Ciencia e industria analizan desoxigenación de fiordos y desafíos para la salmonicultura

Expertos abordaron en Puerto Montt mediciones de oxígeno, recuperación de fondos marinos y monitoreo ambiental para fortalecer la gestión acuícola.

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Investigadores, autoridades y profesionales vinculados a la acuicultura participaron en Puerto Montt en el Taller Teórico-Práctico “Mediciones oceanográficas y biogeoquímicas relevantes para la actividad acuícola en fiordos y canales del sur de Chile”, instancia enfocada en profundizar el conocimiento sobre la desoxigenación, la recuperación de fondos marinos y las variables ambientales relevantes para la salmonicultura.

La actividad se desarrolló en el Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos y fue organizada por el Centro COPAS Coastal, de la Universidad de Concepción, y el Centro i~mar, con la colaboración de Armasur A.G. Participaron más de 20 empresas e instituciones vinculadas a la acuicultura, la investigación y la gestión del medio marino.

El taller se realizó en el marco del proyecto IDeA ID24I10236, “Modelo para la evaluación e investigación de mecanismos de mitigación y remediación aplicados a ambientes marinos alterados por acuicultura”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Recuperación de los fondos marinos

Uno de los principales temas abordados fue el tiempo requerido para que un fondo marino se recupere de una condición anaeróbica luego de recibir un exceso de materia orgánica.

El director del proyecto, Dr. Marcelo Gutiérrez, investigador de COPAS Coastal y académico de la Universidad de Concepción, presentó avances de ensayos experimentales con tecnologías de inyección de aire y nanoburbujas de oxígeno.

Las pruebas, desarrolladas en un sistema cerrado y bajo condiciones constantes de oxigenación, permitieron estimar entre 47 y 70 días para que parámetros como el consumo total de oxígeno y el potencial redox alcancen niveles de referencia de sitios no impactados. El investigador precisó que, en sistemas abiertos como los fondos marinos, estos tiempos pueden variar dependiendo de las condiciones naturales de ventilación.

“En una piscicultura se controla la temperatura, la oxigenación y se remueve la materia orgánica con facilidad, pero en un sistema abierto tenemos una serie de parámetros que no podemos controlar, y el sector productivo y la regulación avanzan hacia buscar formas físicas eficientes para minimizar ese impacto y acelerar la recuperación ambiental del fondo”, explicó Gutiérrez.

El investigador destacó además la importancia de contar con una adecuada caracterización ambiental de los sitios donde se desarrolla la acuicultura, lo que depende directamente de la calidad de las mediciones disponibles.

Desoxigenación y química del fondo

Durante la jornada, el Dr. Silvio Pantoja, también integrante de COPAS y académico de la Universidad de Concepción, explicó la secuencia biogeoquímica que ocurre cuando se agota el oxígeno disuelto en la interfaz entre el agua y el sedimento.

Según detalló, en ausencia de oxígeno los microorganismos recurren a la respiración de sulfatos, proceso asociado a la acumulación de compuestos como sulfuro de hidrógeno y amonio. Pantoja señaló además que la toxicidad del amonio está estrechamente relacionada con las variaciones de pH, por lo que la gestión ambiental debe considerar el conjunto de procesos químicos que ocurren en el sedimento.

A una escala mayor, el Dr. Iván Pérez-Santos, del Centro i~mar, presentó series de tiempo recopiladas desde 2016 mediante un lander fijo instalado en la Boca del Guafo, en la Región de Los Lagos.

Los registros muestran una pérdida sostenida de oxígeno disuelto en el fondo, asociada al ingreso frecuente de Aguas Ecuatoriales Subsuperficiales, naturalmente pobres en oxígeno, y a efectos del cambio climático, entre ellos inviernos más cálidos y salados y olas de calor marinas que pueden permanecer atrapadas en los fiordos durante más de 30 días.

“No hay que ponerse tristes ni negativos, hay que prepararse para esto y seguir estudiando; cada fiordo tiene su propia dinámica y requerirá su propio plan de manejo”, planteó Pérez-Santos.

Normativa y monitoreo del oxígeno

Desde Subpesca, Susana Giglio abordó el marco normativo asociado a las Caracterizaciones Preliminares de Sitio y los Informes de Información Ambiental (INFA), en el contexto del D.S. 320 (RAMA) y de la Resolución Exenta 1141/2022 para remediación activa.

La profesional explicó que la normativa establece un límite de aceptabilidad de 2,5 mg/L de oxígeno a un metro del fondo para mantener operativo un centro de cultivo. Asimismo, indicó que, según el último consolidado ambiental correspondiente a 2023-2024, el 83% de las INFA evaluadas presentó condición aeróbica y un 16,6% resultó anaeróbica, concentrándose el 75% de estos últimos casos en la Región de Aysén.

El taller también puso énfasis en la calidad de los datos obtenidos mediante boyas oceanográficas. Pérez-Santos sostuvo que estos sistemas pueden cumplir un rol relevante como herramientas de alerta temprana, pero su utilidad depende de una ubicación adecuada.

Asimismo, destacó la necesidad de calibrar permanentemente los sensores mediante el método químico de Winkler, utilizado como referencia para validar instrumentos ópticos o electroquímicos.

Capas finas y floraciones algales nocivas

Otro de los temas analizados fue la presencia de “capas finas” de fitoplancton, estructuras verticales de pocos centímetros de espesor que pueden concentrar elevadas densidades celulares.

El Dr. Patricio Díaz, del Centro i~mar, explicó que los métodos convencionales de muestreo pueden subestimar o incluso no detectar estas estructuras. En el fiordo Puyuhuapi, su equipo comprobó que diferencias de entre 25 y 50 centímetros en la profundidad de muestreo pueden significar pasar de detectar 200 células por litro a más de un millón de células por litro de dinoflagelados tóxicos como Dinophysis acuta.

“No sacamos nada con invertir en grandes programas de monitoreo si no somos capaces de direccionar el muestreo hacia donde se encuentra el verdadero máximo de fluorescencia en la columna de agua; las capas finas escapan a los métodos tradicionales y requieren tecnologías de alta resolución para evitar mortalidades o cierres no detectados a tiempo”, afirmó Díaz.

Hidrodinámica y flujo de oxígeno

En el módulo de hidrodinámica, los doctores Manuel Castillo, de la Universidad de Valparaíso, y Fabián Tapia, de COPAS Coastal, explicaron cómo los correntómetros acústicos Doppler (ADCP) permiten caracterizar la estructura multicapa de los fiordos patagónicos.

Castillo sostuvo que para adoptar decisiones respecto del manejo de un centro o la dispersión de residuos no es suficiente medir un punto aislado dentro de una concesión.

“Para tomar decisiones estratégicas sobre el manejo de un centro o la dispersión de residuos no basta con medir un punto aislado dentro de una concesión; es fundamental entender la circulación a escala de cuenca y la energía cinética presente en el sistema”, señaló.

Tapia, en tanto, abordó el concepto de “paisaje del oxígeno” u oxiscape, según el cual medir únicamente la concentración de oxígeno disuelto no sería suficiente para predecir la recuperación del fondo marino.

“Lo determinante es el flujo de oxígeno hacia el sedimento, resultado de multiplicar esa concentración por la velocidad real de la corriente inmediatamente sobre el fondo. Considerando que hasta ahora todas las mediciones de corrientes realizadas para solicitar concesiones de acuicultura no consideran la capa de fondo, es necesario realizar mediciones dirigidas a establecer los rangos de velocidades directamente sobre el fondo, y su variabilidad temporal”, explicó.

Trabajo práctico y mirada de la industria

La segunda jornada trasladó las actividades al buque escuela Capitán Williams, gracias al apoyo de Armasur A.G., donde los participantes revisaron métodos para el procesamiento de datos de correntometría.

Duncan Schulz, analista senior de Monitoreo Ambiental de Camanchaca, destacó la importancia de profundizar las mediciones de corrientes cercanas al fondo.

“Yo me quedo con la necesidad de medir las corrientes cercanas al fondo, y gratamente sorprendido por el uso que se le está dando a los datos de las boyas, aunque hay que replantear su ubicación”, señaló.

Por su parte, Laura Latorre Melín, analista de fitoplancton de Plancton Andino, valoró el intercambio entre los distintos actores.

“Lo más importante que puedo destacar fue el cruce de experiencias y opiniones tanto de la academia como de la industria, empresas de servicio y la autoridad. Es fundamental mantener estos espacios de diálogo, que eventualmente deriven en acciones concretas para mejorar la industria salmonera y sus procesos”, comentó.

Investigación tendrá continuidad

El proyecto ANID IDeA ID24I10236 concluirá en noviembre de 2026, aunque el equipo investigador ya proyecta continuar esta línea de trabajo.

“Este proyecto termina en noviembre, pero nosotros en COPAS lo estamos perfilando dentro de una línea de investigación aplicada; por lo tanto, tiene una proyección asegurada y seguiremos postulando a nuevos proyectos”, señaló Gutiérrez.

El investigador agregó que, aunque el trabajo se ha concentrado en una zona de fuerte desarrollo acuícola de la Región de Los Lagos, también considera otros territorios relevantes para la actividad, entre ellos Aysén y Magallanes.

La vicerrectora del Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos, Anita Dörner, destacó finalmente la convocatoria alcanzada por el encuentro.

“Como Universidad de Los Lagos nos deja muy contentos la alta convocatoria que generan los temas relacionados con el mar, en un territorio donde la actividad marítima es clave para la región”, comentó.

Fotografías: COPAS Coastal

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