El Centro de Acopio Camanchaca Rocuant finalizó su etapa operativa tras recepcionar más de 100 camiones con ayuda humanitaria durante los incendios forestales que afectaron a la región del Biobío, consolidándose como uno de los principales puntos logísticos para la canalización de donaciones en la zona.
La iniciativa se desarrolló en coordinación con el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis), organismo que lideró en terreno la gestión y distribución de los recursos hacia las comunas más afectadas.
Más de 129 toneladas de ayuda recepcionadas
En un espacio cercano a los 3.000 m², el centro permitió recibir, almacenar y distribuir alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Según el balance oficial, en el recinto se recepcionaron:
- Más de 51 toneladas de alimentos
- Más de 78 toneladas de alimento para mascotas
- Miles de artículos de protección y cuidado personal
La ayuda fue distribuida a centros municipales, organizaciones sociales y ollas comunes en localidades como Penco, Lirquén y Tomé. Durante la operación hubo jornadas con más de 100 voluntarios trabajando en la recepción y clasificación de insumos.
El gerente corporativo de Logística y Operaciones Comerciales de Camanchaca, Mario Aguilera, destacó: “Logramos recepcionar más de 100 camiones con ayuda crítica en un recinto donde dispusimos todas las herramientas para un control riguroso y transparente de las donaciones que llegaron a la región. El Centro de Acopio Camanchaca Rocuant ha sido un puente logístico vital para canalizar ayuda a las familias damnificadas y queremos valorar el trabajo en conjunto con organismos públicos, gremios y entidades privadas. Durante la operación hubo jornadas en que contamos con más de 100 voluntarios trabajando en la recepción y clasificación de la ayuda, en coordinación permanente con Fosis para su distribución”.
Por su parte, el director regional de Fosis, Richard Carrillo, señaló: “El éxito del trabajo va de la mano con el apoyo fundamental que entregó Camanchaca, que fue el soporte humano; todo su equipo estuvo volcado a apoyar esta iniciativa. Sin ese calor humano, esta labor hubiese sido muy difícil de cumplir de manera satisfactoria. Nos brindaron un sistema informático diseñado en el camino que nos permitió registrar todas las entradas y salidas”.
Innovación logística y trazabilidad digital en tiempo real
El despliegue tecnológico fue liderado por el gerente de Tecnologías de Información de Camanchaca, Pedro Aguirre, quien coordinó el desarrollo e implementación de la plataforma digital que dio soporte a la operación.
La solución, basada en herramientas low-code y conectividad de alta velocidad, permitió operar con estándares de trazabilidad industrial en menos de una semana desde la apertura del centro.
El sistema eliminó registros manuales en papel y transformó cada ingreso de camión en datos procesables en tiempo real, asegurando transparencia ante donantes y eficiencia en la proyección de despachos hacia comunas como Penco, Tomé y Concepción.
Compromiso con la reconstrucción en Biobío
Pese al cierre del espacio físico, Camanchaca informó que su apoyo continuará durante 2026 a través de la campaña “Compromiso Único por la región del Biobío”.
La compañía destinará el 10% de las ventas anuales de su producto Jurel Único a proyectos específicos de reconstrucción en la comuna de Tomé, donde genera más de 1.400 empleos.
En paralelo, el Fosis iniciará un programa de emergencia dirigido a 250 emprendedores afectados, con el objetivo de restablecer sus actividades mediante financiamiento de planes de negocio.
Fotografías: Camanchaca.

