A continuación reproducimos la editorial del diario El Sur publicada el día de ayer, respecto de la Sexta Reunión Internacional para conformar una organización Regional de Pesca (ORP) del Pacífico Sur.
"Hoy (ayer) se inicia en Canberra, Australia, la Sexta Reunión Internacional para conformar una organización Regional de Pesca (ORP) del Pacífico Sur. La ronda de cinco días de negociaciones, precedida por los encuentros de los equipos científicos que comenzaron el lunes pasado, es el principio de la recta final en las tratativas para ordenar las capturas en alta mar y frenar la depredación del jurel por parte de la flota extranjera.
La delegación la lidera un nuevo negociador, Fernando Danús, y entre sus integrantes destaca el propio subsecretario de Pesca, Jorge Chocair. Ello debería marcar un giro en la estrategia, ya que la existente desde que se estipularon las Medidas Preliminares, en la reunión de Reñaca de mayo de 2007, no ha sido favorable para el país. Situación reconocida por el propio Chocair tras los inconvenientes acuerdos adoptados por la Chancillería en el Taller de Jurel realizado en junio en Santiago.
En Canberra, Chile debe exigir el establecimiento de medidas de conservación y sistemas de control de capturas similares a los de la legislación nacional. Las propuestas del equipo negociador a la revisión 4 del texto del presidente interino de la ORP, Bill Mansfield, van en esa línea al plantear la fijación de una cuota global de pesca y de cuotas individuales por país.
El otro desafío es conseguir que se otorgue a Chile el rol de país pesquero relevante para la formación de subcomités regionales y la adopción de decisiones. Tal postura la avala el que somos la única nación con 30 años de historia permanente en la captura de jurel, con una participación mundial del 86% entre 1975 y 2005. Captura que, por efecto de las naves extranjeras, ha descendido a un 63% en 2007.
Lograr este cambio de rumbo es imperativo por dos razones. En primer lugar, desde el punto de vista jurídico, la Convención del Mar (Convemar) acordada en 1982 establece en su artículo 63 que los estados ribereños y los que pesquen poblaciones pelágicas en el área adyacente procurarán, directamente o por conducto de las ORP, consensuar medidas para la conservación de esas poblaciones. Y luego señala que esas ORP deben ser compatibles con la legislación del país costero.
En segundo lugar, desde el punto de vista ecológico, es evidente que los países que pescan en el Pacífico Sur Oriental no están preocupados por preservar los recursos marinos en esa área. El caso de la Unión Europea (UE) es ilustrativo. Un reciente estudio de la Comisión Europea demuestra que sus barcos de alta mar capturan el 21% del pescado que consume el viejo continente; pese a que esas naves representan sólo el 0,86% de su flota total.
Tales antecedentes, sumados al estancamiento de las capturas mundiales en torno a las 90 millones de toneladas anuales de acuerdo a la FAO, demuestra cuán necesario es proteger un recurso renovable como el jurel y permitir que los más de 11.500 trabajadores que viven de él en la industria chilena sigan agregándole valor mediante la elaboración de productos para el consumo humano".