[LA + LEÍDA EL MARTES] Fenómeno de El Niño: Sepa en detalle los efectos negativos en la acuicultura y ecosistemas marinos

Jul 25, 2023

Investigadores del Ceaza aclararon para Medios AQUA las diferencias entre el "Niño Godzilla", el "Niño del Siglo" y el "Niño Costero". Además, explicaron las consecuencias del fenómeno, como la disminución de la actividad primaria y el cambio en la distribución de las especies.

Instalado con fuerza se encuentra en el escenario nacional el Fenómeno de “El Niño”. Según el último Boletín trimestral de CeazaMar, las temperaturas oceánicas en las costas de Perú y Chile han experimentado un calentamiento sostenido desde diciembre de 2022, registrando temperaturas oceánicas mayores al promedio histórico.

Consultado por Medios AQUA, el modelador estadístico de geociencias del Centro Científico Ceaza, Dr. Cristian Muñoz, explicó que el “Fenómeno de El Niño” en realidad es una fase de un ciclo natural que ocurre en y sobre el Océano Pacífico ecuatorial. Durante la fase El Niño, la temperatura superficial del mar en el Océano Pacífico central ecuatorial está al menos a 0.5°C por sobre el valor promedio para la época del año en esa zona, lo que gatilla una respuesta en la atmósfera sobre ella que por lo general facilita la llegada de sistemas frontales a la zona central de Chile durante la temporada lluviosa”.

Detalló que “este ciclo natural por lo general ocurre cada dos a siete años, pudiendo ser cada uno de estos eventos diferentes entre sí dependiendo de la intensidad y el contexto climático bajo el cual se desarrollan. Por ejemplo, destaca el evento de 2015-2016 (conocido como ‘Niño Godzilla’) en donde la anomalía de temperatura superficial del mar en el Océano Pacífico central ecuatorial llegó a estar más de 2.5°C por sobre el promedio pero que, sin embargo, no revirtió la Megasequía en la zona central de Chile, y el evento 1997-1998 (conocido como ‘Niño del Siglo’) caracterizado por abundantes lluvias en gran parte de Chile central”.

Por otro lado, el investigador especificó que “la denominación de ‘Niño Costero’ corresponde a un aumento de la temperatura superficial del mar a lo largo de la costa subtropical sudamericana, específicamente frente a las costas de Ecuador y Perú lo que conlleva al desarrollo de tormentas hacia el interior de dichos países”.

Consecuencias en ecosistemas marinos

El investigador del Centro Científico Ceaza, Dr. Patricio Manríquez puntualizó que, durante los eventos de El Niño, las temperaturas del agua pueden aumentar significativamente en algunas regiones. Esto puede tener efectos negativos en los ecosistemas, como: una disminución de la productividad primaria y cambios en la distribución de las especies.

Afirmó que “El Niño puede alterar los patrones de circulación oceánica, como las corrientes marinas y la surgencia. Estos cambios en la circulación pueden afectar la disponibilidad de nutrientes, la mezcla vertical del agua y la distribución de larvas y plancton, lo que a su vez puede influir en la productividad y estructura de los ecosistemas marinos”.

Explicó que “estos cambios en los patrones de circulación oceánica y temperatura del agua pueden afectar la disponibilidad de alimentos y disponibilidad de hábitats de cría para las especies marinas. Esto puede tener un impacto en la reproducción, crecimiento y supervivencia de diversas especies, incluyendo algas, peces, moluscos, crustáceos, aves y mamíferos marinos que dependen de recursos alimenticios presentes en el mar”.

El experto aseveró que las variaciones de temperatura asociadas al fenómeno pueden tener diferentes impactos en los ecosistemas marinos, y diferentes especies pueden ser más propensas a resultar afectadas. Destacó que los efectos del fenómeno de El Niño pueden variar según el ecosistema marino (costero, oceánico) en cuestión y las especies analizadas (algas, peces, moluscos o crustáceos), por lo que es importante no generalizar.

Detalló que “las temperaturas anómalamente cálidas pueden afectar la distribución y migración de las especies de peces (anchovetas, merluzas). Algunas especies pueden migrar o profundizase hacia aguas más frías, cambiar su comportamiento de alimentación y reproducción debido a las variaciones de temperatura”.

El investigador puntualizó que “los moluscos (choros, ostiones, locos) y crustáceos (jaibas, picorocos) también pueden ser afectados por las variaciones de temperatura asociadas al Niño. Pueden experimentar cambios en su desarrollo, reproducción y crecimiento debido a las fluctuaciones térmicas, lo que puede tener efectos negativos en su abundancia y productividad”.

El Dr. Patricio Manríquez enfatizó que al igual que para los invertebrados y peces, es importante destacar que los efectos del Niño en las algas (macroalgas y fitoplancton) pueden variar según la especie y el ecosistema marino en cuestión. Además, otros factores ambientales, como la disponibilidad de nutrientes y la calidad del agua, también pueden influir en las respuestas de las algas a las variaciones de temperatura asociadas al Niño.

“Es importante considerar que, durante los eventos de El Niño, los cambios en la abundancia y distribución de las algas pueden tener consecuencias en las interacciones con herbívoros (organismos que las consumen) y competidores. Por ejemplo, si la abundancia de las macroalgas o fitoplancton disminuyen, puede haber una disminución de recursos alimenticios para los herbívoros que dependen de ellas (peces, erizos, picorocos). Además, las especies de macroalgas más resistentes pueden competir con otras especies en el entorno, alterando la composición y estructura de las comunidades de macroalgas”, resaltó el Dr. Manríquez.

Efectos negativos en la acuicultura

El investigador Dr. Patricio Henríquez sostuvo que el “puede tener varios efectos en la acuicultura (cría y cultivo de organismos acuáticos en ambientes controlados). Es necesario reconocer si la existencia de dos tipos de acuicultura; intensiva y extensiva. En la acuicultura intensiva, los organismos se crían en alta densidad (una gran cantidad de individuos en un espacio limitado). Por ejemplo, larvas y pequeños ostiones mantenidos en estanques al interior de facilidades en tierra (hatcheries)”.

Explicó que, en la acuicultura extensiva, la densidad de población es mucho más baja, permitiendo que los organismos tengan más espacio y recursos disponibles. En la acuicultura extensiva se caracteriza por aprovechar los recursos naturales del entorno y tener una baja densidad de cultivo en comparación con la acuicultura intensiva.

Especificó que, en la acuicultura extensiva, los organismos son criados en sistemas abiertos o semicerrados, donde se utilizan cuerpos de agua naturales, como estanques, lagos, embalses o áreas costeras. Por ejemplo, el crecimiento de juveniles y adultos de ostiones en líneas de cultivo en el mar. “A pesar de que en términos generales los efectos de un evento El Niño en la acuicultura pueden ser negativos, estos efectos pueden diferir de si ésta es intensiva o extensiva debido a las características propias de cada enfoque de producción”, señaló.

Por otra parte, el experto, sostuvo que las variaciones anómalas en la temperatura y los patrones de lluvia pueden afectar la calidad del agua en las instalaciones asociadas al cultivo o el agua en el mar abierto. “Las temperaturas más altas pueden aumentar el estrés en los organismos cultivados, mientras que las lluvias irregulares pueden alterar los niveles de salinidad, pH y disponibilidad oxígeno disuelto en el agua afectando la salud y el crecimiento de los cultivos. En casos de la acuicultura intensiva esto puede requerir ajustes de la temperatura de cultivo. En casos de la acuicultura extensiva la viabilidad del cultivo dependerá de cómo enfrenten las condiciones de estrés”, puntualizó.

Destacó que los ciclos de producción de fitoplancton, zooplancton y otros organismos que sirven como alimento para los cultivos acuícolas pueden estar disminuidos e impactar negativamente el crecimiento y la supervivencia de los organismos cultivados. En casos de la acuicultura intensiva esto puede requerir ajustes en la alimentación, como la utilización de alimentos alternativos o el ajuste de las fórmulas de alimentación. En casos de la acuicultura extensiva el suministro de alimento solo dependerá de la disponibilidad natural.

Agregó que “las condiciones ambientales alteradas modifican la calidad del agua de mar, estresan a los organismos cultivados e incrementan la carga bacteriana y parasitaria. Todas estas condiciones pueden aumentar la propagación de enfermedades en los centros de cultivo. En casos de la acuicultura intensiva esto puede requerir ajustes de las densidades de cultivo. En casos de la acuicultura extensiva la viabilidad del cultivo dependerá de cómo enfrenten las condiciones de estrés térmico y la alta carga bacteriana y parasitaria”.

Culminó asegurando que “las variaciones en las condiciones del agua de mar y los cambios en los patrones de temperatura pueden alterar los ciclos reproductivos de los organismos cultivados. Esto puede afectar la maduración, la reproducción y la disponibilidad de larvas y juveniles para el cultivo, lo que a su vez puede disminuir la producción acuícola”.

Fotografías referenciales de Ceaza y UCN

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