“El riesgo al que se expone la actividad de los peces de aguas frías es inimaginable”

“Como pescadores artesanales de la región de Aysén estamos muy preocupados y no podemos quedarnos callados ante la situación que estamos viviendo.

Ya van varias semanas que escuchamos que, a través de proyectos hechos a la medida de unos pocos, se quiere autorizar el ingreso de la flota semi industrial a nuestras aguas, sin que nosotros tengamos posibilidad de opinar ni ser parte de esas conversaciones. El pasado jueves, por ejemplo, se reunieron en La Moneda los dirigentes de Lebú (región del Biobío) con el ministro y el subsecretario del Interior, Mario Fernández y Mahmud Aleuy -respectivamente-, para crear una mesa respecto del tema de la reineta.

La reunión que sostuvieron los pescadores de Lebu con el Gobierno nos indica que la autoridad tiene claro el riesgo que significa para el futuro de la pesca del sur de Chile declarar a la reineta altamente migratoria, si no, ya lo habría resuelto. Estamos confiados que este Gobierno no quiere pasar a la historia como el responsable de hacer desaparecer la pesca en Chile, porque abrir un espacio para que todas las embarcaciones de Lebu y otras, que ni siquiera podemos estimar, puedan recorrer las costas chilenas depredando los recursos regionales, es un muy mal proyecto.

Esta idea va en contra de todo el trabajo por la sustentabilidad y de combate a la pesca ilegal. Por esto y porque queremos seguir viviendo del mar, esperamos que nos inviten a participar en la mesa, ya que sería impresentable que tomen decisiones sin considerar nuestra voz, pues nosotros queremos seguir realizando actividades en torno al mar, fortalecer el valor agregado de los productos y promover el consumo de pescados en nuestra región.

Por otra parte, esta flota de Lebu no es precisamente de pesca artesanal, más bien son semi industriales, y tal como lo dice la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en su informe encargado por el Gobierno, estas embarcaciones deben ser reclasificadas principalmente por su capacidad de pesca, lo que tiene que hacerse por Ley. Entonces nos parece ilógico que antes de redefinir esta poderosa flota pesquera, a través de una resolución, se les autorice –como un premio luego de depredar lo propio– a pescar en otras zonas donde no existe control alguno dada la enorme área de pesca que, por ejemplo, tiene la región de Aysén.

Respecto a que la reineta es migratoria, a nosotros no nos convence ese argumento, pues para mí es más bien una forma de justificar una autorización para que puedan pescar por todo Chile, sin control.  El jurel es migratorio también y los pescadores que tienen jurel en la región de Los Lagos no pueden ir a pescar al Biobío, por ejemplo.

El Gobierno ha soportado bien la presión, hasta el momento ha actuado de acuerdo a la normativa, y lo ha hecho porque sabe que establecer que la reineta sea migratoria producirá la desaparición en el corto tiempo de las especies de importancia económica del sur del país, como la merluza austral, el congrio dorado, la reineta y la cojinoba, que quedarían expuestas a una presión de pesca inimaginable.

Por ello, y porque no nos ayuda quedarnos callados, estamos gestionando reuniones con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), legisladores y comisiones de Pesca del Senado y la Cámara de Diputados para exponer los serios riesgos para la sobrevivencia de los peces de aguas frías si esta medida llegarse a fructificar, y exponer, además, que tenemos una propuesta que va en línea con la explotación sustentable de los recursos de Aysén, lo que hemos llamado la regionalización de los recursos pesqueros como una medida de manejo de aquí a los próximos 30 años.

Nuestra zona y nuestra gente es regionalista como Magallanes y sabemos que existen otras regiones que también se ven afectadas con esta medida. Debemos sumar y parar esta propuesta de Lebu, ya que no es viable para el futuro de la actividad pesquera nacional”.