Disminuyendo costos: El aporte de las vacunas en el control del SRS

Ago 11, 2015

Anualmente, la Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS) causa pérdidas de entre US$500 millones y US$700 millones para la industria del salmón de Chile, lo que corresponde a cerca de un 15% de todos los retornos que se obtienen por exportaciones; por lo que encontrar prontas soluciones para el control y manejo de la enfermedad se ha vuelto imperativo.

Uno de los mayores problemas que tienen las productoras de salmónidos en Chile cuando se inicia un brote de Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS) es que los tratamientos no se aplican tan rápido como se debiera. La razón: un extenso protocolo que comienza con el traslado de las muestras de peces sospechosos al laboratorio; luego la confirmación del agente; la realización de la prescripción veterinaria, la cual es llevada a la planta de alimentos que se encarga de fabricar el producto y, posteriormente, transportarlo. Además, si el puerto está cerrado se suman otros días de espera. Entonces, en ese tiempo, que puede tardar cerca de una semana, ya han comenzado a morir los peces y el tratamiento aún no se ha iniciado. [cita align=»alignright»]Según ejecutivos del sector, el mercado puede llegar a pagar hasta un dólar más por un pescado que nunca recibió antibióticos.[/cita]

Fuentes de la industria comentan a AQUA que el antibiótico debiera llegar muy tempranamente al pez ya que, además de que un ejemplar enfermo está inapetente, el alimento tiene sabor a medicamento, por lo que hay menos opción de que lo ingiera. Entonces, la dosis terapéutica no es eficiente del todo. “Por ejemplo, si en un ciclo de truchas se presentan dos o tres brotes, ya se perdió dinero”, coinciden ejecutivos del sector.

Pero, aparte de la mortalidad, que es pérdida pura, se presenta una menor performance de los peces que se enfermaron (dejaron de crecer) y el ciclo productivo se alarga. Por ende, los costos aumentan.

También hay que considerar que los peces que salen y llegan a la planta lo realizan con pérdida de peso. Después se presentan descartes en la línea de proceso por las lesiones que genera el SRS; además, cualquier proceso infeccioso utiliza pigmento (sirve para protección) y, por lo tanto, hay una pérdida de color. «Es todo un círculo de cosas que ocurren. Entonces, he ahí la relevancia de una buena vacuna que tenga una buena protección”, enfatizan desde la industria.

El gerente comercial de Pharmaq, Felipe Almendras (Fuente: Editec)Además, si a ello se agrega el costo más duro y relacionado con el daño a la imagen de la compañía y del país por usar antibióticos, ¿cuánto merma el precio de venta? Las mismas fuentes consultadas responden que por un pescado que nunca ocupó antibióticos el mercado puede llegar a pagar hasta un dólar más. “Entonces, a ese mundo ideal tenemos que ir transitando. Esto no significa que la vacuna va a ser la panacea y solucionará todos los problemas, pero son esfuerzos que se hacen; porque al tener una buena protección se obtienen ahorros en tratamientos. Ejemplo, si las pérdidas llegan a US$700 millones y la vacuna cuesta US$50 millones a la industria, y las pérdidas se han reducido desde US$700 millones a US$600 millones, ya se ganó el doble de lo invertido”, argumenta el recientemente asumido gerente comercial de Pharmaq Chile, Felipe Almendras.

Uso eficiente

Pero, ¿por qué ha costado tanto encontrar una solución para “mantener a raya” la enfermedad? Desde el Laboratorio Virbac-Centrovet detallan múltiples variables separadas por fallas en los tratamientos con antibióticos como por el uso de las vacunas.

En el caso de los antibióticos, las razones de una pobre respuesta al tratamiento se deben, entre otras cosas, a la elección de antibiótico adecuado: existen variantes de SRS con diferente susceptibilidad a los antibióticos registrados y autorizados para usar en especies salmonídeas. “Es importante mantener un monitoreo de susceptibilidad a los antibióticos utilizados, en las diferentes áreas de producción”, subraya el gerente general, David Farcas.

De igual manera, el ejecutivo señala a la eliminación de peces enfermos y sin recuperación. “Como en toda industria productiva animal y masiva, los David Farcas (Archivo Editec)animales con una respuesta nula o pobre a un tratamiento infeccioso grave son eliminados, lo que en la industria salmonicultora es de más lenta y difícil ejecución, lo cual tiende a dejar porcentajes de peces enfermos por un período prolongado, que siguen eliminando el patógeno al medio, pudiendo producir nuevas infecciones en el grupo recientemente tratado”.

Dice que también está la cercanía con otros centros de producción y corrientes marinas. “Si un centro vecino sufre un proceso infeccioso y las corrientes marinas llegan a otro centro, es otra variable que debe ser monitoreada, para lo cual se requiere aumentar y mejorar la comunicación entre compañías”, enfatiza Farcas.

En relación con las vacunas, explica que para lograr que la respuesta inmune en una población animal confinada sea efectiva, se requiere de, entre otros aspectos, vacunar el 100% de los individuos. “Cuando se dejan porcentajes, aunque sean bajos, de peces sin vacuna o bien se vacunan peces en un estado fisiológico inadecuado, esto se traduce en que estos grupos no desarrollan inmunidad y tienen una mayor probabilidad de sufrir la enfermedad, la cual puede pasar desapercibida (porcentaje pequeño) por un período y detectarse de manera tardía, solo cuando el equilibrio biológico se rompe, lo que se traduce en un brote, afectando incluso a los peces bien inmunizados. Es por esto que además de vacunar el 100% de los peces, la selección de estos a vacunar es muy importante, de manera de evitar (dejar) grupos con una susceptibilidad mayor a la enfermedad”, detalla el ejecutivo de Virbac-Centrovet.

Asimismo, se deben considerar las ventanas de vacunación. Para el caso de SRS en salmónidos como en otras especies animales donde su etapa productiva o de desarrollo y engorda toma un largo período de tiempo es obligatorio el uso de booster, es decir aplicar refuerzos de vacunas. En este sentido, Farcas argumenta que “estos booster deben ser aplicados en los momentos oportunos, los cuales corresponden a las fases de desarrollo, donde el nivel de anticuerpos está bajando, pero aún se encuentran en niveles protectores. Esto a nivel de salmones es un punto central dado que los diferentes centros de engorda tienen una variabilidad en la edad de los peces, por lo que es fundamental reducir al máximo (dentro de lo técnica y económicamente posible) esta diferencia. En esta especie, por su condición de producción en agua, la coordinación con las empresas vecinas sería otra condición muy importante”, sostiene Farcas.

Para revisar en extenso las respuestas entregadas desde el Laboratorio Virbac-Centrovet a AQUA, descargue el siguiente documento: Por qué ha costado tanto controlar el SRS – Virbac_Centrovet

Consultado por qué ha aumentado el uso de antibióticos a pesar de existir vacunas disponibles en el mercado, el representante de Virbac-Centrovet dice que se explica por fallas en la aplicación de la vacuna como: no vacunar el 100% de los peces; vacunar peces no aptos; no eliminación de peces de menor desarrollo (colas); no uso de refuerzos; alta variabilidad de edades en los centros; aplicación de booster en períodos inadecuados; altas cargas parasitarias, que se traducen en tratamientos y manejos periódicos, con el consecuente estrés y producción de lesiones en los peces; entre otros.

Mientras que a nivel de medicamento, los errores están –entre otros– en la administración tardía del medicamento; no eliminación de peces retrasados (colas) o que no responden al tratamiento en un 100%; cepas o variantes resistentes al antibiótico utilizado; monitoreo permanente de susceptibilidad a los antibióticos por área geográfica o especie afectada.

Nuevos desarrollos

Unas de las compañías que ha llamado la atención del mercado por el desarrollo de una nueva vacuna es Tecnovax, farmacéutica de origen argentino que a fines de mayo firmó un convenio de desarrollo con Salmones Antártica.

Vacunación de salmón de cultivo (Fuente: Editec)El Country Manager y director técnico de Tecnovax en Chile, Alejandro Pino, asegura que el proyecto permitiría el desarrollo más sustentable de la industria salmonicultora nacional, contribuyendo a mejorar los actuales parámetros productivos, como índices de mortalidad, crecimiento, factores de conversión, entre otros, como así también se esperaría una disminución en los niveles de uso de antibióticos.

“Estamos aportando todo nuestro conocimiento y tecnología en el desarrollo de enfermedades complejas para lograr la meta de obtener un producto que cumpla con los objetivos planteados en el proyecto”, puntualiza Pino.

Para más detalles lea: Salmones Antártica y Tecnovax desarrollarán vacuna contra SRS

En Virbac-Centrovet, en tanto, dicen estar trabajando para incrementar las eficacias de sus vacunas desde el punto de vista antigénico, seleccionando cepas con un espectro antigénico más amplio, incorporación de nuevas cepas, desarrollo de antígenos recombinantes, cepas modificadas y también en la selección de adyuvantes más eficaces e inocuos. “En una vacuna, tanto el antígeno como el adyuvante, presentan importancias semejantes en la obtención de una respuesta inmune eficaz y prolongada y que la inocuidad de la vacuna sea la esperada”, subraya David Farcas.

En términos de antibióticos, el laboratorio se encuentra en diferentes fases de desarrollo de nuevos activos farmacéuticos para salmónidos, orientados al tratamiento de SRS, pensando en una eficacia y absorción mayor, de manera de bajar los mg utilizados por cada kg producido y una menor eliminación al medio acuático.

Por su parte, el gerente comercial de Pharmaq Chile  precisa que la obtención de una nueva vacuna será un proceso paulatino pero costo eficiente. “El margen de pérdida es tan alto que la posibilidad de obtener una relación costo-beneficio muy buena con una buena vacuna, como la que esperamos sacar como Pharmaq, es buenísimo”, asevera el gerente comercial de la compañía de origen noruego, destacando la apuesta que viene realizando la compañía con el fin de entregar soluciones efectivas a los desafíos más importantes que enfrenta la actividad.

“Sabemos que este es un producto muy esperado por la industria, por lo que Pharmaq espera que este esfuerzo en Investigación y Desarrollo (I+D) sea retribuido con lealtad”, concluye Felipe Almendras.

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