Después de 18 años en SalmonChile, primero como gerente de marketing y luego como gerente general -cargo que ocupó durante 15 años-, Rodrigo Infante dejará la administración del gremio. Y lo hará en el contexto de la reducción de costos que está realizando el citado gremio ante los menores aportes económicos de sus socios, a raíz de la caída de hasta un 50% que tendrá la producción del sector por el virus ISA.
De acuerdo con el Diario Financiero, esto significará que SalmonChile concentrará sus operaciones en la Región de Los Lagos -zona donde operan las empresas- y contará con Carlos Obredet, actual representante del gremio en la zona, como su nuevo gerente general.
¿Cómo se siente al dejar el cargo que ocupó durante 15 años?
Hay un factor de pena. Es tanto cariño, tanto corazón, es tanta la energía que le he puesto, que no puedo dejar de sentir una gran emoción y pena por lo que está pasando de alguna manera. Pero estoy absolutamente consciente y seguro de que la industria saldrá adelante en este proceso, porque tiene todos los elementos para hacerlo, y este plan que se está haciendo es efectivo y las personas que se quedan en SalmonChile no me cabe duda que lo van a poder hacer bien, porque tienen la experiencia.
¿Cuál será el trabajo que desempeñará ahora en SalmonChile?
Tenemos que definirlo en el directorio. Yo estaba a cargo de todo el ámbito internacional, y estoy absolutamente abierto a seguir colaborando con el directorio en esta gran tarea.
En este próximo mes y medio, hasta fines de mayo, voy a ayudar a todo el directorio a modificar y cambiar todas las cosas a Puerto Montt, poder hacer toda esta migración.
Por la baja de las exportaciones caen los aportes de las empresas a SalmonChile. ¿Cuál es la situación financiera del gremio?
El ingreso a SalmonChile está relacionado con la producción y con las exportaciones. Y como éstas van a bajar de forma importante durante 2009 y 2010 -nosotros habíamos estimado un 30% y ahora probablemente después del fenómeno del bloom de algas este volumen puede ser incluso mayor-, en esa misma proporción más o menos cae el aporte a SalmonChile. Entonces, estamos hablando de una reducción súper importante de presupuesto y lleva a medidas también importantes.
¿Existió alguna vez una crítica de las empresas en Puerto Montt porque la asociación estaba radicada en Santiago?
No, yo nunca he recibido esas críticas. La asociación está presente en Aysén, en Puerto Montt, en Villarrica y en Santiago, va a seguir siendo así, pero con una estructura y un presupuesto mucho menor. Ahí es donde viene la necesidad absolutamente completa de focalizar porque hay menos recursos y el centro ahora está en las regiones.
En la industria ha trascendido que se habrían dado algunos roces con el directorio...
No, en absoluto. Con César y con el directorio siempre trabajamos muy cerca y siempre se comparten todas las decisiones. Todas las acciones han sido, por supuesto, de conocimiento del directorio y del presidente del directorio y con un trabajo en conjunto. Esto es un trabajo en equipo.
¿Y en ese sentido, hay empresas que ejerzan algún tipo de hegemonía el interior del gremio?
No. Es decir, hay conversaciones siempre en los directorios y cambios de opiniones, pero finalmente siempre, y esa es la gran fortaleza de SalmonChile, se van tomando colegiadas entre todos.
Desafíos para el sector
¿Qué es lo que se ha hecho bien en la industria y cuáles son los desafíos, lo que falta?
Por supuesto, hoy el gran desafío es salir de todo este tema sanitario en el cual los pasos que se están dando son buenos y positivos, pero desgraciadamente toman un tiempo los resultados de los mismos y, por lo tanto, se está enfrentando un período que es complejo, que es justamente este año 2009 y el próximo año 2010. Pero entrando a 2011, todos esperamos que la industria repunte porque tenemos las bases para el desarrollo de la industria en el sur de Chile. El desafío es pasar el corto plazo.
¿Ve que se puedan acelerar los procesos de fusiones y adquisiciones?
Es difícil poder hacer una proyección, pero pueden darse ese tipo de fusiones y alianzas. Muchos de los cambios estructurales que estamos realizando implican hacer las cosas de forma distinta. Por ejemplo, el tema de los barrios apunta a un manejo distinto, por lo que para poder generar esa nueva forma de hacer las cosas podría precisamente llegar a alianzas, fusiones o alianzas estratégicas que no necesariamente impliquen venta y sociedades para poder fusionar. Pero con todo este espacio, están absolutamente abiertas.
¿Cómo está viendo la reprogramación de las deudas de las empresas con los bancos?
Todo el mundo está haciendo un esfuerzo importante. Hoy los bancos están trabajando conjuntamente para poder entender el negocio salmonero a través del trabajo que ha ido haciendo el grupo de Jorge Claro, el cual debe elaborar un informe que debe señalar todas las fortalezas de nuestra industria y, desde ahí, hay una base muy clara para poder avanzar firme en un tema que, por supuesto, tiene sus complejidades.
¿Las expectativas son que todas las empresas puedan lograr una reprogramación?
Supongo que sí y espero que sí. Está mucho más allá de nuestras facultades como SalmonChile.