Logística y articulación productiva marcan desafíos para la salmonicultura chilena

El Consejo del Salmón destacó el rol estratégico del Biobío, la conectividad portuaria y la alianza AgroSalmón para fortalecer la competitividad del sector.

COMPARTIR

El Consejo del Salmón participó en el Encuentro Biobío Hub Logístico, instancia que reunió a autoridades y representantes de distintos sectores productivos para abordar los desafíos estratégicos de Chile en materia de competitividad, desarrollo y comercio exterior.

El gremio, que representa a seis empresas productoras de salmón, participó en el panel “Puertos, industria y servicios logísticos”, integrado por Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA); Rocío Brizuela, directora de Gestión Estratégica del Consejo del Salmón; Rodrigo O’Ryan, presidente de CORMA; e Ignacio Véjar, Control & Performance Manager de Sodimac.

La conversación fue moderada por Hans Junge, vicepresidente de la Mesa COMEX Biobío.

Biobío como nodo logístico para la salmonicultura

Desde la perspectiva de la salmonicultura, el Consejo del Salmón planteó que la logística cumple un rol habilitante para la competitividad de una industria que conecta al sur de Chile con los mercados internacionales.

En esta red, la Región del Biobío ocupa una posición estratégica. De acuerdo con los antecedentes presentados, la región concentró el 53,9% del volumen total exportado de salmón, consolidándose como un nodo relevante para la conexión de la industria con los mercados internacionales.

“Puertos de la región de Biobío cumplen un rol fundamental para el salmón chileno y las cifras muestran la magnitud de esa relación. La competitividad depende de una cadena completa que tiene que funcionar de manera coordinada, con conectividad, certeza en los tiempos y servicios capaces de acompañar una actividad que exporta durante todo el año. Fortalecer esta plataforma es clave para que la salmonicultura chilena pueda seguir compitiendo y llegando de manera eficiente a los mercados internacionales”, señaló Rocío Brizuela.

Las cifras de 2026 refuerzan este desafío. Entre enero y agosto, las exportaciones de salmón aumentaron 12% en volumen, mientras que los envíos de producto fresco crecieron 18%.

Este tipo de carga requiere rapidez, continuidad de la cadena de frío y coordinación entre los distintos actores que participan en el proceso exportador.

Sectores productivos llaman a fortalecer la conectividad

La necesidad de avanzar hacia una logística más integrada fue compartida por los distintos sectores representados en el panel.

Antonio Walker, presidente de la SNA, puso el foco en el volumen y la frecuencia de los barcos como condiciones necesarias para fortalecer la conectividad regional.

“Lo más crítico es volumen y frecuencia de barcos. Si logramos concentrar una mayor cantidad de productos agrícolas en Biobío, podemos aumentar la frecuencia y mejorar nuestra competitividad para llegar a los mercados. Todo se está dando para que Biobío se consolide como el hub logístico de la agricultura chilena”, sostuvo.

Desde el sector forestal, Rodrigo O’Ryan, presidente de CORMA, planteó la necesidad de anticipar las decisiones y avanzar bajo una mirada común.

“Hay que crear una hoja de ruta integral entre todos y de largo plazo. No podemos ir siempre detrás de las necesidades; tenemos que acompañar la inversión y la tecnología de acuerdo con lo que realmente se requiere”, señaló.

En esa línea, O’Ryan destacó que la conectividad debe entenderse como un sistema que integra infraestructura, transporte, servicios y accesos a los puertos.

Por su parte, Ignacio Véjar, Control & Performance Manager de Sodimac, relevó las oportunidades asociadas a una mayor coordinación de los flujos de importación y exportación.

“Si logramos impulsar estas sinergias entre quienes necesitan exportar y quienes movilizamos carga de importación, podemos empujar de manera importante la eficiencia logística”, indicó.

AgroSalmón y articulación entre sectores

La conversación también abordó la articulación entre distintos sectores productivos como una dimensión adicional de la competitividad.

En este contexto, el Consejo del Salmón y la Sociedad Nacional de Agricultura destacaron la experiencia de AgroSalmón, alianza que ambos sectores impulsan desde hace más de dos años con el objetivo de generar nuevos encadenamientos, innovación y oportunidades de desarrollo productivo.

La iniciativa parte de una oportunidad concreta. La salmonicultura utiliza alrededor de 1,1 millones de toneladas de alimento al año y cerca del 60% de sus ingredientes corresponde a materias primas de origen vegetal.

De acuerdo con los antecedentes expuestos, alrededor del 80% de estos ingredientes se importa, lo que abre espacio para aumentar la participación de materias primas nacionales, desarrollar nuevos proveedores y generar mayor valor dentro de Chile.

Desde esta perspectiva, la agricultura y la salmonicultura plantearon el desafío de aprovechar mejor sus capacidades complementarias y avanzar en soluciones que fortalezcan una cadena productiva con una mayor participación nacional.

“AgroSalmón demuestra que Chile puede construir nuevas ventajas competitivas cuando conecta sectores que tienen capacidades complementarias. La agricultura y la salmonicultura tienen una oportunidad concreta para generar conocimiento, desarrollar nuevas soluciones y fortalecer cadenas productivas que agreguen más valor desde Chile”, agregó Brizuela.

Ambas instituciones gremiales coincidieron en la necesidad de conectar de mejor manera las capacidades existentes en el país para fortalecer la competitividad. Mientras la logística permite que la producción llegue de manera eficiente a los mercados, la articulación entre sectores puede abrir nuevas oportunidades y fortalecer las cadenas de valor.

Fotografía: Consejo del Salmón

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados