente se lanzó en Puerto Montt (Región de Los Lagos) la línea de “Gestión de la Innovación”, cuyo objetivo es apoyar a las empresas nacionales a contratar, a través de un subsidio, una entidad que les permita desarrollar capacidades de innovación, identificar desafíos o bien acelerar la gestión de proyectos.
En este sentido, se han creado los Programas Estratégicos Mesoregionales (PEM), los Programas Estratégicos Regionales (PER) y las Iniciativas de Fomento Integrado (IFI). La idea es fomentar el cultivo de algas, estrechar las brechas en la mitilicultura y desarrollar una industria del salmón más sustentable.
Dentro de este marco, mucho se ha hablado de la necesidad de repotenciar el concepto de “cluster” en la industria acuícola local. El profesor del Programa Executive MBA de la Universidad del Desarrollo, Phd. Sergio Postigo, tiene mucho que decir al respecto, pues lleva años trabajando en temas de emprendimiento y creación de capital social.
La palabra clúster se define como un “grupo de empresas interrelacionadas que trabajan en un mismo sector industrial y que colaboran estratégicamente para obtener beneficios comunes”. ¿Está de acuerdo con esta definición? ¿Agregaría algo más?
Desde lo teórico, es una definición muy buena. El problema que ocurre con los clúster en este y en cualquier sector es la voluntad de las personas que lo integran y que cada uno pueda entender en qué parte de la cadena de valor hace mejor las cosas y aporta valor a todo el negocio. Cuando se desarrollan los clúster, las empresas tratan de estar en las posiciones más claves y no necesariamente eso es bueno para dicha instancia.
También hay que considerar que el cluster es muy atemporal. Como cualquier otro tipo de asociación, lleva tiempo desarrollar relaciones y establecer los roles. Una vez que eso ocurre, el próximo desafío es crecer y evolucionar hacia lo que el mercado donde se encuentra necesita. Eso a veces falla uno poco, sobre todo cuando al clúster le va más o menos bien en una zona de confort.
Comenzar el clúster es muy divertido, pero cuando dejamos de estar alrededor de la mesa, cada uno tiene que hacer lo que se comprometió y se trata de una construcción de una cadena de confianza.
En general, ¿cuáles son los beneficios que tiene para una industria operar como clúster?
Hay avances en materias como valor agregado, especialización e investigación y desarrollo. En general, hay mejoras técnicas, de gestión y en el traslado de conocimientos entre los distintos actores. Hay progresos en las economías de escala también. Es una asociación colaborativa entre los socios, entonces cada uno le agrega un poquito de valor al producto final.
Considerando que hay posiciones dominantes (productores) y otras de menor injerencia (proveedores), ¿cómo deben interactuar estas empresas de forma de lograr beneficios para todos los integrantes de un clúster?
Todo esto lleva tiempo y cuanto más tiempo uno se desarrolla dentro del clúster está probado que hay mayores relaciones de confianza. Eso hace que dentro del clúster se trabaje el concepto de precio justo, donde cada uno cobra el valor que aporta. También va a depender mucho del tipo de industria; aun así suelen haber dentro de la cadena de valor del negocio posiciones dominantes. Esas posiciones, a la larga, terminan entendiendo que si no fuese por los actores de menor volumen la industria sería absolutamente ineficiente.
Otro de los valores agregados del cluster es que tiene el poder de resolver problemas alrededor del ámbito geográfico en el que se establece la industria. Por ejemplo, la salmonicultura hace unos años tenía problemas con las soldaduras de barcos porque no había buzos civiles especializados en soldaduras bajo el agua. La única que tenía esa tecnología y capacidad era la Armada. Era un costo enorme traer a alguien desde fuera y era mucho más fácil llevar a la propia gente a entrenarse con los buzos de la Armada y que haya un intercambio de conocimientos.
Que el clúster influya en la rapidez de propagación de las innovaciones tiene relación con que se pueda identificar a los empresarios más tradicionales y a los más innovadores o emprendedores. De acuerdo con el tipo de grupo y el perfil de empresario que tiene estas innovaciones, vienen de la mano de estos empresarios más emprendedores o innovadores. Ahí es donde el clúster tiene el desafío de enfrentar los problemas nuevos de la mano de estos empresarios. Pero, sin duda, estos se benefician de la innovación, así como también de los bajos costos logísticos en caso de que haya que solucionar algo dentro del grupo.
A veces es sano para un clúster neutralizar al actor que está dañando el grupo. La suma del todo tiene que ser más que las sumas individuales de las partes.
En Chile, se dice que el clúster del salmón nació de forma natural. A pesar de lo anterior, ¿cree que necesita ser direccionado y potenciado por entidades externas, como está sucediendo hoy a través de Corfo?
Lo positivo de esto es que uno podría tener un cluster más profesional, que ocurre cuando los componentes no cometen errores de principiante. Creo que las intervenciones externas al clúster ayudan como a veces un director técnico ayuda a un equipo que ya juega bien al fútbol. Ya se conocen, ya juegan bien, pero un nuevo director técnico o un nuevo jugador da una perspectiva distinta o más fresca o más renovada de un problema que tiene el clúster. Hay muchas ventajas que a veces tienen estas agrupaciones de empresarios; las ven pero no las notan.
Los roles que cada uno cumple en el clúster se terminan reconociendo a lo largo del tiempo y esos roles también van cambiando. Por eso, cuando a veces el clúster necesita negociar algo con alguna organización mayor no puede ir cualquier miembro si no que el clúster tiene que elegir las batallas con las que pelear; no puede pelear con todo. No sé si es importante que el clúster haya nacido de forma natural, pero es relevante.
¿Un clúster es siempre un círculo virtuoso? ¿Cuándo podría ser negativo para una industria, empresa o actividad?
En general, los clúster no sobreviven por sus actores aunque sea el mejor lugar. Si están dadas las condiciones naturales, pero no hay un afecto societatis, el clúster va a fracasar de cualquier forma.
Pareciera que una empresa de un tamaño considerable es menos emprendedora que una de menor tamaño ¿Es realmente así? ¿Cómo se podría revertir?
Usualmente uno no es más o menos emprendedor por el tamaño; no necesariamente. Lo que sí es claro es que cuando las empresas crecen tiene el desafío de ver cómo mantener el espíritu emprendedor que la vio nacer. Ahí, surge un fenómeno que se llama los “emprendedores corporativos” o los “intraemprendedores” que habrá comenzado hace unos diez o 15 años, cuando las empresas se dieron cuenta de que competían todas con más o menos las mismas herramientas y empezaban a notar que era muy difícil retener al personal con talento más allá de las ganancias y remuneraciones que existan. Se empezó a notar que aquellas empresas que sobrevivían a lo largo del tiempo tenían la capacidad de reinventarse y de aprovechar el personal con talento, y esa era una nueva forma de competir.
Uno tiene que sentir dentro de la organización que tiene la posibilidad de apostar a nuevos negocios. En términos del clúster, lo que sucede es que los nuevos integrantes vienen con esas ganas de emprender y de innovar. Quizás no tienen la experiencia, pero el clúster tiene que volverse un poco más flexible y permeable a esas nuevas ideas.