[LA + LEÍDA EL MARTES] “El negocio del ahumado requiere mucha disciplina”

Con más de 100 años de historia a nivel global, ACME ha estado presente en el desarrollo de la industria del salmón desde sus orígenes. En entrevista con el gerente general de ACME Chile, Franco Adam, comenta que la compañía refuerza su rol estratégico en la cadena de valor acuícola, con foco en inocuidad y consistencia productiva.

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A lo largo de la historia de la salmonicultura chilena, pocos actores pueden afirmar que han acompañado su desarrollo desde los primeros pasos de la actividad hasta su consolidación como una industria altamente tecnificada, integrada a mercados globales y sometida a exigencias sanitarias cada vez más estrictas. ACME es uno de ellos. Mucho antes de que el cultivo de salmón se expandiera en el sur de Chile, la compañía ya procesaba y ahumaba pescados en Estados Unidos, construyendo una trayectoria centenaria marcada por la especialización, la consistencia y una relación profunda con la materia prima.

Esa historia explica, en parte, el rol que hoy cumple ACME Chile dentro de la cadena de valor acuícola y pesquera nacional. Más que un actor circunstancial, la operación chilena representa la consolidación de una relación de largo plazo con el país, basada en la confianza, el cumplimiento y una mirada estratégica. Desde su instalación formal hace una década, ACME Chile ha fortalecido su posición como un eslabón clave entre los productores locales y uno de los mercados más exigentes del mundo: Estados Unidos.

En conversación con Revista AQUA, el gerente general de ACME Chile, Franco Adam, entrega una visión detallada sobre cómo la compañía ha ido profundizando su aporte a la industria, no solo desde el procesamiento, sino también desde el desarrollo de estándares propios que van más allá de la normativa vigente. En particular, destaca el trabajo sostenido en materia de inocuidad, un aspecto crítico considerando que el salmón ahumado en frío es clasificado como un producto “ready to eat”, lo que implica desafíos técnicos y operacionales de alto nivel.

El ejecutivo aborda, además, la evolución tecnológica de los procesos, el diseño de una cadena de suministro pensada para asegurar consistencia y continuidad, y la forma en que ACME articula su operación chilena con una red productiva y comercial que maneja más de 1.000 SKU a lo largo del territorio estadounidense. En ese contexto, el rol de los proveedores adquiere un valor central, no solo como abastecedores de materia prima, sino como socios estratégicos que comparten una visión de largo plazo basada en calidad, cumplimiento y sostenibilidad.

Desde su perspectiva, ¿cómo describiría hoy el rol de ACME Chile dentro de la cadena de valor de la industria acuícola y pesquera nacional?

Si bien ACME Chile opera desde hace 10 años en el país, es necesario mirar más atrás para entender la relación de ACME con Chile. Acme Smoked Fish es una compañía con más de 100 años de historia, por lo que ha estado ahumando pescados —incluidos salmones— desde mucho antes de que existiera el cultivo como lo conocemos hoy.

ACME estuvo presente en Chile desde los primeros pasos de la industria salmonicultora, como uno de sus primeros clientes, y ha permanecido como un comprador confiable, con visión de largo plazo, que valora la palabra y las relaciones humanas.

Nuestra instalación en Chile fue un paso natural, que vino a consolidar ese camino, respondiendo a un mercado cada vez más exigente y buscando el mejor equilibrio entre calidad e inocuidad.

¿Qué nivel de incorporación tecnológica tienen actualmente los procesos productivos de ACME Chile y cómo ha evolucionado en el último tiempo?

La industria del salmón ya es, de por sí, altamente tecnológica y opera bajo estándares altísimos. Sería injusto decir que ese logro es solo nuestro; es un mérito de toda la industria.

Dicho eso, en temas de inocuidad sí hemos hecho un trabajo muy fuerte. Hemos invertido mucho tiempo y recursos en asegurar las mejores técnicas y tecnologías para garantizar a nuestros clientes la calidad e inocuidad de nuestros productos. No hay que olvidar que el producto ahumado en frío es considerado un producto crudo, lo que nos obliga a cumplir estándares mucho más exigentes y esforzarnos el doble para cumplir con lo que nuestros clientes esperan de nosotros.

Continúe leyendo la entrevista aquí.

Fotografía: ACME Chile

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