En el marco de AquaSur 2026, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) participó promoviendo un enfoque integral para el desarrollo sostenible de los sistemas alimentarios acuáticos.
Las intervenciones del organismo tuvieron como eje central la relevancia de la gobernanza como una condición habilitante para avanzar hacia una economía azul sostenible, particularmente en el sector acuícola.
El 24 de marzo, el oficial de Acuicultura de FAO para América Latina y el Caribe, José Aguilar-Manjarrez, participó en el panel “Desafíos regulatorios para el crecimiento sostenible de la acuicultura”, instancia que reunió a autoridades, representantes del sector privado y expertos del ámbito académico.
Durante su intervención, planteó la necesidad de avanzar en marcos regulatorios que permitan compatibilizar el crecimiento del sector con estándares ambientales, competitividad económica y responsabilidad social, mencionando que “el sector enfrenta el reto de equilibrar productividad con sostenibilidad, y la regulación será clave para lograr ese objetivo”.
En el panel también participaron autoridades y actores relevantes del sector, entre ellos el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, junto a representantes del ámbito productivo y especialistas en regulación, quienes coincidieron en que Chile cuenta con ventajas competitivas, pero enfrenta desafíos asociados a la fragmentación normativa, brechas en bioseguridad y limitaciones para la innovación.
Gobernanza y economía azul
El 25 de marzo, FAO presentó la exposición “Economía azul y gobernanza del litoral: experiencias y lecciones desde Chile”, en el marco del Proyecto GEF Gobernanza Marino Costera, implementado por FAO y ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente, Subpesca y Sernapesca.
La presentación abordó el rol de la gobernanza marino-costera como un elemento clave para la implementación efectiva de modelos de desarrollo sostenible a escala territorial.
En este contexto, se destacó que la economía azul busca promover el uso sostenible de los recursos marinos, equilibrando crecimiento económico, bienestar social y conservación de los ecosistemas, en línea con la denominada “transformación azul”.
Asimismo, se relevó que la gobernanza del litoral —entendida como el proceso mediante el cual actores públicos, privados y comunidades coordinan decisiones sobre el uso del borde costero— es fundamental para articular intereses, reducir conflictos y generar certezas para la inversión.
“El desafío no es solo crecer en la economía azul, sino generar las condiciones para que ese crecimiento sea sostenible en el tiempo. Y eso implica fortalecer la gobernanza, articular actores y avanzar hacia una gestión integrada del litoral”, señaló la coordinadora nacional del proyecto, Manuela Erazo.
A partir de la experiencia en Chile, se expusieron avances en el fortalecimiento de la gobernanza territorial, el desarrollo de capacidades y la implementación de iniciativas de economía azul en territorios piloto del norte y sur del país.
Desafíos para el sector
Durante las jornadas, se identificaron aprendizajes clave para el desarrollo de la acuicultura, entre ellos la necesidad de avanzar en planificación espacial basada en evidencia científica, incorporar enfoques ecosistémicos, fortalecer la gobernanza participativa y promover marcos regulatorios adaptativos frente al cambio climático.
Desde FAO se enfatizó que el futuro de la acuicultura sostenible dependerá no solo de avances tecnológicos, sino también de la capacidad de los países para fortalecer su gobernanza, mejorar la coordinación institucional y avanzar hacia una gestión integrada del litoral.
La participación del organismo en AquaSur 2026 permitió aportar al debate sobre el futuro del sector, posicionando la experiencia de Chile en la articulación entre gobernanza, sostenibilidad y desarrollo productivo.
Fotografía: FAO


