Hoy la huella de carbono ocupa un lugar central en la salmonicultura. El sector está definiendo metas y acciones concretas para reducir emisiones en toda su cadena productiva, desde el alimento hasta el transporte, en respuesta a estándares ambientales cada vez más exigentes.
En entrevista con revista AQUA, el subgerente de Sostenibilidad de Salmones Austral, Jaime Molina, se refirió a las estrategias que está implementando la compañía para reducir su huella de carbono.
¿Qué estrategias está implementando Salmones Austral para reducir su huella de carbono?
Salmones Austral desde ya hace un tiempo ha tomado la decisión de abordar la sostenibilidad como parte de su estrategia integral, está presente en toda su cadena de valor.
En adaptación al cambio climático, fuimos pioneros en fijar metas bajo la estricta mirada del SBTi y en los siguientes años hemos identificado nuevas iniciativas que aportan en la disminución de las emisiones y aumento de la eficiencia.
Éste hito lo logramos en abril del 2025 y desarrollamos una detallada hoja de ruta que traza este camino hasta el 2033.
De esta manera nuestras metas climáticas se basan en evidencia científica, buscan limitar el calentamiento global, e indican cuanto y cuando se reducirán las emisiones. En este contexto, estamos permanentemente buscando nuevas iniciativas que contribuyan a que la reducción de emisiones sea significativa.
¿Cómo está trabajando Salmones Austral con sus proveedores para alcanzar sus metas de descarbonización, y en qué consiste este trabajo conjunto?
La compañía trabaja activamente en la prospección de soluciones eficientes que permitan la reducción de emisiones de nuestros proveedores, en línea con los estándares que seguimos. Así hemos colaborado, por ejemplo, con los de alimento para lograr la disminución de los factores de emisión de aquel proceso.
Junto con esto, entendemos que la eficiencia energética es clave, por lo que estamos implementando soluciones de energías renovables en nuestras pisciculturas, plantas de proceso y centros de agua mar. Para el transporte de los productos, ya hemos trabajado con soluciones con biocombustibles. Entendemos que esta es la manera para lograr una industria sostenible.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la empresa en su camino hacia la sostenibilidad?
Al 2026, la sostenibilidad ya no es vista solo como un compromiso ético, sino como un requisito operativo y financiero crítico para mantener el acceso a los mercados globales más exigentes.
La industria en general y la compañía en particular se enfrenta a múltiples desafíos: sanitarios y de bienestar animal, impacto ambiental y protección de ecosistemas, licencia social y seguridad laboral, gobernanza y marco regulatorio y adaptación al cambio climático.
En este marco hay dos desafíos que estamos abordando de manera sistemática, el primero son los Eventos de Floraciones Algales Nocivas (FAN).
El aumento de la temperatura del mar incrementa el riesgo de blooms de algas, lo que pueden causar problemas de bienestar y sanitarios graves. La inversión en sistemas de monitoreo predictivo y surgencia (movimiento de aguas profundas) es vital.
El segundo es la gestión de procesos para la disminución de Huella de Carbono. La transición hacia una matriz de energía renovable en plantas de proceso y el uso de barcos híbridos o eléctricos son pasos necesarios para cumplir con los objetivos de carbono neutralidad.
Revisa el artículo completo en Revista AQUA 305
Fotografía: Salmones Austral.