El buque de investigación científica Abate Molina arribó a fines de mayo a las instalaciones de Asenav, donde, tras 35 días de trabajos ejecutados por el área de Reparaciones, Ventas Industriales y Lift Dock, quedó nuevamente habilitado para continuar con sus labores de investigación pesquera e hidroacústica en aguas nacionales.
Con más de 30 años de trayectoria, el Abate Molina es considerado una embarcación histórica para la ciencia nacional. Operado por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), dependiente de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, ha sido fundamental en la generación de información sobre las especies marinas del país, sus comportamientos, y los efectos del cambio climático sobre la fauna oceánica.
Donado en la década de 1990 por el gobierno de Japón al Estado de Chile, el buque debe someterse periódicamente a inspecciones, mantenciones y pruebas exigidas por la casa clasificadora nipona NKK, además de las revisiones requeridas por la autoridad marítima nacional para renovar sus certificaciones y continuar operando.
En este contexto, la reciente carena realizada por Asenav incluyó trabajos de pintura en el casco, revisión y mantención de motores, sistema de propulsión, ánodos de protección catódica, renovación de iluminación en la sala de máquinas y zonas exteriores, entre otros chequeos técnicos.
Además, se ejecutaron labores de protección contra corriente galvánica en el casco y cajas de mar, renovación de sistemas de alarma y una mejora en el sistema de aislamiento acústico de la sala de control de máquinas, lo que permite una navegación más confortable para los ingenieros de a bordo.
El Abate Molina zarpó del astillero el pasado 16 de julio y ya se encuentra a disposición del IFOP para continuar con su programación científica.
Por su parte, el área de Reparaciones, Ventas Industriales y Lift Dock de Asenav ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años, posicionándose por la calidad y cumplimiento en sus faenas. Esto ha motivado a diversas embarcaciones emblemáticas a optar por sus servicios.
Entre ellas, se cuentan el crucero de lujo de bajo impacto ambiental Magellan Explorer; remolcadores como el Pellaifa, hoy operando en Australia bajo el nombre Engage Ghost; distintos ferries de Cruz del Sur que garantizan la conectividad entre Pargua y la Isla Grande de Chiloé; yates de lujo que navegan en aguas australes; así como naves especializadas en pesca, acuicultura y servicios veterinarios para peces.
Fotografía: Asenav