Cultivadores de abalón también presentan dificultades por cordón sanitario impuesto en Chiloé

Abr 3, 2020

Los productores de abalón destacan que para ellos, al igual que para los mitilicultores, el transporte marítimo no es viable, tanto económica, como logísticamente.

El cordón sanitario que se ha impuesto los últimos días en la Isla de Chiloé (región de Los Lagos) para prevenir la propagación del covid-19 está causando problemas a diversas empresas acuícolas que tienen operaciones o vínculos con esa zona. Según lo decretado por las autoridades, los productores acuícolas pueden mover materia prima e insumos solo por mar, quedando prohibidos los traslados vía terrestre. Esto, está ocasionando problemas a todo este sector productivo, considerando tanto a salmonicultores, mitilicultores y también a quienes producen abalón.

El gerente general de Cultivos Marinos San Cristobal S.A. –ubicada en Caldera– y de Casan S.A. –ubicada en Chiloé–, Cristobal Thompson, informó a AQUA que el establecimiento del cordón sanitario en el archipiélago le está impidiendo a estas empresas –que se dedican al cultivo y procesamiento de abalón– “el abastecimiento de insumos que vienen desde fuera de la isla, en especial, semillas del molusco que vienen desde Coquimbo y Atacama”.

Esta situación estaría afectando a varias empresas que engordan abalones en la isla, las que, además, se están viendo restringidas para enviar sus cosechas a plantas de proceso ubicadas en el continente. “Esto está generando un efecto negativo en nuestros flujos de caja y serios problemas productivos”, precisó el ejecutivo.

De acuerdo con Cristóbal Thompson, su empresa, junto con otras pertenecientes a la Asociación de Productores de Abalones (APROA) “ya solicitamos a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura una reunión, a través de la Ley del Lobby, con el fin de manifestar nuestra situación y solicitar una autorización que nos permita funcionar, tal como se está pensando para la pesca artesanal y como también lo están solicitando los mitilicultores”.

El profesional destacó que el tamaño de la industria abalonera es pequeño y que el flujo de movimiento de camiones no supera la decena semanal, de modo que si se aceptara el tránsito de estos vehículos, el impacto no sería muy significativo. También acotó que para ellos, al igual que para los mitilicultores, el transporte marítimo no es viable, tanto económica, como logísticamente.

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