Un 26% de los tiburones, de las rayas y quimeras del Atlántico nororiental están amenazados de extinción, mientras que otro 20% se consideran "vulnerables". Esa es la advertencia del grupo de especialistas en tiburones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la Shark Alliance y Conservation International, en un informe publicado ayer sobre las especies marinas en peligro.
Según el informe, el porcentaje de las citadas especies clasificadas como "bajo amenaza" o "vulnerables" en el Atlántico nororiental es significativamente más alto que a nivel global: un 26% y un 18%, respectivamente.
En concreto, un 7% de las especies en esa parte del Atlántico se clasifican como "en peligro crítico", un 7% como "en peligro" y un 12% como "vulnerables", todo por culpa de la sobrepesca.
"Desde los tiburones ángel hasta las rayas diablo, las poblaciones de esas especies atraviesan graves dificultades en el Atlántico nororiental, mucho más que en otras partes del mundo", afirma la autora del informe, Claude Gibson, citada por El Mostrador.
"La mayoría de los tiburones y las rayas son especialmente vulnerables a la sobrepesca por su tendencia al crecimiento lento, madurez tardía y escasa descendencia", explica Gibson.
La Unión Europea (UE) ha impuesto límites de pesca específicos para sólo cuatro de las 116 especies de condrictios de la región", manifestaron las organizaciones denunciantes en un comunicado.
Se aplican "límites amplios" a múltiples especies de rayas, que no se ajustan a las últimas recomendaciones de los científicos, critican las organizaciones, según las cuales únicamente Gran Bretaña y Suecia protegen algunas especies de tiburones y rayas.
Al informe contribuyeron expertos de organismos gubernamentales, universidades e instituciones privadas del Reino Unido, España, Irlanda, Portugal, Croacia, Rusia, Suecia, Canadá y Estados Unidos.