[LA + LEÍDA EL LUNES] Hernán Rebolledo de CorpAysén: “Es fundamental que el Estado reconozca a la acuicultura como motor de desarrollo”

Abr 21, 2025

Previo al encuentro AquaForum Aysén 2025, el presidente de la corporación destacó e invitó al foro que busca generar un espacio de diálogo y colaboración que permita proyectar el crecimiento de la acuicultura alineado con las necesidades del territorio.

El presidente de CorpAysén, Hernán Rebolledo, e integrante del directorio de AgrupAysén —entidad que agrupa a proveedores de la industria acuícola en la región de Aysén— conversó con Medios AQUA ad portas de “AquaForum Aysén 2025” organizado por B2B Media Gorup, que se realizará este 29 de abril en el Hotel Loberías del Sur, en Puerto Chacabuco. Se trata de un encuentro productivo que se consolida como el principal punto de reunión para el sector acuícola-pesquero en la región de Aysén, convocando a líderes de la industria, autoridades y expertos para analizar los desafíos y oportunidades que marcarán el desarrollo de la salmonicultura y la acuicultura regional.

¿Cuáles son las principales expectativas de AquaForum 2025 como espacio de análisis y encuentro para la acuicultura en Aysén?

Las expectativas son siempre altas, y se agradece a la organización por realizar una segunda versión de AquaForum en la zona. Generalmente, todos estos encuentros en torno a esta actividad productiva tan importante para el sur de Chile se hacen en Puerto Varas, Puerto Montt o en otras regiones. Por eso, que ya se concrete una segunda actividad en la región de Aysén es súper relevante y genera grandes expectativas sobre cómo, desde la región, nosotros también aportamos a la acuicultura.

Particularmente, el poder participar como panelistas en uno de los módulos que abordará el aporte a la economía local y al emprendimiento, a través de los proveedores, es muy relevante. Es importante poner en valor que, dentro de la cadena de valor de esta actividad, la región de Aysén representa cerca del 50 % de la fase de engorda, y que cerca del 80 % de esta actividad se terceriza con proveedores de distintos tamaños y localidades: grandes, medianos y pequeños.

¿Cómo buscan potenciar el encadenamiento productivo en la economía acuícola regional?

En relación con los distintos tipos de proveedores —pequeños, medianos y grandes— Aysén tiene una gran expectativa de cómo protagonizar un encadenamiento productivo local. Para nosotros es fundamental poner en valor esto y trabajar en conjunto para desarrollar más competitividad. Ya hay dos agrupaciones de proveedores constituidas y trabajando en mejorar la competitividad, particularmente en esta fase, para que la actividad sea cada vez más sostenible.

Y esto es aún más importante considerando las dificultades externas, especialmente a nivel internacional. Necesitamos ser más competitivos, sin duda.

¿Cuáles son los temas pendientes por parte de las autoridades y de la industria?

Desde el punto de vista de los clientes o de las empresas productoras, se ha avanzado en hacer un mapeo de proveedores y en fomentar la contratación local. Pero falta mucho más. No basta con tener una estadística de cuántos proveedores existen, sino que debemos aplicar herramientas concretas para que estos crezcan y puedan contar con relaciones comerciales de más largo plazo, lo que les permitiría invertir

En cuanto a los proveedores, hay una relación importante con centros de formación técnica, como el CFT Estatal de Aysén, donde se está trabajando. Hay cinco carreras técnicas orientadas a actividades del litoral, y eso es un avance.

Sin embargo, necesitamos mayor agilidad regulatoria. Hacemos un llamado a las autoridades públicas: este es el momento para actuar. Hay muchas normativas, reglamentos y leyes que se han propuesto, pero muchas no conversan entre sí. Los discursos son, a veces, inconexos entre lo que se pretende hacer, lo que se dice y lo que se implementa. Y eso solo genera incertidumbre, tanto a productores como a proveedores y trabajadores.

Siempre se dice que esta es la segunda actividad económica más importante después del cobre. Entonces, es fundamental que el Estado reconozca a la acuicultura como motor de desarrollo del sur de Chile, más allá de los discursos.

¿Cómo se pueden enfrentar los desafíos en logística y conectividad?

En Aysén, una de las brechas más grandes, transversal a todos los sectores productivos, es la conectividad: vial, marítima y también de telecomunicaciones. Lo conversamos recientemente en una reunión de «Gremios por Chile», organizada por la CPC, donde distintos sectores coincidimos en este punto.

Los altos costos operacionales que implica trabajar desde esta región, versus otras más conectadas, también es una brecha que debemos abordar. El costo de la energía, por ejemplo, es mayor aquí que en otras regiones del país, lo que desincentiva la inversión.

Estamos trabajando con el Gobierno Regional y su nueva administración para establecer una meta común y avanzar en una política de Estado que impulse el desarrollo estratégico de la región.

¿Cómo han impactado la Ley SBAP, la falta de ordenamiento del borde costero y la Ley Lafkenche, entre otras normativas?

Han surgido muchas iniciativas administrativas, jurídicas y parlamentarias desde el oficialismo y desde el Ministerio de Medio Ambiente que van en contraposición con la idea de hacer más sostenible la acuicultura desde una mirada económica, social y ambiental.

A diferencia de otras regiones, Aysén tiene en la pesca y acuicultura su principal actividad económica de gran impacto. Por lo tanto, más que frenar el crecimiento, lo que se está frenando es el desarrollo.

Hoy, el esfuerzo de esta actividad ha estado en no desaparecer, lo cual no debería ser el foco, especialmente considerando las políticas de nuestros principales competidores, que apuntan a cómo crecer. Nosotros aportamos al desarrollo productivo generando un alimento de primera calidad y saludable.

El llamado es claro: necesitamos una regulación y legislación más ágil, coherente entre departamentos, que no genere incertidumbre. Pensar que las leyes solo afectan a los dueños o gerentes de las empresas es un error. Los proveedores somos parte de la cadena de valor y también nos vemos afectados, especialmente en lo laboral. Las incertezas nos llevan al decrecimiento, al empobrecimiento del territorio y a la pérdida de empleos.

Finalmente, Rebolledo destacó que en AgrupAysén hay 28 empresas socias. Mientras que CorpAysén es una organización más amplia, que incluye empresas productoras, sindicatos de trabajadores, proveedores, pequeñas pymes, cámaras de comercio, turismo, juntas de vecinos, entre otros actores del territorio.

Fotografía: Hernàn Rebolledo, CorpAysén.

 

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