RTRS destaca potencial de la soja certificada para impulsar una salmonicultura más baja en carbono

RTRS destacó en Regenera Patagonia el aporte de la soja certificada para reducir la huella de carbono, fortalecer la trazabilidad.

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Durante la segunda edición de Regenera Patagonia, uno de los principales encuentros sobre sostenibilidad y economía regenerativa de Chile, la organización RTRS (Round Table on Responsible Soy) presentó el potencial de la soja certificada para fortalecer la trazabilidad, reducir las emisiones de carbono y acompañar la transición de la salmonicultura hacia cadenas de suministro más sostenibles.

En el panel «Materias primas certificadas para la reducción de emisiones en la acuicultura», la gerente de Desarrollo de Mercado y Relacionamiento con Partes Interesadas para Latinoamérica de RTRS, Mariela Montoya, destacó que la alimentación representa uno de los principales focos para disminuir la huella de carbono de la producción de salmón y que, en este contexto, la certificación de materias primas agrícolas adquiere un rol estratégico.

Durante su presentación, titulada «Soja RTRS para una acuicultura baja en carbono: el rol de la soja certificada en las cadenas de suministro acuícolas», explicó que alrededor del 70% de la huella de carbono del salmón está asociada al alimento, mientras que los ingredientes vegetales representan cerca del 60% de las formulaciones utilizadas por la industria chilena, gran parte de ellas elaboradas con materias primas importadas.

Argentina, un proveedor estratégico de soja certificada

Uno de los principales ejes de la exposición fue el papel que desempeña Argentina como proveedor de ingredientes certificados para la acuicultura chilena.

Actualmente, el país abastece aproximadamente el 85% de la harina de soja que consume Chile, mientras que la disponibilidad de soja certificada continúa expandiéndose en la región. En 2025, RTRS superó los 84.000 productores certificados y los 9 millones de toneladas de soja certificada a nivel mundial. En Latinoamérica, la superficie certificada creció un 42% interanual, superando las 440.000 hectáreas, con Argentina concentrando cerca del 85% de esa superficie.

«Existe una base sólida para abastecer la creciente demanda de ingredientes certificados y trazables de la industria acuícola chilena», señaló la gerente de Desarrollo de Mercado y Relacionamiento con Partes Interesadas para Latinoamérica de RTRS, Mariela Montoya.

De los créditos a la trazabilidad física

Durante el panel también se abordó la evolución de las exigencias de sostenibilidad en los mercados internacionales.

Según explicó RTRS, la acuicultura está transitando desde modelos basados principalmente en créditos hacia una mayor demanda de volumen físico certificado, impulsada por nuevos requerimientos en materia de trazabilidad, abastecimiento responsable y disponibilidad de datos primarios sobre huella de carbono.

En este contexto, la organización desarrolla un programa piloto de 18 meses que recorrerá toda la cadena de suministro, desde la producción de soja certificada en Argentina hasta la fabricación del alimento y su utilización en la salmonicultura chilena.

La iniciativa contempla la captura de datos primarios, auditorías independientes y la transferencia de atributos ambientales bajo modelos certificados, con el objetivo de cuantificar la huella de carbono de los ingredientes y fortalecer la trazabilidad de toda la cadena de valor.

El desafío: conectar la oferta con la demanda

Para RTRS, el principal desafío ya no es aumentar la oferta de soja certificada, sino consolidar una demanda sostenida que incentive nuevas inversiones en certificación.

«El desafío ya no es producir soja certificada; el desafío es conectar esa oferta con una demanda creciente mediante cadenas de suministro físicas y compromisos de largo plazo», destacó la gerente de Desarrollo de Mercado y Relacionamiento con Partes Interesadas para Latinoamérica de RTRS, Mariela Montoya.

Asimismo, la ejecutiva enfatizó la importancia de fortalecer la articulación entre productores agrícolas, procesadores, fabricantes de alimento, empresas salmoneras y organismos certificadores para responder a las crecientes exigencias internacionales en materia de sostenibilidad, transparencia y reducción de emisiones.

La participación de RTRS formó parte de un panel que reunió a representantes de distintos eslabones de la cadena de valor. La sesión fue moderada por la directora regional de Los Lagos del Consejo del Salmón, Ángela Saavedra, quien presentó la iniciativa AgroSalmón, orientada a fortalecer la articulación entre la agricultura y la salmonicultura chilena.

Junto a ella participó el subgerente de Sostenibilidad de Skretting, Juan Manuel Leiva, quien abordó el impacto de la alimentación en la huella de carbono del salmón y los desafíos para avanzar hacia ingredientes con menores emisiones.

El intercambio puso de relieve la importancia de la colaboración entre productores agrícolas, fabricantes de alimento, empresas salmoneras y organizaciones de certificación para construir cadenas de suministro cada vez más sostenibles, trazables y bajas en carbono.

Fotografías: RTRS.

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