Investigadores desarrollan nueva técnica para detectar microorganismo que amenaza a los peces

Feb 15, 2023

El nuevo método reduce la dependencia de métodos de detección laboriosos y menos precisos.

Un nuevo enfoque molecular ha revelado la naturaleza ubicua y oportunista de Saprolegnia parasitica, un oomiceto (microorganismo similar a un hongo) que puede causar importantes enfermedades y las consiguientes pérdidas económicas en la acuicultura, además de afectar a los peces salvajes, según informan investigadores en un artículo de la revista científica Nature Scientific Reports.

S, parasitica causa saprolegniosis, una infección cutánea fúngica que produce lesiones en las branquias, la piel y los ojos, y que también puede infectar y matar huevos de peces. Sin embargo, hasta la fecha se sabe poco sobre la prevalencia y distribución ambiental de S. parasitica porque los métodos tradicionales de detección del patógeno son invasivos, lentos y laboriosos, así indican los investigadores.

Mediante una nueva técnica molecular denominada reacción en cadena de la polimerasa digital en gotas (ddPCR), investigadores de Croacia desarrollaron un ensayo rápido para detectar y cuantificar S. parasitica en el medio ambiente y la acuicultura, e identificar los factores ambientales que afectan a la carga patógena del oomiceto.

«Este ensayo permite un seguimiento rápido y sencillo de S. parasitica», explican los investigadores en Nature Scientific Reports. «Nuestros resultados proporcionan información sobre los factores ambientales que influyen en la abundancia de S. parasitica en diferentes ecosistemas de agua dulce», puntualizan.

Detección de S. parasitica

Tras desarrollar el ensayo, los investigadores evaluaron su eficacia en el medio ambiente y la acuicultura. Para detectar el microrganismo en el medio ambiente, analizaron el ADN ambiental (ADNe) de 21 muestras de agua recogidas en toda Croacia. El ADNe, explicaron los investigadores, ofrece un método alternativo y preferible para detectar patógenos acuáticos.

Aproximadamente el 60% de las muestras de agua contenían S. parasitica, lo que demuestra la ubicuidad del patógeno en el medio ambiente.

Para la detección en acuicultura, los investigadores cuantificaron S. parasitica a partir de 15 huevos de trucha y la piel de 30 truchas adultas. Las muestras se tomaron en cuatro centros de cultivo de truchas de Croacia. Indican en el informe que se recogieron hisopos de piel de truchas sanas y truchas con lesiones cutáneas pero sin signos de saprolegniosis.

En comparación con las truchas sanas, las truchas con lesiones cutáneas presentaban una carga de S. parasitica significativamente mayor. En particular, el patógeno se detectó en el 91% de las muestras de truchas con lesiones. «Este hallazgo indica que S. parasitica es un patógeno cutáneo oportunista dominante en las truchas», destacaron los expertos en su investigación.

Factores ambientales

Los científicos pasaron a evaluar el efecto de numerosos parámetros ambientales en la carga de S. parasitica y en este proceso «el calcio y la conductividad eléctrica fueron los parámetros más importantes que influyeron positivamente en la carga de S. parasitica», señalaron los investigadores basándose en estudios anteriores que informaban del efecto positivo del calcio en el desarrollo del oomiceto.

El flúor fue el parámetro que más influyó negativamente en la carga de patógenos. Aunque el flúor inhibe la fisiología microbiana, su efecto sobre los oomicetos no se ha estudiado a fondo. Según los autores, es necesario seguir investigando la relación entre el flúor y S. parasitica.

Aplicaciones prácticas de la detección de S. parasitica

Poder cuantificar rápidamente S. parasitica en el medio ambiente tiene implicaciones prácticas, subrayaron. Por ejemplo, el método ddPCR reduce la dependencia de métodos de detección laboriosos y menos precisos.

Además, el seguimiento de la carga del patógeno en el medio ambiente y la acuicultura promete mejorar la respuesta a los brotes mediante el ajuste del uso de productos químicos antioomicéticos, reduciendo así la contaminación y la transmisión del patógeno, resaltaron los investigadores.

Puede leer el artículo completo en Nature Scientific Reports.

Fotografía: Fish Health Forum

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