Proveedores de salmón avanzan en medición de huella de carbono con apoyo de Corfo

Proveedores de la industria del salmón avanzan en la medición de su huella de carbono mediante un piloto impulsado por Corfo Los Lagos.

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Avanzar hacia una industria del salmón más sostenible requiere involucrar a toda su cadena de valor. Esto incluye a las empresas proveedoras que participan de sus operaciones.

Bajo esta mirada, el Programa Territorial Integrado Industria Sostenible del Salmón, articulado por Corfo Los Lagos, impulsa un proyecto piloto de medición de huella de carbono.

La iniciativa se desarrolla a través de la consultora Sustrend. Su objetivo es acercar conocimientos y herramientas para que las empresas puedan identificar, registrar y gestionar sus emisiones.

El proyecto trabaja directamente con proveedores que presentan distintos niveles de avance en esta materia. El proceso comienza con el levantamiento de información y busca sentar las bases para una gestión sistemática de la huella de carbono.

El director regional de Corfo Los Lagos, Víctor Sánchez Redlich, destacó la importancia de generar capacidades en toda la cadena de valor de la industria.

“Cuando hablamos de una industria del salmón más sostenible, tenemos que incorporar también a sus proveedores, porque son parte fundamental de esta cadena productiva. Desde Corfo Los Lagos, a través del PTI, estamos articulando capacidades y conocimiento para que más empresas puedan medir sus impactos, contar con información objetiva y, a partir de esa línea base, tomar mejores decisiones. La medición de la huella de carbono es un primer paso concreto para avanzar hacia operaciones más eficientes, competitivas y sostenibles”, señaló.

Imenco: del interés a la medición de huella de carbono

Una de las empresas participantes es Imenco. La compañía se incorporó al piloto luego de conocer públicamente la iniciativa del PTI.

El gerente general de Imenco Aqua Chile, David Ulloa, explica que la convocatoria coincidió con un interés que ya existía dentro de la organización.

“Vi este programa y automáticamente me llamó la atención. Me contacté para poder ser parte y la decisión fue muy coherente con lo que nosotros estábamos haciendo también internamente como empresa”, señala Ulloa.

La experiencia de Imenco permite visualizar uno de los desafíos del piloto: transformar el conocimiento general sobre huella de carbono en un proceso concreto de levantamiento y análisis de información.

En el caso de la compañía, ya existían conocimientos previos sobre esta materia. Ulloa había profundizado en conceptos relacionados con descarbonización y emisiones durante su participación como relator en INNAQUA 2025.

En esa instancia presentó la charla “El rol clave de la oxigenación en el cultivo de peces, impacto en el rendimiento productivo y la huella de carbono”.

Para preparar la presentación, revisó reportes de sostenibilidad de empresas salmoneras y antecedentes vinculados con los alcances 1, 2 y 3 de la huella de carbono.

La empresa también había comenzado a evaluar alternativas para realizar una medición propia.

A este proceso se sumó su incorporación durante 2026 al grupo inglés Advanced Innergy Solutions (AIS). La casa matriz cuenta con un sistema de monitoreo de huella de carbono para el holding.

En este contexto, participar en el piloto del PTI representó una oportunidad para complementar ese trabajo con una mirada local y adaptada al contexto chileno.

Aprender qué medir y cómo registrar las emisiones

Uno de los aspectos centrales del piloto ha sido el levantamiento de información.

En el caso de Imenco, la compañía comenzó a recopilar antecedentes correspondientes a sus operaciones de 2025.

El registro considera consumos de electricidad y combustibles, transporte de personal y otros elementos asociados a impactos directos e indirectos de su actividad.

El ejercicio también permitió identificar situaciones que muestran por qué medir la huella de carbono requiere más que reunir datos contables.

Un ejemplo corresponde a los viajes realizados por técnicos de la compañía para desarrollar trabajos en terreno.

En algunos casos, los pasajes son adquiridos por Imenco. En otros, son financiados directamente por sus clientes.

El piloto permitió profundizar en la necesidad de identificar también estos últimos traslados. Aunque el costo no quede registrado contablemente en la empresa, corresponden a desplazamientos realizados por su personal en el contexto de sus operaciones.

Para Ulloa, estas situaciones representan uno de los principales aprendizajes del proceso. El objetivo es comprender qué información debe considerarse para construir un registro completo.

“El aprendizaje está asociado a conocer mejor las formas correctas de registrar las huellas de carbono, qué cosas hay que considerar y cuáles son importantes de tener en cuenta”, explica.

Generar capacidades en los proveedores

Desde Imenco destacan que medir la huella de carbono es un proceso de aprendizaje. Para avanzar, consideran relevante contar con acompañamiento y conocimiento especializado.

En este sentido, Ulloa valora el apoyo recibido durante el piloto para resolver consultas y comprender aspectos técnicos de la medición.

Entre ellos se encuentran las diferencias entre los alcances 1, 2 y 3 y la manera en que deben incorporarse al registro de emisiones.

El proceso también ha abierto nuevas preguntas. Una de ellas apunta a cómo transformar el volumen total de emisiones en indicadores que permitan realizar seguimiento y comparaciones en el tiempo.

Una empresa productora de salmones puede relacionar sus emisiones con la biomasa producida. En cambio, una empresa proveedora puede requerir indicadores asociados a variables como la superficie de sus instalaciones, el número de trabajadores o el volumen de ventas.

La definición dependerá de las características y actividades consideradas dentro de cada medición.

Medir para avanzar hacia mejoras

Uno de los principales aportes que busca generar el piloto impulsado por el PTI es construir una línea base de información.

Esta base permitirá establecer objetivos y evaluar oportunidades de mejora en el futuro.

Para Imenco, completar el proceso permitirá contar con información más validada y útil. Esto contribuirá tanto a responder requerimientos corporativos como a avanzar en materia de sostenibilidad en el contexto local.

El siguiente paso será utilizar esa línea base para evaluar optimizaciones. También se busca construir indicadores que permitan acompañar el crecimiento de la compañía y monitorear la evolución de su huella de carbono.

La experiencia de Imenco refleja el propósito del trabajo que desarrolla el PTI Industria Sostenible del Salmón con empresas proveedoras.

La iniciativa busca instalar capacidades, generar conocimiento y convertir la medición de huella de carbono en una herramienta concreta para la gestión.

A través de estos pilotos, el programa apunta a que la sostenibilidad pueda traducirse progresivamente en información medible y comparable.

De esta manera, las empresas podrán contar con una base para identificar oportunidades de mejora y avanzar hacia operaciones más eficientes y conscientes de sus impactos.

Fotografías: Corfo.

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