El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Eduardo Riquelme Portilla, aseguró que cuidarán que las modificaciones que se realicen a la ley de pesca sean sin impacto laboral negativo y, de producirse este, se adoptarán los resguardos del caso.
De igual manera, restó valor oficial a los anuncios de distintas fuentes en el sentido que se incluirán tales o cuales cambios porque, sostuvo, será el gobierno el que, en su momento, planteará el plan de revisión.
Así se dio a conocer al término de una audiencia sostenida entre Riquelme y representantes del personal embarcado de la flota de pesca industrial en la Central Sindical de Trabajadores de Chile (CTCh).
En la reunión estuvieron presentes Arturo Martínez, presidente de la CTCh; los presidentes de los sindicatos interempresa de Patrones y de Motoristas, Juan Carlos González y Eric Riffo, Óscar Elmes (director de Motoristas), como también el presidente del Sindicato Interempresa de Tripulantes, Hugo Roa.
González detalló: «Expresamos al subsecretario algunas de las preocupaciones de los trabajadores y que, en relación a las modificaciones a la ley de pesca, parten por los anuncios como los del senador (Manuel José) Ossandón respecto de tales o cuales cambios. Sin embargo, la autoridad dejó en claro que son solo eso: anuncios y que el Ejecutivo es el que presentará las propuestas que, en términos generales, van en la línea de las recomendaciones que hizo la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)».
La jibia
Otro tema que los embarcados y la CTCh presentaron es la situación respecto del proyecto en debate en la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados que busca dejar la línea de mano como única forma para extraer jibia. Podría votarse la semana próxima y los pescadores industriales y la Central plantearon que consideran que es urgente que una institución del Estado u autoridad evalúe la conveniencia o no de ello.
Al mismo tiempo, lamentaron que «después que la anterior comisión decidió archivar la moción, tras escuchar a organizaciones pesqueras del país, y realizar un trabajo de años, ahora se haga un tratamiento exprés sin escuchar a nadie ni con tiempo para analizar los muchos antecedentes de la temática», subrayó González.
El eslabón laboral
Los embarcados y la CTCh expresaron al subsecretario que están ciertos de que la ley de pesca debe ser revisada, pero sistemáticamente se ha descuidado al eslabón más débil de la cadena pesquera: los trabajadores embarcados que tienen como único patrimonio su fuente laboral.
De ahí que piden que en este momento del debate sean atendidos valorando la formalidad laboral, vía los contratos colectivos que han conseguido, negociaciones colectivas y acuerdos, movilizaciones y paros. Hoy en día son trabajadores con 90% de sindicalización. «Las dotaciones navegan en embarcaciones de gran autonomía, venciendo muchas veces condiciones climáticas adversas y tan alejados de costa que verdaderamente realizan soberanía y vigilancia de protocolos, en comunicación con la Armada. Hoy, a esta sacrificada forma de trabajar se añade el estrés constante, en mar y tierra, de la incertidumbre por la permanencia o no de la fuente laboral dependiendo de cambios legislativos», ahondó Juan Carlos González.
Licitaciones
Así, desde la perspectiva laboral, expresaron sus cuestionamientos a las licitaciones, que se quiere mantener o incorporar en otros términos en la ley porque, según el dirigente, lo que ha sucedido con las que ya se han realizado es concentración, pérdidas de empleos y bajas en los sueldos, por esto se pidió un plan de mitigación social para los trabajadores que pierdan sus empleos en el evento de establecer futuras licitaciones en derechos de explotación de pesca.
En lo general, reiteraron que como laborales han sostenido que esperan que las modificaciones a la ley de pesca se hagan dentro de las recomendaciones de la FAO, fundamentalmente en el enfoque ecosistémico de la pesca para poder tener un efectivo manejo pesquero biológico, económico y social.
Abogaron también porque se considere la relevancia de considerar la discusión internacional llevada por la OIT y la FAO sobre trabajo decente en el sector pesquero considerando el fomento y protección de los empleos formales y eliminar el subempleo.
