En Lipimávida, Región del Maule, durante el recién pasado mes de marzo inició su fase productiva la primera planta procesadora de jibia, luego de cumplir con todas las autorizaciones sectoriales respectivas y exigencias sanitarias.
La planta cuenta con una capacidad instalada para elaborar hasta 15 toneladas de materia prima en ocho horas. Sus principales líneas de elaboración son el fresco enfriado y congelado, teniendo la posibilidad de trabajar otras líneas de procesos dependiendo de la naturaleza de la materia prima.
De acuerdo con lo informado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura en su sitio electrónico (www.subpesca.cl), el desarrollo comercial se encuentra centrado en el mercado asiático, que es el principal consumidor de este producto, realizándose ya la primera exportación a Corea, de 24 toneladas de producto terminado, esperando continuar ampliar negocios con otros destinos comerciales del mercado asiático.
El representante de la empresa, Omar Camacho, dijo que esperan «ser un aporte al desarrollo de la región, generando una oportunidad de complemento a las actividades extractivas de los pescadores artesanales del Maule, quienes serán los principales proveedores para el funcionamiento de esta planta».
La inversión inicial fue de $120.000.000 financiados por capital privado, existiendo desde un inicio el apoyo del Gobierno Regional para la correcta puesta en marcha de esta planta.
El director zonal de Pesca y Acuicultura, Manuel Ibarra, destacó el cambio sustantivo que esto implica respecto al modelo de producción pesquera de la región. «Esto es un hito respecto a la generación de valor agregado, estamos pasando de producir materia prima a exportar productos elaborados. Además, tiene impacto profundo al dar oportunidades distintas a la presión extractiva dada al recurso merluza común. Por otra parte, se está obteniendo una ventaja comparativa en relación con otros canales de comercialización al acortar los tiempos de la cadena de frío, afectando positivamente al producto. También abre las posibilidades que se procesen otros tipos de recursos, haciendo realidad el concepto de diversificación, pasando del discurso a la realidad concreta», cerró Ibarra.

