Del campo al mar: salmonicultura y agro fortalecen la reconversión productiva

El modelo busca mantener activos los predios e infraestructura agrícola. Para ello, plantea producir insumos vegetales destinados a dietas para peces.

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Productores agrícolas y representantes de la salmonicultura se reunieron en Los Ángeles para fortalecer el encadenamiento entre ambos sectores.

El objetivo es integrar a productores de granos y remolacha en la cadena de valor del salmón. La iniciativa busca sustituir importaciones y reducir la huella de carbono.

El miércoles 26 de agosto se realizó el “Encuentro de Vinculación y Negocios Agrícola-Salmonero”. La actividad tuvo lugar en el recinto Socabío de Los Ángeles.

La iniciativa fue coordinada por SalmonChile, Corfo Biobío, Codesser, PTEC-INVA de Salmones Antártica y Socabio. También busca generar nuevas alternativas comerciales para agricultores de Maule, Ñuble y Biobío.

La propuesta surge ante el cierre de compradores mayoristas tradicionales. Por ello, busca impulsar nuevas oportunidades para productores remolacheros y de granos de la zona centro-sur.

Agricultura y salmonicultura fortalecen su encadenamiento productivo

El encuentro permitió establecer una mesa de vinculación directa entre agricultores, industria de nutrición animal y productores de salmón.

La salmonicultura constituye una de las principales actividades exportadoras de Chile. Por ello, representa una oportunidad para diversificar la producción agrícola nacional.

El modelo busca mantener activos los predios e infraestructura agrícola. Para ello, plantea producir insumos vegetales destinados a dietas para peces.

Este mercado presenta una demanda consolidada y con perspectivas de crecimiento. Así, la reconversión agrícola puede generar nuevas oportunidades comerciales en la macrozona centro-sur.

Sustitución de importaciones y reducción de la huella de carbono

La integración entre agricultura y salmonicultura también presenta beneficios ambientales. La producción local permite sustituir parte de las materias primas importadas.

Esto reduce la dependencia de mercados externos y disminuye algunos riesgos asociados a la logística internacional. También permite reducir las distancias de transporte.

De esta manera, el encadenamiento productivo contribuye a disminuir la huella de carbono. Además, se alinea con los estándares internacionales de responsabilidad ambiental.

La iniciativa proyecta una demanda adicional de 270.000 toneladas anuales de materias primas vegetales. Entre ellas se consideran trigo, raps, lupino dulce y nuevos cultivos como la camelina.

Esta demanda podría impulsar la incorporación de cerca de 190.000 nuevas hectáreas agrícolas. La actividad proyectada alcanzaría aproximadamente US$470 millones.

Biobío y La Araucanía cumplen un rol estratégico

Desde SalmonChile destacan que la salmonicultura genera más de 86.000 empleos. Además, el sector trabaja con alrededor de 4.000 pymes proveedoras.

En este escenario, Biobío cumple un papel estratégico como plataforma logística para la industria salmonera. La región concentra el 52,5% de los despachos nacionales de productos salmoneros.

Las exportaciones asociadas superan los US$2.556 millones. A su vez, La Araucanía se posiciona como un aliado relevante para el abastecimiento agrícola.

Actualmente, la región aporta 54.000 hectáreas de cultivos vinculados a la nutrición acuícola. Esta superficie refleja el potencial de integración entre ambos sectores productivos.

SalmonChile destaca oportunidades para los agricultores

El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, destacó la importancia del encuentro para fortalecer el vínculo entre ambos sectores.

“La jornada de hoy día ha sido muy importante para fortalecer el vínculo entre la agricultura y la salmonicultura. Progresivamente, cada día más, las proteínas de origen vegetal han ido reemplazando a las de origen animal en el pellet de alimentación de los salmones. Esta zona se suma a las 80.000 hectáreas del país que hoy día se siembran para abastecer la industria del alimento de los salmones, y hay un futuro muy importante hacia adelante: fortalecer este vínculo, conocernos más entre agricultores y salmonicultores, avanzar en la tecnología, en la homologación de las variedades, en la tipificación del producto que se necesita para cumplir con los estándares mundiales; son desafíos que tenemos por delante”, aseguró.

Por su parte, el representante de SalmonChile en La Araucanía, Ricardo López, valoró la iniciativa.

“Este encuentro es un paso fundamental para consolidar una cadena productiva que une el campo con el mar. Queremos que los agricultores de la zona centro-sur vean en la salmonicultura un aliado estable y de largo plazo, que les permita proyectar su actividad con una mirada de futuro, innovación y sostenibilidad territorial”, señaló.

Encuentro abordó desafíos para la reconversión agrícola

El programa incluyó diversas exposiciones vinculadas con agricultura, nutrición acuícola y mejoramiento genético.

Participaron la jefa de Control de Calidad de la planta de alimentos de Salmones Antártica, Maribel Moraga, y la investigadora de INIA Carillanca, Claudia Osorio.

Osorio también está a cargo del Programa de Mejoramiento Genético de INIA Carillanca. Además, SalmonChile presentó las perspectivas de integración entre la industria salmonera y la agricultura nacional.

El representante y fundador de Semillas Baer, Erik Von Baer, expuso sobre “Producción Agrícola Chilena para la Salmonicultura”.

La jornada también contempló el panel “Desafíos y Oportunidades para la Reconversión Agrícola en la Macrozona Centro-Sur”.

En el panel participaron Patricio Melero y representantes de Salmones Antártica, Fenare, Corfo Biobío, Socabio y Semillas Baer.

Nuevas oportunidades para proveedores de materias primas

La actividad permitió conocer los requerimientos técnicos y de calidad para la compra de insumos destinados a alimentos acuícolas.

También se presentaron soluciones tecnológicas relacionadas con variedades de trigo para la nutrición de peces.

La alianza busca fortalecer el desarrollo local mediante una mayor integración entre agricultura y salmonicultura. El modelo también apunta a promover una economía circular en la zona centro-sur.

De esta forma, la iniciativa busca contribuir a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico regional. Además, pretende generar nuevas oportunidades para agricultores y proveedores de la cadena de valor del salmón.

Fotografías: SalmonChile.

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