Wellboats: informe advierte menores márgenes operacionales ante un mar más cálido

Un informe analiza cómo el calentamiento del mar austral afecta la autonomía de los wellboats y propone criterios para adaptar la flota salmonicultora.

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El calentamiento del mar austral plantea nuevas exigencias para el transporte de peces vivos. Una mayor temperatura puede reducir el oxígeno disponible, elevar la demanda metabólica de los salmones y acortar la autonomía de los wellboats en circuito cerrado, precisamente cuando una contingencia ambiental obliga a restringir el intercambio de agua con el entorno.

Así lo aborda el informe “Wellboats frente al calentamiento del mar austral”, elaborado por el ingeniero Rene Pallalever, Master of Science, en octubre de 2026. El documento combina una revisión de antecedentes científicos con modelación cuantitativa para proponer capacidades de diseño y criterios de contratación destinados a la operación marítima de la salmonicultura chilena.

“La Patagonia norte concentra el calentamiento y las olas de calor marinas del litoral austral. El wellboat es el activo más expuesto: capta agua del ambiente, concentra peces a alta densidad y realiza tratamientos cuya mortalidad sube con la temperatura. Esta edición agrega estadística de eventos extremos, modelos de balance de masa en los pozos y análisis espectral del oleaje para convertir esos riesgos en especificaciones de diseño medibles”, señala el resumen ejecutivo.

Mayor exposición térmica

A partir de los antecedentes revisados, el autor estima que los días de exposición anual a olas de calor marinas en la Patagonia norte se multiplicaron aproximadamente por 5,2 al comparar 2012–2020 con 1982–2011. El cálculo combina una razón de frecuencia cercana a 2,7 con un aumento de duración media de 10 a 19 días, equivalente a un factor de 1,9.

El documento presenta ese resultado como una estimación de orden de magnitud, condicionada al supuesto de independencia entre frecuencia y duración. Además, precisa que los datos satelitales corresponden a temperatura superficial frente a la costa, no al interior de los fiordos, y que la serie utilizada no permite establecer un intervalo de confianza formal.

El informe también explora la probabilidad de enfrentar un evento tipo 2016 durante la vida útil de un buque. Bajo un modelo de Poisson, un horizonte de 20 años y el supuesto de reducir el período de retorno de 35 a 17,5 años por la duplicación de la probabilidad de sequías equivalentes, obtiene un valor cercano al 68%. Se trata de un escenario calculado por el autor, cuya interpretación depende de esos supuestos.

Oxígeno y autonomía bajo presión

En el escenario modelado, a 18 °C el salmón consume aproximadamente 1,9 veces más oxígeno que a 10 °C, mientras el agua retiene un 15% menos. Esta combinación estrecha el margen para responder ante una falla del soporte vital y exige revisar la capacidad de oxigenación y desgasificación a bordo.

“El pozo cerrado se modela como un reactor de mezcla completa sin recambio. El balance de masa para el oxígeno, el CO₂ y el nitrógeno amoniacal total (TAN) define cuánto tiempo puede mantenerse cerrado el circuito durante una floración, y cuánto tiempo hay para reaccionar si falla el soporte vital”, explica el documento.

Con una densidad de 100 kg/m³ y los parámetros establecidos en el informe, el tiempo calculado para alcanzar el umbral de oxígeno de 6 mg/L ante una falla de oxigenación disminuye de 9,6 minutos a 10 °C a 2,9 minutos a 18 °C. Estos valores corresponden al modelo y no a pruebas realizadas en una embarcación específica.

Incluso con oxígeno y dióxido de carbono controlados, el amoníaco introduce otra restricción. La autonomía calculada hasta alcanzar el límite de amoníaco no ionizado de 0,0125 mg/L baja de 3,7 horas a 10 °C a aproximadamente una hora a 18 °C. El calentamiento aumenta tanto su producción como la proporción presente en su forma tóxica.

Para explorar la incertidumbre, el autor realizó 20.000 simulaciones Monte Carlo por temperatura, variando parámetros metabólicos, densidad de carga, excreción y pH. La probabilidad simulada de disponer de menos de dos horas de autonomía pasó de 42% a 12 °C a 98% a 18 °C. El resultado refuerza la necesidad de calibrar los cálculos con sensores y registros de la flota.

Oleaje y capacidades de diseño

La evaluación incorpora el rolido, movimiento lateral del buque, y el sloshing u oscilación del agua dentro de los pozos. Para una embarcación tipo, bajo un estado de mar representativo de Boca del Guafo y Corcovado, con altura significativa de ola de 3,5 metros y período pico de 11 segundos, el modelo estima un rolido RMS de 6,5°, que baja a 3,7° al aumentar el amortiguamiento.

El informe aclara que los estados de mar y las dimensiones utilizadas son representativos, no medidos. Por ello, los resultados deben contrastarse con información de las rutas y planos de cada nave; para diseño se requiere un análisis hidrodinámico tridimensional del casco específico.

Entre las respuestas propuestas figuran soporte vital redundante, captación a profundidad variable con sensores, refrigeración y amortiguamiento de rolido. Para pozos con un volumen de 3.000 m³, el balance térmico estima una potencia frigorífica de 2,8 MW para reducir la temperatura del agua en 5 °C durante seis horas.

El documento plantea ocho criterios de contratación, incluyendo autonomía en circuito cerrado, oxigenación, desgasificación, captación monitoreada, enfriamiento, tratamiento de descarga y comportamiento del buque y sus pozos. Son especificaciones iniciales que deben confirmarse mediante un diagnóstico de la flota.

La hoja de ruta propone un diagnóstico de hasta 12 meses, adaptación entre uno y tres años y una nueva flota bajo el estándar planteado entre tres y cinco años. El avance requiere decisiones gerenciales sustentadas en datos propios, comenzando por calibrar los modelos con mediciones reales.

Fotografía: B2B Media Group

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