El Liceo Técnico de Talcahuano y el Liceo de Yobilo de Coronel se adjudicaron los primeros lugares en sus respectivas categorías. La primera edición del Desafío Gastronómico Camanchaca, desarrollado junto a Inacap, reunió a estudiantes de enseñanza media de Coronel, Tomé y Talcahuano, quienes compitieron por un millón de pesos destinado a mejorar infraestructura o adquirir equipamiento para sus establecimientos educacionales.
La fiebre de los concursos de cocina llegó a la región del Biobío de la mano del Desafío Gastronómico Camanchaca, certamen interescolar que culminó con una final en vivo realizada en Inacap Sede Concepción-Talcahuano. En la instancia, estudiantes de distintas comunas demostraron su talento culinario elaborando innovadoras recetas con productos del mar, específicamente salmón y jurel.
La iniciativa impulsada por Camanchaca junto a la casa de estudios convocó a jóvenes entre 14 y 17 años pertenecientes a establecimientos administrados por el DEM de Tomé, el SLEP Andalién Costa de Coronel y la Administración Provisional de Talcahuano. El objetivo fue fomentar la alimentación saludable, potenciar las habilidades gastronómicas de los estudiantes y destacar la versatilidad de los productos del mar provenientes de la Capital Pesquera de Chile.
El concurso comenzó con una etapa de preselección mediante videos tipo reel, donde cada equipo presentó una receta original, explicando su preparación, mostrando el paso a paso y exhibiendo el resultado final. Los criterios de evaluación consideraron creatividad e innovación, técnica culinaria, uso del ingrediente principal, presentación del plato, calidad audiovisual, trabajo en equipo y cumplimiento de las bases.

Para el desarrollo de la competencia, Camanchaca proporcionó la proteína principal de las preparaciones: salmón o Jurel Unico, según la categoría correspondiente. Tras la fase inicial, once equipos clasificaron a la gran final, donde debieron preparar en vivo un plato principal de cocina marina en un máximo de 90 minutos.
El jurado estuvo integrado por el director de las Áreas Gastronomía, Turismo y Hospitalidad, Víctor Ternicier; el coordinador de Área, Jaime Sáez; y la encargada de Admisión, Daniela Fernández. Los especialistas evaluaron aspectos como el montaje, uso del ingrediente principal, salsas, guarniciones y presentación general de cada preparación.
En la categoría Salmón, el primer lugar fue obtenido por el Liceo Técnico de Talcahuano, representado por el equipo «Grupo 1», integrado por Margareth Guerrero Marilao, Kevin Soto Manosalva y Maximiliano López Leal, con la preparación «Filete de Salmón en costra de amapolas sobre moosseline de papas al queso chanco».
Por su parte, en la categoría Jurel, el triunfo fue para el Liceo de Yobilo de Coronel, con el equipo «White», integrado por Matías González, Alexsandra Alan, Manuel Briones, Geraldine Fuentes y María José Vivanco, quienes presentaron el plato «Costa Esmeralda».
«El jurel es como un plato muy típico de la familia chilena que se puede usar para todo, pero en sí, relacionarlo con algo mucho más grande era una tarea difícil. Por eso esta fue una oportunidad de impulsarnos más en la gastronomía de la mano de productos chilenos», comentó el equipo ganador en la categoría jurel.

Cada establecimiento ganador recibió un premio de $1.000.000 destinado a mejoras de infraestructura o equipamiento, incluyendo implementación tecnológica, cocinas, áreas verdes, espacios de convivencia, equipamiento deportivo y mejoras en salas y espacios comunes.
La jefa de Sostenibilidad y Relacionamiento Comunitario, Paula Sepúlveda, destacó que el desafío permitió acercar los productos del mar a estudiantes y comunidades educativas mediante una experiencia práctica y entretenida.
“Nuestro propósito es alimentar al mundo desde el mar, poder fomentar la vida sana y la alimentación saludable. Y qué mejor que con actividades como esta, donde alumnos de establecimientos de Coronel, Tomé y Talcahuano tienen la posibilidad de poner en práctica todos sus conocimientos gastronómicos con productos Camanchaca”, señaló.
Por su parte, el director de Gastronomía, Turismo y Hospitalidad de Inacap, Víctor Ternicier, valoró el desempeño de los equipos y el componente formativo de la competencia. «Fue una experiencia maravillosa. En el caso del jurel, el desafío fue llevar un producto que es de uso común a una distinción gastronómica distinta. Y, en el caso del salmón, se conjugaron tanto presentación como también puntos de cocción y técnicas acorde a lo que se esperaba», indicó.
Con esta primera edición, el Desafío Gastronómico Camanchaca abrió un nuevo espacio para que estudiantes de la región del Biobío fortalecieran sus habilidades culinarias, conocieran los beneficios nutricionales de los productos del mar y promovieran la alimentación saludable a través de la innovación gastronómica.
Fotografías: Camanchaca.